Estar correctamente hidratado es imprescindible para que el organismo pueda funcionar correctamente. Beber, al menos, 2 litros de agua diarios, es necesario para gozar de una buena salud y sentir la vitalidad y energía necesarias para rendir en el día a día. Descubre algunos efectos que la falta de hidratación puede tener sobre tu piel.

Beber agua es imprescindible, no solo para estar sanos, sino para vivir. Una correcta hidratación se traduce en un óptimo estado de salud y condición física. Además, este hecho no solo se nota a nivel interno, sino que hay algunas evidencias externas que pueden denotar una falta de hidratación. Por ejemplo, la piel o los labios, pueden ser un claro indicador de un déficit de líquido en el cuerpo.

Algunos aspectos importantes de la hidratación

  • Regula la temperatura corporal
  • Protege los tejidos, órganos y articulaciones
  • Elimina desechos y toxinas del organismo
  • Mantiene la piel hidratada y saludable
  • Favorece las digestiones

Algunos signos de una falta de hidratación

  • Sensación de cansancio
  • Ojos sin brillo
  • Problemas digestivos y estreñimiento
  • Mareos y dolor de cabeza
  • Piel seca
  • Dolores articulares y musculares
  • Falta de energía y fatiga
  • Mal humor y falta de concentración
  • Sensación de sed o malestar

¿Qué le ocurre a la piel cuando la hidratación es insuficiente?

Muchas veces asociamos la sequedad de la piel, especialmente en verano, con una exposición demasiado prolongada al sol. Sin embargo, todo podría estar significando que a nuestro cuerpo le falta agua.  Cuando existe una deshidratación leve o moderada, la piel se reseca y pierde elasticidad. La piel, como órgano más grande del cuerpo, necesita una gran cantidad de agua para estar saludable, del mismo modo que el resto de órganos de nuestro cuerpo. Tomando menos agua, evitamos que nuestro cuerpo sude y elimine, de esta manera, las toxinas, la suciedad y las impurezas del cuerpo.

Debido a una mala hidratación, la piel puede sufrir la aparición de acné, eccemas y otras afecciones dermatológicas. Por ello, bebiendo suficiente agua, no solo estamos más sanos, sino que lucimos una piel más bonita, elástica, vital y saludable. Además disminuimos los riesgos de desarrollar ciertos problemas relacionados y nos sentiremos rejuvenecidos y bellos.