Lograr una postura correcta es muy importante para muchos aspectos de nuestra salud. Por ello, debemos estar pendientes de mejorarla, si fuera necesario. Además de evitarnos posibles contratiempos, nos aportará una mayor calidad de vida. Presta atención a los siguientes consejos y empieza a aplicarlos en tu día a día.

Hay muchas personas que sufren consecuencias derivadas de una mala postura corporal. Dolores musculares, articulares, fatiga, migrañas, dificultades respiratorias… son algunas de las molestias que puedes sentir si no dispones de una postura correcta. Tanto cuando sales a caminar, como viendo la tele o trabajando frente al ordenador, es muy importante que la colocación de tu cuerpo sea la adecuada. De esta manera, no solo evitarás sufrir algunas molestias, sino que aumentará tu calidad de vida y serás mucho más eficiente.

La postura correcta al caminar

Es posible que de un tiempo atrás hasta hoy, hayas adquirido el buen hábito de salir a caminar todos los días. Si es así, has tomado una excelente decisión, ya que estás contribuyendo a mejorar tu salud. Sin embargo, puede que si no lo tienes en cuenta, estés cometiendo algunos fallos en la colocación de tu cuerpo. Si es así, el ejercicio podría resultarte algo molesto y no ser tan eficaz como debería. Por este motivo, empieza a prestar atención a este punto, y observa cómo tus sensaciones mejoran.

¿Cómo debería ser tu postura corporal al caminar?

Si sospechas que tu postura corporal podría mejorar, presta atención a los siguientes consejos que te ayudarán a detectar algún problema si lo hubiera. De ser así y corregirlo, tus impresiones tras la marcha serán mucho más positivas.

1.Eleva ligeramente el pecho y rota los hombros atrás y abajo. La sensación es de unir las escápulas sin forzar. Aunque al principio notes que es una postura antinatural, es cuestión de tiempo que la adquieras sin pensar.

2. Para cuidar el estado de tu cuello, lleva la mirada al frente. No mantengas la vista hacia el suelo, allí no hay nada que ver. El mundo que se abre ante ti está al frente. Es importante que tampoco eleves el mentón de más. Intenta mantenerlo en paralelo al suelo.

3.Los brazos se balancean junto al cuerpo en un movimiento natural. Estos se mueven en paralelo, no se tocan, ni se cruzan, ni se tensan.

4.No ejerzas ningún tipo de tensión en las manos. Déjalas libres y si notas tensión, sacúdelas para liberarla y recordar que debes relajarte.

5.Fíjate en tus pies. Apoya el talón primero, pisa con toda la planta y empuja con parte delantera para dar lugar a la siguiente zancada.

6.La columna debe permanecer erguida. No te chepes. Para ello presta mucha atención al consejo “1” y “2”: los hombros hacia atrás y la mirada al frente.

7.Da los pasos moderados, ni muy largos ni muy cortos. Activa el abdomen y ve a paso ligero poniendo siempre la atención en lograr la postura correcta.