Hemos escuchado hablar de la dopamina en muchos aspectos. Que si se trata de la hormona del placer, que si nos aporta felicidad, que si es la responsable de las adicciones… A continuación vas a conocer todo sobre este neurotransmisor y las diferentes funciones que tiene en nuestro organismo.

Nuestro cuerpo tiene muchos neurotransmisores (moléculas) que usan las neuronas para comunicarse entre ellas. La dopamina es uno de los más conocidos y tiene una importante función en los espacios sinápticos (espacios microscópicos en los que las células nerviosas crean conexiones entre sí). Nuestro propio cuerpo es el que la produce, aunque también puede elaborarse de manera artificial en los laboratorios.

¿Qué es la dopamina?

Sin entrar en especificaciones químicas, la dopamina suele relacionarse con las sensaciones placenteras y relajantes. Curiosamente, hay muchos neurotransmisores que se ven afectados por todo el funcionamiento del cerebro en general, tanto en los procesos emocionales, cognitivos y vitales que estén sucediendo en ese momento.
Es decir, cuando vinculamos la dopamina con estados emocionales o procesos mentales puntuales, se debe a esos sucesos están relacionados con un aumento del nivel de algunos neurotransmisores en ciertas áreas del cerebro vinculadas a ese estado.

La dopamina está presente en muchas funciones, como la coordinación de ciertos movimientos musculares, la memoria, la regulación del sueño, los procesos cognitivos relacionados con el aprendizaje, etc. A continuación te contamos las siete funciones más importantes de este neurotransmisor.

Las 7 funciones claves de la dopamina

Sobrepeso y obesidad

Seguro que te has dado cuenta de que no todas las personas sienten el mismo placer cuando, por ejemplo, se comen una hamburguesa. Las personas que tienden al sobrepeso u obesidad tienen menos receptores de dopamina en su sistema nervioso, por lo que necesitas consumir más cantidad de hamburguesa para notar satisfacción. Se podría decir que son menos sensibles a los sabores que producen adicción, y así lo demostraron en un estudio publicado en Science.

Personalidad

Es llamativo, pero la dopamina también es uno de los factores claves para saber si eres introvertido, extrovertido, valiente, seguro, cobarde, inseguro… Uno de los rasgos más llamativos en la personalidad es la extraversión, la cual tiene dos componentes: la impulsividad y la interacción social. Y justo este rasgo tiene un gran vínculo con la dopamina.

Son varios estudios los que han demostrado la estrecha relación entre la personalidad y la dopamina. En el caso de las personas impulsivas y con ganas de buscar sensaciones nuevas, tienden a conseguir una mayor actividad en los circuitos de la dopamina; aunque también suelen estas más expuestos a las adicciones y a conductas de riesgo.

Emociones fuertes

Siguiendo con el punto anterior, las personas que disfrutan asumiendo riesgos (como tirarte en paracaídas) tienen relación con un elemento de la neurociencia. Hay a quienes les gusta asumir riesgos y emociones fuertes, y una investigación de la Universidad de British Columbia demostró que una mayor presencia de dopamina en ciertas regiones cerebrales hizo que fueran demasiado optimistas con sus expectativas y asumieran riesgos altos.

Regula la memoria

La memoria es una función cerebral en la que también influye la dopamina. Concretamente, esta se encarga de controlar la duración de la información, y decide si la retiene solo durante unas 12 horas y la olvida, o si la mantiene por más tiempo.
Esa decisión de mantener o no un recuerdo tiene un gran vínculo con el concepto de aprendizaje significativo. Cuando aprendemos algo que nos satisface, la dopamina activa el hipocampo para retener esa información. En el caso de no disfrutar, este neurotransmisor no activa el hipocampo y nuestra memoria no guarda el recuerdo.

Mejora la creatividad

Algunas investigaciones han comprobado que las personas con una mente creativa poseen menor densidad de receptores de dopamina en el tálamo. Esta parte del encéfalo tiene se encarga de filtrar los estímulos que recibe la corteza del cerebro. Esto facilita las conexiones neuronales que nos hacen asociar conceptos de una forma más eficiente y mejora la creatividad.

Mayor satisfacción

Un estudio descubrió que cuanto mayor es el estatus social de una persona, mayor es la cantidad de receptores de dopamina que tiene ubicados en el cerebro. Esto implica una mayor sensación de satisfacción en tu vida y una buena autoimagen; todo lo contrario a una persona pesimista.

Potencia la motivación

Lo decíamos al principio, muchas personas hablan de la dopamina como el neurotransmisor que nos aporta sensación de placer, pero algunos estudios muestran que la principal función podría ser potenciar la motivación. Por ejemplo, en una investigación se analizó el vínculo entre la motivación y la dopamina, y se demostró que las personas más enfocadas en cumplir con ciertos objetivos exigentes tenían mayor cantidad de dopamina en su cerebro.

¿Cómo se pueden aumentar sus niveles?

Es importante evitar el estrés para que no se reduzcan los niveles de dopamina. También debes respetar las necesidades del descanso nocturno, durmiendo entre 7 y 10 horas diarias. Cuando no dormimos bien, los niveles de dopamina también aumentan, pero para hacerte sentir mal. El ejercicio físico regular es otro factor que te ayudará a incrementar los niveles de este neurotransmisor, sobre todo la meditación.

En cuanto a la alimentación, algunos médicos recomiendan seguir una dieta rica en antioxidantes (vitamina A, C y E) para reducir el daño que los radicales libres hacen a las células y mejorar los niveles de dopamina. El kiwi, las fresas, los plátanos, el aguacate, los lácteos, los frutos secos, el pomelo, la zanahoria o el brócoli son algunos ejemplos saludables. Evita cualquier consumo de grasas saturadas, azúcares, harinas refinadas, cafeína, alimentos ultraprocesados, etc.