¿Por qué se duermen las piernas cuando vas al servicio?

Cuando intentas ocuparte de tus asuntos en el baño, ¿llegaste a notar alguna vez que tu pierna o pie se durmió? El hecho de notas las piernas dormidas es más común de lo que pensamos. En principio no supone ningún riesgo para la salud, pero es interesante conocer qué provoca este adormecimiento en las extremidades.

A continuación descubrirás las causas y por qué se produce hormigueo en el inodoro, además de los mejores trucos para prevenir estos molestos calambres.

¿Por qué se quedan las piernas dormidas en el baño?

Esto sucede cuando nos esforzamos para pujar durante una evacuación intestinal, lo que aumenta la presión dentro del abdomen y aumenta la presión de la columna vertebral. Esta presión a veces puede hacer que los discos espinales se muevan contra los nervios de la columna, lo que provoca entumecimiento, debilidad y hormigueo en las piernas y los pies.

Y es más probable que pierdas la sensibilidad en las extremidades inferiores cuando practicas una mala postura. Sentarse en el váter en una posición incómoda puede comprimir los nervios o los vasos sanguíneos, produciendo una sensación de hormigueo. Por ejemplo, suele ocurrir cuando apoyas tus codos en las rodillas para ver el teléfono. Sabemos que es complicado permanecer recto, sobre todo si te encuentras en un momento en el que el cuerpo necesita apretar para defecar correctamente.

La mayoría de las personas tienden a encorvarse durante la defecación. Esto dificulta el flujo de sangre a los nervios de la pelvis (unos nervios que se extienden hasta los pies, lo que explica por qué alguien puede sentir la sensación de hormigueo incluso en los dedos de los pies). Además, este problema de hormigueo empeora si te quedas en el baño durante demasiado tiempo.

Así que si estás luchando contra el estreñimiento y tu caca no pasa rápidamente, es posible que notes entumecimiento en la parte inferior de tu cuerpo conforme pasa el tiempo en el inodoro. Los expertos recomiendan que no pasemos más de 2 minutos sentados en el váter, aunque las deposiciones no deberían demorarse más de 15 segundos. En el caso de padecer estreñimiento, pide ayuda a un profesional antes de pasar varios minutos sentado en la taza del váter.

Cuando las piernas dormidas sean un problema, límpiate y levántate. Camina unos minutos para mejorar la circulación y favorecer a las deposiciones. Quizá el cuerpo necesite algo más de tiempo para descomponer la caca y apretar solo favorecerá a las hemorroides y a posibles fisuras anales. También puede ser buena idea mojar las piernas para que la sangre vuelva a correr por las extremidades inferiores sin problema.

inodoro para hacer caca

¿Cómo prevenir los calambres en las piernas?

Aunque los hormigueos en el baño no son algo por lo que preocuparse, hay formas de controlar las piernas dormidas cuando estás en el váter. Si experimentas entumecimiento persistente, debes buscar la ayuda de un profesional médico, ya que esto podría ser un signo de un problema médico subyacente. Sin embargo, la mayoría de los casos pueden deberse a una mala alimentación o estrés. Incluso, ir de viaje puede alterar el ciclo de deposiciones.

No te encorves

Sentarte en una posición encorvada puede ser duro para los músculos pélvicos, evitando que el colon se relaje por completo y evacue las heces sin esfuerzo. Y cuanto más tardes en hacerlo, es probable que experimentes un hormigueo en las piernas. Antiguamente, los primeros humanos no realizaban la defecación sentados en nada, tan solo adoptaban la postura de cuclillas para favorecer la posición. Sabemos que hoy en día es algo complicado de realizar y puede llegar a estar mal visto.

La mejor manera de evitar la pérdida de sensibilidad en las piernas y los pies es sentarse en la posición adecuada y relajada. Esta sería en posición vertical con las rodillas más altas que las caderas. Así que evita echarte hacia delante mientras lees el periódico o juegas con el móvil.

No te demores

Evita pasar más de entre cinco y diez minutos en el asiento del inodoro, y si estás esforzándote por evacuar las heces, levántate y vuelve a intentarlo en 15 minutos. Recuerda que las evacuaciones intestinales deben ser fáciles, rápidas y sin esfuerzo. Es posible que debas incorporar más fibra y agua en tu dieta para aflojar y ablandar las heces.

Si sufres estreñimiento, tanto por una alimentación complicada como por estrés por viajes, tómate un tiempo antes de ir al servicio. Intenta probar hábitos que activen el organismo para que tu cuerpo sienta la necesidad de ir. Evita obligarte mientras permaneces sentado demasiado tiempo, ya que esto puede derivar en problemas como las hemorroides.

Consigue un taburete para inodoros

Los orinales en cuclillas pueden ayudar a que el canal rectal esté más abierto, lo que significa menos esfuerzo, evacuaciones intestinales más fáciles y menos tiempo en el baño. Aunque esta puede ser una práctica ancestral o propia de algunos países orientales, lo cierto es que en Europa y América cada vez es más común usar un banco para los pies.

Al subir las piernas ligeramente, mientras se mantienen flexionadas, muestro cuerpo adopta esa postura simulando estar en cuclillas. No es necesario elegir uno demasiado elevado. Si no tienes ninguno a mano, puedes utilizar un paquete de rollos de papel higiénico para esta función. Al fin y al cabo, la cuestión es mantener elevadas las piernas.

Prueba con un cojín para piernas dormidas

Los cojines de inodoro acolchados también pueden dar más amortiguación a las nalgas y la región pélvica, mejorando el flujo sanguíneo hacia los pies. Es un accesorio muy usado en personas que sufren hemorroides, pero también puede favorecer a la circulación al no estar en contacto con una taza de váter dura y rígida.

Muchos suelen tener una apertura en la parte delantera para que los hombres se sientan más cómodos en el inodoro. Así también se mejora la circulación, aunque puede resultar demasiado elevado para algunas personas. En este caso es imprescindible contar con un taburete que nos eleve las piernas correctamente. No queremos agravar el problema con ningún remedio.