¿Te duele la cabeza con el cambio de tiempo?

Los cambios de tiempo suelen provocar ciertas reacciones en nuestro organismo, como, por ejemplo, los dolores de cabeza. A lo largo de este texto vamos a explicar por qué suceden, si pasa igual con frío que con calor, cuáles son los síntomas de este tipo de cefaleas y, lo más importante, cuándo nos tenemos que preocupar e ir al médico.

Los dolores de cabeza aleatorios y esporádicos no tienen por qué ser síntoma de enfermedad. Pueden darse por agotamiento, estrés, miedo, nervios, pueden ser el resultado de un golpe, o de haber dormido mal, de no estar bien hidratados, etc. Pero cuando hay un cambio de tiempo, también aparecen. Vamos a verlo en detalle.

¿Por qué duele la cabeza?

La cabeza duele por un cambio de tiempo debido a la presión barométrica. Este tipo de dolores son más comunes en aquellas personas que ya de por sí tiene tendencia a sufrir cefaleas, jaquecas o migrañas, pero no nos confiemos, cualquier persona que no tenga dolores de cabeza habituales, también puede sentir molestias y malestar con los cambios de tiempo.

Estas molestias suelen ser más comunes cuando se cambia de estación, pero también pueden darse en días aleatorios, por ejemplo, cuando tras varios días de bien tiempo, hoy está muy nublado.

Los dolores de cabeza surgen tras un cambio brusco o un estímulo físico intenso. El estilo de vida, la alimentación, el deporte y las rutinas en general, pueden ayudarnos a desencadenar estas crisis, o a sobrellevarlas mejor.

Así pues, un cambio brusco en la climatología, y una mala alimentación o malos hábitos de vida, pueden empeorar esos dolores de cabeza. Por ejemplo, un exceso de luz solar sin usar protección (gafas y cremas), mucho viento y andar en contra, mucho frío e ir desabrigados, tormenta eléctrica y vernos muy expuestos a ella, alto porcentaje de humedad y no hidratarnos bien, etc.

Un hombre con dolro de cabeza

Dolor de cabeza con frío

A esta cefalea se le conoce como dolor de cabeza por estímulo frío y suele darse cuando las temperaturas son más bajas de lo que nuestro cuerpo puede tolerar. Recordemos que cada uno tiene un umbral del frío. Hay quienes con 15 grados van en manga corta y otros que necesitan bufanda y guantes.

Cuando tenemos mucho frío, los vasos sanguíneos se contraen para que no se pierda el calor del cuerpo y después se dilatan al relajarse y permitir que el flujo de sangre se eleve y regulan la temperatura corporal, ese cambio brusco, puede reducir el riego sanguíneo en el cerebro y provocar los dolores. Todo esto desaparece, cuando el cuerpo se adapta a la temperatura o vuelve a entrar en calor.

Cuando este estímulo frío desaparece, la «congelación del cerebro» se esfuma y los vasos sanguíneos recuperan su dilatación normal y el dolor de cabeza suele desaparecer.

Este tipo de dolores de cabeza, por norma general no causan ningún daño al organismo ni al cerebro, siempre y cuando la exposición al frío sea controlada y poco tiempo, por ejemplo, salir a dar un paseo con unos amigos.

Dolor de cabeza con calor

Cuando hace calor, los dolores de cabeza también suelen aumentar en esta época del año y muchas veces están relacionados con falta de hidratación o exceso de exposición al sol.

Al contrario que, con el frío, cuando suben las temperaturas, nuestros vasos sanguíneos se dilatan en exceso produciéndose lo que se conoce como vasodilatación, es decir, que nuestras venas aumentan su diámetro. Esto lo que consigue es que el cuerpo pueda regular su temperatura, pero tiene una serie de consecuencias como los dolores de cabeza.

Para evitar estos dolores, hay que mantenerse frescos, hidratados, protegidos del calor y mejorar la alimentación, introduciendo alimentos frescos, fáciles de digerir y muy nutritivos. Si tenemos una mala alimentación, estamos muy expuestos al sol y a las altas temperaturas y además no estamos bien hidratados, todos estos desencadenantes darán como resultados dolores de cabeza, pudiendo llegar a situaciones graves como lipotimia por calor.

Síntomas

Los síntomas son muy claros, pero depende de cada uno, ya que puede ir unido a otras causas como no haber descansado bien, o estar bien hidratados, haber relazado algún sobreesfuerzo, etc. en ese caso, puede ser dolor de cabeza por cambio de tiempo, pero intensificado por otras causas, así que los síntomas pueden variar.

  • Pulso rápido, pero débil.
  • Debilidad o sensación de cansancio.
  • Mareos.
  • Nauseas.
  • Piel fría.
  • Dolor de cabeza intenso con presión en frente y laterales.
  • Sensibilidad en el cuero cabelludo.
  • Tensión en el cuello y en la musculatura de los hombros.
  • Presión en la parte trasera de la cabeza.
  • Sensibilidad a los ruidos y movimientos bruscos.

Una mujer mayor mirando por la ventana

¿Cuándo debo preocuparme?

Como hemos dicho, este tipo de dolores de cabeza, también conocidos como cefaleas, son muy comunes en los cambios de tiempo, o cuando son situaciones algo extremas como temperaturas bajas o mucha exposición al sol y el calor.

Debemos preocuparnos siempre y cuando esta situación sea muy común, haya mareos persistentes, bajadas de tensión, escuchemos un pitido agudo en los oídos y dejemos de oír varios segundos o minutos, perdamos la vista durante varios minutos, haya espasmos, sangrado nasal, dolor intenso en la cabeza, pérdida de equilibrio, temblores en brazos y piernas, latidos muy leves o muy acelerados, etc.

Es ahí cuando debemos acudir de inmediato a un especialista, ya que ese simple dolor de cabeza puede desencadenar un mal mayor, o simplemente nuestro organismo nos está avisando de que hay algo que no está funcionando tal y como debería.

Factores de riesgo

A lo largo del texto hemos dado algunas pistas sobre los factores de riesgo que propician estos dolores de cabeza. No tener buenos hábitos de vida es el más común, ya que la alimentación, el deporte y la correcta hidratación, ayudan al organismo a funcionar bien a diario.

Exponernos mucho al frío o al calor, también es un factor de riesgo para estos dolores de cabeza que pueden complicarse, sobre todo en épocas de altas temperaturas.

Hacer deporte en los cambios de tiempo no es peligrosos, pero si ya de por sí sufrimos de cefaleas y realizamos un sobreesfuerzo, puede que aumentemos las posibilidades de sufriremos molestos dolores de cabeza.

Otro factor de riesgo puede ser la salud actual, ya sea estar resfriados, con la regla, estar en ayunas por alguna prueba médica, etc. Todo esto puede aumentar el dolor de cabeza por el cambio de tiempo.

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