Más de uno estará frotándose las manos mientras piensa en lo púo que se va a poner en el buffet libre del hotel. Amigos, esto es un completo error. El buffet libre no es una excusa para comer como si mañana fuera el último día de nuestra vida, ni tampoco es ideal para prepararnos platos que en nuestra casa no consumimos. Si encontramos huevos fritos y bacon a primera hora de la mañana, ¿qué te hace pensar que es una buena idea? ¿Tienes complejo de americano con sobrepeso?

Alejarnos de nuestros hábitos saludables y de la dieta mediterránea es la peor decisión que puedes tomar en tus vacaciones. Seguro que te vendrá bien leer los siguientes consejos para no desfasar en la comida y ser coherente en tus platos.

Que haya mucha comida no implica que te la comas toda

A muchos les resulta tentador ver tanta comida expuesta y tener que escoger entre todos los platos. Por eso, es común ver a personas que llenan sus platos hasta arriba, con mezclas rarísimas, o los que se levantan mil veces para ver qué pueden seguir comiendo.

Toda esa comida no es para ti, ¡asúmelo! Come despacio para conocer cuando estás saciado, y en ese momento para. Evita seguir comiendo por gula, aunque esté muy bueno o aunque te apetezca un postre. Al poco tiempo de terminar de comer, te darás cuenta de que tu digestión está siendo una auténtica masacre interna. ¿Realmente te merece la pena hincharte a comer para después estar dolorido?

No tengas pena por pensar que si no pruebas ese plato, ya no tendrás más oportunidades. En la mayoría de los buffets repiten platos a los pocos días, así que tendrás tiempo para quitarte esa espinita.

Establece cuál va a ser tu comida hoy

Antes de llegar al buffet, sería interesante que mentalmente supieras qué te conviene comer. ¿Carne, pescado, pasta, huevos, legumbres…? Piensa en qué te harías en casa y al llegar elige el plato más parecido.

Por supuesto, prioriza en calidad. Si habías pensado comer pescado y te encuentras con varitas de merluza rebozadas, aborta misión. Evita cualquier salsa para poder añadir tú el aliño que más te guste. Por ejemplo, si te decides por una ensalada o unos macarrones, añade toppins naturales y que aporten nutrientes a tu plato.

¿Patatas fritas? Siempre será mejor alguna verdura u hortaliza, de hecho hay buffets que cuentan con un cocinero para prepararte lo que tú le pidas. Yo apostaría por unas verduritas al wok.

¿Cómo sé la cantidad perfecta?

No existe un algoritmo para darte la respuesta correcta, pero usa tu lógica. ¿En tu casa llenas el plato hasta que desborde?

Mi consejo es que en un plato pongas toda tu comida para así evitar darte varios paseos y perder el control de la cantidad. No es lo mismo poner en un plato verduras, filetes de pollo y un poco de aguacate; que llenarte el plato de verduras y sentarte, volver a por varios filetes y terminar con un poco de aguacate untado en pan. Habrás hecho un mal uso del buffet, aunque toda la comida sea saludable.

Bueno, ni que decir tiene que comer de más porque después tienes una excursión es un error. No eres un camello, así que cuando pasen 2 o 3 horas volverás a tener hambre. Si después del buffet tienes una visita turística, lo mejor es que te lleves un snack. Puedes aprovechar para llevarte algo de fruta y frutos secos del buffet, pero no caigas en la tentación de las galletas envasadas.