Hay personas a las que les resulta realmente complicado encontrar un momento libre a lo largo del día. Por ello, intentan reservar por la noche, un hueco para cumplir con el entrenamiento. A consecuencia del horario, éstas pueden experimentar insomnio y dificultad para descansar por la noche. Si es tu caso, te traemos algunas recomendaciones para combatir este problema.

El ejercicio físico a lo largo del día es muy beneficioso para salud y, además, favorece el sueño reparador. Sin embargo, el problema reside cuando la intensidad del ejercicio por la noche, es muy elevada. No debes asociar, bajo ningún concepto, la práctica de actividad física con el insomnio, puesto que ésta favorece el descanso. Lo que sería interesante es que aplicaras algunos cambios para prevenir el problema tras entrenar.

Consejos para evitar el insomnio tras el entrenamiento

¿Es posible cambiar el horario?

Si practicas ejercicio por la noche y descansas bien, no hay ningún problema en que sigas manteniendo tu horario con normalidad. Si, por el contrario, el entrenamiento afecta a tu descanso, prueba cambiar tu rutina. Tal vez puedas encontrar, a primera hora de la mañana, un rato para dedicar al deporte. De esta manera, si la práctica es intensa, activarás tu mente y tu cuerpo para enfrentar el día.

Cambia la actividad

Si no te resulta posible cambiar el horario de entrenamiento, es recomendable que cambies el tipo de actividad. Intenta que ésta sea más tranquila cuando debas realizarla por la noche, reservando los ejercicios de alta intensidad para la mañana o la tarde, cuando tengas oportunidad. De este modo, si practicas ejercicio durante las tres horas previas a acostarte, intenta que sea pilates, yoga o, incluso, caminar. Otra opción es seguir cumpliendo con tu entrenamiento, pero a una intensidad más reducida.

Alimentación

La sustitución del café por otro tipo de bebidas como el té, puede ayudarte a conciliar un sueño reparador y efectivo al finalizar el día. Asimismo, una cena ligera unas horas antes de dormir, favorecerá la calidad de tu descanso.

Relajación

Si pese a todas las recomendaciones, sigues pensando que no tienes alternativa a tu entrenamiento intenso y nocturno, intenta centrarte en la conclusión del mismo. Así, respeta sin excusas unos minutos de recuperación y descanso antes de marcharte a casa. Deja que el cuerpo vuelva a la tranquilidad, estira, toma conciencia de la respiración y medita. Saltar del entrenamiento a la ducha, y de la ducha a la cama, no mejorará tu situación. De esta manera, contribuye a la recuperación de tu cuerpo y condúcelo hacia un estado de calma.