8 errores que cometes al orinar (y cómo evitarlos)

Orinar es uno de los comportamientos humanos más naturales que debemos hacer varias veces a lo largo del día. A la mayoría nos enseñan a usar el servicio para vaciar la vejiga desde pequeños. Tan pequeños que ni si quiera nos acordamos.

Pero no todos lo hacemos igual. Como hacemos pis con la puerta cerrada, no surge como tema de conversación para poner en común nuestras prácticas. Si lo hacemos correctamente, los músculos del suelo pélvico notan un gran beneficios.

Tomarte un tiempo para relajar por completo los músculos del suelo pélvico mientras vas al baño, te permitirá vaciar completamente la vejiga, lo que reducirá significativamente el riesgo de infecciones de la vejiga y/o disfunción de los músculos del suelo pélvico.

¿Cómo orinar correctamente? Los peores errores al hacer pipí

Te limpias de atrás hacia delante

Este hábito es posible que se te indicase en tus primeras veces cuando ibas al baño solo, y es posible que a día de hoy continúes.

Limpiarse de atrás hacia delante puede introducir heces y líquidos cerca de la uretra o del orificio de la orina, lo que puede provocar una infección del tracto urinario.
Siempre que vayas al baño, ya sea la primera o la segunda vez, haz un esfuerzo para limpiarte de delante hacia atrás.

Empujas mientras orinas

Contener la respiración mientras orinas o empujar con los músculos abdominales para acelerar el proceso no te hará daño si lo hace de vez en cuando, pero si lo tienes como un hábito diario, puedes debilitar tu vejiga.

Hacer esto diariamente o incluso varias veces al día puede hacer que la vejiga se debilite y al mismo tiempo ejercer una mayor presión sobre los órganos pélvicos. Esto puede causar múltiples problemas, incluido el prolapso de órganos pélvicos, dificultad para vaciar la vejiga e incluso tener hemorroides.

Relájate todo lo que puedas y permite que el chorro de pipí fluya a su ritmo natural.

mujer orinando en un wc

Te pones en cuclillas en lugar de sentarte

Cuando vayas al baño, lo mejor es estar sentada y relajada, aunque sabemos que es difícil si visitas algún sitio público. Pero si te pones en cuclillas o «flotas» sobre el inodoro, estás apretando el suelo pélvico, lo que limita la fuerza con la que la vejiga puede contraerse para vaciarse.

Con el paso del tiempo, esto te obliga a usar los abdominales para vaciar, y la vejiga se vuelve lenta y puede tener dificultades para vaciarse por sí sola incluso cuando estás sentada.

Aguantas la orina todo el tiempo que puedes

Ignorar la necesidad de ir al servicio puede comprometer la salud de la vejiga y alterar tu funcionamiento normal.

Si tienes ganas de orinar, pero te estás aguantando durante largos períodos de tiempo (cinco o más horas), podrías reducir la capacidad de tu cerebro para percibir la plenitud de la vejiga, así como potencialmente tensar los receptores de estiramiento en la pared de la vejiga, haciéndolos menos sensibles. Esta confusión de la vejiga podría provocar pérdidas de orina o infecciones de la vejiga, entre otros problemas.

Se recomienda orinar entre dos y cuatro horas para evitar este problema.

Vas a hacer pis cuando realmente no necesitas hacerlo

Intentar vaciar la vejiga con frecuencia en caso de que tengas que hacerlo en un momento inoportuno puede parecer sensato, pero no es bueno para la salud de tu vejiga.

Si vas al baño sin esperar un impulso apropiado, entrenarás a tu vejiga para que sea más sensible al llenado y tenga impulsos más frecuentes de orinar. Si este es uno de tus hábitos en el baño, deberías entrenar la vejiga con la ayuda de un fisioterapeuta del suelo pélvico.

Apresuras el proceso

Incluso si tienes poco tiempo, no es aconsejable tener prisa al usar el servicio. Hacer pis con prisa significa que es posible que no vacíes la vejiga por completo, lo que puede provocar fugas o accidentes.

Lo más recomendable es darte el tiempo necesario en el baño para vaciar completamente la vejiga. De esta manera, tu vejiga puede llenarse desde cero en lugar de volver una hora más tarde cuando solo vaciaste hasta la mitad.

muñeco sentado en la taza del váter

Te encorvas cuando te sientas

Al igual que estar en cuclillas, encorvarse mientras orinas puede ejercer una presión innecesaria sobre la vejiga y incluso puede dificultarle orinar.

Si no permites que se produzca la contracción natural de la vejiga, es posible que no vacíes completamente la vejiga o descubras que cuando te vas poniendo recta, sale más orina. Es mejor sentarse erguido o inclinarse ligeramente hacia delante con los brazos relajados sobre las piernas.

Haces ejercicios de Kegel mientras orinas

Hacer ejercicios de Kegel, un ejercicio en el que alternas tensar y relajar los músculos del suelo pélvico, tiene muchos beneficios, pero en realidad puede causar problemas si lo haces mientras haces pipí.

La vejiga y el suelo pélvico tienen una unión refleja entre sí que estimula la relajación del otro mientras uno está contraído. Así que si haces ejercicios de Kegel durante la micción, esto hace que tu vejiga deje de contraerse y, una vez que sueltas, el flujo se interrumpe.

Este tipo de ejercicios mientras haces pis puede enseñarle a tu vejiga a vaciarse parcialmente, lo que lleva a iniciar / detener el flujo de orina que está fuera de tu control.