Hace años, había mucha desconfianza y rechazo frente a los plásticos (sobre todo utilizado en alimentos). Sin embargo, hubo una gran revolución del plástico, hasta llegar a la actualidad, que es empleado en prácticamente todos los ámbitos de la vida cotidiana. Sin embargo, debemos de saber ciertas cosas: ¿el uso de envases de plástico para comer y beber es realmente seguro? ¿conocemos los riesgos que entraña?

¿De qué están compuestos estos envases de plástico?

Los materiales plásticos están compuestos por diversos elementos químicos. Algunos de estos elementos químicos tienen multitud de efectos perjudiciales en nuestro organismo.

El compuesto que tiene mayor repercusión actualmente, cuyos efectos son potencialmente perjudiciales son los bisfenoles. Por otra parte, tenemos también los ftalatos.

Bisfenol-A

El bisfenol A, abreviado BPA, es uno de los compuestos químicos utilizados en la fabricación de plásticos. Algunos envases en los que esta presente son las botellas de agua, envases de alimentos, latas e incluso en la fabricación de biberones.

La cantidad de este compuesto producidas anualmente supera los 2,2 millones de toneladas.

La mayoría de efectos nocivos de estos elementos están asociados a efectos negativos sobre el sistema hormonal y la desregulación del sistema endocrino. Algunos de los sistemas de nuestro organismo en los que puede repercutir son los siguientes:

  • Sistema reproductor masculino. Diminución de testosterona, fertilidad y producción de esperma
  • Sistema reproductor femenino. Pueden producir infertilidad, disminución de numero y calidad de ovocitos, etc.
  • Cerebro y el comportamiento. Efectos sobre la diferenciación de las neuronas o alteración de comportamientos entre otras cosas.
  • Metabolismo y sistema cardiovascular. Puede incidir en la aparición de diabetes, aumento de resistencia a la insulina e hipertensión.
  • Afecta a la función tiroidea, puesto que este compuesto se comporta como antagonista de la hormona tiroidea.
  • Sistema inmunitario. Favorece procesos alérgicos.
  • Inflamación y alteración de la permeabilidad intestinal.
  • Efectos cancerígenos. Puede inducir cáncer de próstata y cáncer de mama.

Cabe destacar que la mayoría de los estudios realizados están basados en pruebas en animales, por lo que no se puede confirmar con total seguridad los efectos nocivos sobre el organismo humano.

Además, la organización Cancer Research UK demostró que estos elementos son liberados en mayor cantidad cuando son expuestos a temperaturas muy elevadas.

¿Qué podemos hacer ante esto?

Frente a los problemas que tienen estos compuestos químicos, podemos adoptar distintas medidas que mencionaremos a continuación.

Sustituir los envases de plástico

Una de las medidas mas eficaces será sustituir los envases de plástico por envases de vidrio. Hay que intentar evitar la utilización de envases de metal ya que estos también poseen efectos perjudiciales sobre los alimentos contenidos.

Es cierto, que, por la situación actual, se hace difícil intentar evitar los envases de plástico, por lo que, al menos, se aconseja evitar reutilizar estos envases de plástico, ya que aumenta sus propiedades perjudiciales.

Por otra parte, debido a la gran controversia que ha generado este compuesto, se han lanzado al mercado determinados envases libres de BPA. Aunque, algunos de estos envases utilizan el Bisfenol S (BPS) para sustituir el BPA, aun no se tienen comprobados los efectos nocivos del BPS.

No abusar de las latas

Otra medida que podemos adoptar es no utilizar en exceso las latas. Como dijimos anteriormente, estas también contienen este tipo de compuestos perjudiciales.

No calentar los envases de plástico

Como dijimos anteriormente, someter estos envases de plástico a unas temperaturas muy elevadas hace que se libere una mayor cantidad de BPA. Por tanto, se aconseja no calentar estos envases en el microondas.