La motivación es la clave para alcanzar cualquier meta. Fijarnos unos objetivos y mantener viva la ilusión por cumplirlos el imprescindible. Si has pensado en iniciarte en el mundo de la actividad física, pero te cuesta mantener la motivación no te alarmes. Tal vez no estés dando los pasos adecuados. A continuación, te damos algunas claves para que ésta no decaiga.

Claves para mantener vivía la motivación

1. Conócete

Pregúntate a ti mismo por qué quieres empezar a entrenar, o retomarlo si es el caso. ¿Cuáles son tus necesidades? ¿Por qué has decidido iniciar una vida más activa a través del ejercicio físico? Conocerte y saber qué es lo que esperas lograr, te dará herramientas a las que recurrir cuando sientas que tu motivación se tambalea. Si eso ocurre, recuerda por qué decidiste empezar y recobra la ilusión por conseguirlo.

2. Márcate objetivos realistas

Está muy bien ser ambicioso, pero primero hay que ser realista. De no ser así, es probable que te frustres al no obtener ciertos resultados en un periodo corto de tiempo. El mundo del deporte y la actividad física es fascinante; porque lo cierto es que los cambios llegan, y son reales, pero de una forma progresiva. Paso a paso. Así que, si pretendes perder una gran cantidad de kilos, o esculpir tu cuerpo, o llegar a competir, repítete a ti mismo: “Voy a conseguir mi objetivo más ambicioso, pero antes de eso, voy a conseguir los pequeños pasos previos”

3. Organízate

Guarda un poquito de motivación para cada día. Si te levantas el lunes a tope y estás 3 horas en el gimnasio; y el martes de duele todo y ya no te apetece; el miércoles vas solo media hora porque aún no te has recuperado; el jueves vuelves a explotar tus 3 horas; paras el fin de semana y piensas que el lunes ya lo retomarás… francamente, esto sirve de poco. Un poquito cada día, paso a paso. La motivación que te sobre hoy, guárdala para mañana y sé constante y ordenado.

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4. Pide ayuda

Éste tal vez sea uno de los aspectos más importantes. Quizá te ocurre que te marcas unos objetivos, tienes la motivación a tope y cumples con tu entrenamiento. Poco a poco, pasa el tiempo y ves que tus resultados no se acercan a lo que esperabas. Tal vez no estás haciendo las cosas bien. Puede que tu entrenamiento no esté enfocado hacia tus objetivos, o que no estés llevando una técnica adecuada y esto te impida trabajar como deberías. Hoy en día todos los gimnasios y salas cuentan con profesionales que te ayudarán a diseñar un entrenamiento acorde con tus circunstancias. Hay veces que no pedimos ayuda porque creemos que no sabemos hacerlo, o que haremos el ridículo; precisamente, pedir ayuda es para poder aprender. Es una auténtica inversión en tu salud y en tu físico. Pregunta lo que haga falta, aprende y entonces verás como todo va rodado.

5. Pásatelo bien

Disfrutar es clave para mantener la motivación viva. Nada tiene sentido si no te hace disfrutar de verdad. Y si te cuesta encontrar la disciplina que te entusiasma, que suele ocurrir, no te preocupes. Sigue probando hasta dar con aquello que mejor te haga sentir. Pero no te rindas. Prueba distintas clases dirigidas, deportes en grupo, sal a hacer running o a caminar. Pero no dejes de entrenar simplemente porque las máquinas te aburran. El deporte es para todos, también para ti.