Practicar yoga es un hábito muy saludable que nutre nuestro cuerpo, mente y espíritu. Se trata de un estilo de vida que envuelve mucho más que la ejecución de asanas. Además, puede realizarse en diferentes escenarios para adquirir grandes beneficios. Hoy te damos algunos consejos para tu sesión de yoga sobre la arena de la playa.

El yoga es una actitud frente a la vida. Se trata de una manera de enfrentar el mundo. Mimar al cuerpo y la la mente, y dotarla de conciencia, favorece el equilibrio y el bienestar. Tanto a nivel físico, como mental, el yoga tiene grandes beneficios y propiedades sanadoras. Prestar atención a la respiración y al momento presente, propio de la meditación, contribuye a una mayor sensación de paz, que se traduce en la vida diaria.

Practicar yoga al aire libre es una excelente alternativa. Ésta permite llenar los pulmones de aire puro y estar en un mayor contacto con la naturaleza. Cualquier actividad al aire libre tiene grandes ventajas. El yoga, al tratarse de una disciplina que promueve la relajación, se ve reforzado por un entorno natural. Ya sea en la montaña, en tu jardín, en la playa o sobre una tabla de surf, este estilo de vida promete sumar en tu salud.

Consejos para practicar yoga sobre la arena de la playa

Elección de la hora

Para practicar yoga en la playa, es recomendable hacerlo a primera o última hora del día. Es el momento en el que hay una mayor tranquilidad y puedes concentrarte fácilmente. Además, es probable que encuentres una mayor quietud en el entorno y la arena esté más regular. Si tienes la suerte de poder presenciar el amanecer, o la puesta de sol, considérate privilegiado y despierta el agradecimiento.

Elección del lugar

Intenta encontrar una playa alejada, tranquila, que te permita descubrir el entorno. En cuanto más salvaje sea el lugar, más te sentirás parte de la naturaleza. Si en un lugar que ya conoces, es posible que te desconcentres con pensamientos, recuerdos o vivencias pasadas. Permítete descubrir nuevos parajes.

Arena llana

Antes de dar comienzo a la práctica, allana la arena para que sea más fácil realizar las asanas. De este modo estarás más estable y no entorpecerá las posturas de equilibrio.

¿Esterilla?

El llevar esterilla, o no, es una opción personal. Nosotros te aconsejamos que te descalces y sientas la arena bajo tus pies. Es una manera de estimular las terminaciones nerviosas de las plantas y disfrutar de sensaciones placenteras.

Ropa cómoda

Utiliza ropa cómoda y si el clima lo permite ve lo más descubierto posible. De este modo no estarás pensando en otras cosas más allá de la comodidad del momento, lo natural que resulta el contacto con la arena y lo salvaje de la experiencia.