La lengua, ese órgano de nuestro cuerpo que tanto apreciamos, pero al que no le dedicamos ni el más mínimo interés. Tan solo nos acordamos de que está ahí cuando nos mordemos, nos quemamos con el café o nos sale una molesta llaga. En realidad, la lengua puede aportarnos mucha información sobre nuestra salud, por lo que es conveniente que sigas leyendo para saber si estás tan sano como piensas.

Cuando asistimos al médico, es posible que nos miren el color de los ojos, busquen marcas en la cara o nos pregunten sobre los movimientos intestinales, nos tomen la tensión, y, por supuesto, nos miren la lengua.

¿Por qué los médicos examinan la lengua?

Los practicantes de medicina tradicional chica creen que la lengua es un microcosmos de todo el cuerpo y refleja los excesos y deficiencias. Siempre te decimos que la digestión comienza en la boca, y es que al estar directamente relacionado con el estómago, la lengua es un buen reflejo de nuestros sistemas digestivos. Si el estómago tiene problemas, es muy probable que aparezcan síntomas en la lengua.

Una lengua sana y normal tiene un color rosado, con cierta capa blanca clara y de un tamaño proporcional a la boca. Cuando se usa como herramienta de diagnóstico, es necesario fijarse en cuatro aspectos diferentes: la forma, el color, el recubrimiento y el nivel de humedad.

La forma de la lengua

La forma aporta información sobre el metabolismo de los fluidos en el cuerpo.

  • Si está hinchada, con marcas de los dientes a lo largo del costado, sabemos que tu cuerpo no está haciendo un uso correcto de la nutrición. Suelen aparecer casos en deportistas sobre entrenados que elevan su cuerpo más allá del funcionamiento óptimo, pero sin haber llegado a producir daños.
  • En cambio, alguien con una lengua pequeña y muy delgada, podría ser síntoma de deshidratación o de padecer alguna patología crónica que lo haya dejado agotado.

La importancia del color

El color puede advertirnos sobre si hay calor en el cuerpo o falta de sangre y nutrientes. No existe un color natural normal, varía ligeramente en cada persona. Lo que sí existe es cierta tendencia hacia una tonalidad u otra, dependiendo de los síntomas.

  • Una tonalidad roja nos informa de que hay calor en el cuerpo, así como fiebre o un desequilibrio hormonal que está provocando cambios de temperatura. Incluso, el estrés también puede hacer que la lengua se vuelva roja. Cuando es la punta la que tiene este color (área del corazón y los pulmones) puede ser que esté presente un problema asmático.
  • El color púrpura avisa de que el sistema circulatorio está respaldado, tal vez por una lesión mayor o una afección dolorosa. Las tensiones en el sistema nervioso central causan una tensión muscular. Esto provoca presión en las arterias, disminuyendo el flujo de sangre y se reflejará en el color morado de la lengua. También podría ser un síntoma de tu cuerpo está tratando de luchar con una inflamación o infección.
  • En el caso de presentar palidez, estaremos ante un signo de deficiencia o falta de energía. Suele ser común en mujeres que acaban de terminar el ciclo menstrual o, en ambos sexos, después de una rutina de entrenamiento intensa. Asimismo, también es común en personas con anemia o que hayan pasado por una enfermedad de larga duración. Tu sistema inmunológico será débil en este instante y necesitará un refuerzo.

El recubrimiento y su color

El recubrimiento es esa «película» que los dentistas te piden que restriegues con tu cepillo de dientes. Dependiendo del nivel de humedad podremos obtener una determinada información.

  • Una capa gruesa nos indica que la patología puede ser grave y tener un componente de flema (mucosidad que proviene de las vías respiratorias). Si la flema aparece en la nariz y en las esquinas de sus ojos, también puede aparecer en tu lengua.
  • Si presentas una capa delgada, estarás dentro de la normalidad. Pero si es muy fina o casi que no está presente, posiblemente tenemos una falta de líquidos corporales.

Además de ser importante el grosor del recubrimiento de la lengua, el color del mismo también es fundamental.

  • Un tono amarillento es un signo de calor y/o infección en el cuerpo, al igual que la mucosidad amarilla que aparece en la nariz.
  • Si apreciamos una capa gris o negra es señal de que es hora de dejar de fumar y tomar café. Además de ser un ejemplo evidente de que estás haciendo algo muy mal con tu salud.
  • Una capa blanca gruesa nos informa de que tenemos una baja temperatura en el cuerpo, debido a una mala circulación en las extremidades, dolor abdominal y cólicos o dolor pre menstrual.

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Todas las herramientas que te hemos enseñado para conocer tu lengua, puedes usarlas junto al mapa de órganos que encuentras arriba. Por ejemplo, una capa amarilla y gruesa en la parte posterior de la lengua puede ser una alarme de infección en el tracto urinario. En cambio, si encontramos esas características en la parte frontal de la lengua, es posible que se deba a un problema respiratorio.

Sé que ahora no pararás de mirar tu lengua para examinar tu salud. Sería interesante que te acordaras de esto cuando notes algún problema de salud (fiebre, asma, cansancio…), porque seguro que tu lengua te estará avisando también.