El buen tiempo al fin ha llegado, y con él las escapaditas a la playa. No tiene por qué ser un martirio disfrutar de la comida a orillas del mar, siempre que elijas opciones saludables. Hay personas que para no caer en la mala alimentación, optan por llevarse tuppers con su comida. El “problema” llega cuando vas con amigos a la playa y suena la palabra “chiringuito”. Automáticamente tu cerebro empieza a analizar todas las calorías que existen en la mayoría de chiringuitos y acabas comiendo hielo para no engordar.

Te damos algunos consejos para que puedas disfrutar de una buena comida en la arena, bajo una sombrilla y sin poner en peligro tu dieta saludable

Entrantes y aperitivos saludables

A casi todo el mundo le apetece tomar platos frescos como entrantes para paliar el calor que hace en la playa. Junto a tu botella de agua fría, las mejores opciones son aquellas que estén llenas de nutrientes, sean ligeros y nos sacien. Por ejemplo: las ensaladas, el salmorejo, el gazpacho o unos tomates aliñados.

Ensaladas hay de muchos tipos, no tienes que decantarte por la que tiene cuatro hojas de lechuga y un poco de maiz, pero tampoco debes tener la mala elección de escoger alguna con salsas. Vigila que sus ingredientes sean frescos y naturales. Puedes pedir aquellas ensaladas que lleven fruta (pera, manzana, fresas, melocotón, piña), aguacate, pescados ahumados o frutos secos. No tiene que ser aburrida, tan solo debes evitar los fritos o las salsas extras.

Con suerte podrás encontrar chiringuitos con tablas de patés, quesos, hummus o ceviches de varios pescados.

Lo que deberías evitar son los fritos (aunque sean verduras) y la tortilla de patatas. Aunque haciéndolos en casa fueran una opción menos saludable pero tolerante de forma ocasional, en este tipo de bares no se cuida la calidad del aceite.

Platos principales

No es necesario que pidas algún entrante, con un plato principal puede ser suficiente para comer saludable. No debemos obsesionarnos con las calorías, suponemos que comeremos en un chiringuito de vez en cuando, por lo que será normal que ingiramos más calorías que si comiésemos en casa.
Esto no quiere decir que tengamos que descuidar el contenido de nuestro plato principal. Siguiendo los mismos consejos de antes (nada de frituras ni salsas), las mejores opciones son las paellas, los moluscos, el pulpo a la plancha, los espetos de sardina, los pescados a la plancha o, incluso, unos espaguetis con salsa boloñesa.

Lo ideal es tomar alimentos que estés cocinados al vapor, a la plancha o salteados. Por lo que un bocadillo vegetal tampoco será la mejor opción si podemos pedir un pescado a la plancha con verduras salteadas.

¿Y postre?

Estamos en un tema crítico. ¿A quién no se le antoja constantemente tomar helados en verano? Los postres que ofrecen los chiringuitos no son opciones saludables, entre las tartas, los flanes y los helados… Si tenemos suerte, es posible que tengan fruta fresca.
No es necesario tomar postre si te has quedado lleno, ni en la playa ni en tu casa. Así que no lo tomes como una obligación. En caso de que no hayas comido mucho, puedes hacer la vista gorda y pedir un flan o un arroz con leche.

Y para beber, el agua embotellada es la mejor opción. Como algo puntual podrías pedir una limonada o un refresco sin azúcares añadidos. Lo que debes evitar son los alcoholes.