Uno de los problemas más conocidos entre las atletas femeninas es la tríada. Te haré un breve resumen por si es la primera vez que oyes hablar de esto: las mujeres que entrenan demasiado, comen muy poco y tienen poca grasa corporal, dejan de menstruar, no producen suficiente estrógeno y empiezan a perder masa ósea. Como consecuencia, a todas las mujeres se les alerta de que adelgazar demasiado puede interferir en el ciclo menstrual y en la salud ósea.

Personalmente, en mi adolescencia tuve ciclos menstruales muy irregulares, por lo que me parece muy interesante conocer cómo influye el entrenamiento profesional. ¿Es por culpa de tener un desorden alimenticio? ¿La amenorrea se debe a estar delgada? ¿Se puede ser delgada y seguir teniendo un ciclo menstrual normal? Parece que este problema no solo tiene que ver con la cantidad de grasa corporal que tengamos cada una de nosotras.

¿Por qué ocurre la amenorrea hipotalámica?

No solamente influye la cantidad de masa grasa en la alteración de la ovulación y el ciclo menstrual. La amenorrea hipotalámica, lo que las atletas suelen desarrollar cuando dejan de tener sus ciclos sin conocer la causa, es todo un misterio para la ciencia. Y aún sin resolver.

Lo que sí se sabe es que el balance energético absoluto es mucho más importante para el mantenimiento de la producción regular de hormonas, la ovulación y la menstruación que el porcentaje de grasa corporal. De hecho, se ha demostrado que los ciclos regulares regresan en algunas atletas cuando se disminuye el gasto de energía. Por  ejemplo, después de una lesión en la que han tenido que guardar cierto reposo.

Así que si no es simplemente la grasa corporal la que causa la amenorrea, ¿cuál puede ser la causa?

El peso corporal, y no grasa

El peso corporal parece tener un mayor impacto en los ciclos menstruales frente a la grasa. Estar por debajo del 85-90% del peso corporal ideal (sin tener en cuenta el nivel de grasa corporal), suele provocar amenorrea.
Este es un problema que suelen tener muchas adolescentes que se centran por verse delgadas. Cada mujer es un mundo, así que el “peso ideal” será totalmente diferente aún teniendo una misma altura.

Encuentra el peso en el que no se producen irregularidades en tu ciclo y trabaja con ello. El peso ideal siempre debe ir de la mano de la salud.

Los entrenamientos extremos pasan a ser el enemigo

La intensidad y lo duro que estemos trabajando tendrá una mayor “culpabilidad” en la alteración del ciclo menstrual. Si entrenamos de forma saludable y gastamos más energía de la que estamos comiendo, perderemos peso. Y eso no quiere decir que se creen problemas menstruales en la mayoría de las chicas. Pero, en el caso de las atletas que suelen llevar sus dietas y entrenamientos a niveles extremos, sí afectará negativamente.

Si nos esforzamos al máximo dos veces al día, hacemos entrenamientos súper largos e intentamos perder grasa corporal, está claro que aparecerán los problemas. Si la diferencia entre la ingesta y la quema de calorías es demasiado grande, ocurre lo siguiente: se aumenta la producción de cortisol y otras hormonas del estrés, y se disminuye la liberación de la hormona liberadora de gonadotropina del hipotálamo. Esto provoca unos niveles bajos de hormona estimulante del folículo y leutinizante, que a su vez causan anovulación; niveles bajos de estrógeno, testosterona y progesterona; y, por ende, no hay ciclo menstrual.

Niveles bajos de leptina

Los niveles de leptina también afectan en la menstruación. La leptina es una proteína producida por las células adiposas que actúa como una hormona reproductiva. Aunque es posible que también la conozcas por ser la responsable de hacerte saciado.
Se piensa que la leptina está relacionada positivamente con los niveles de grasa corporal (es decir, la leptina aumenta a medida que se incrementa la masa grasa), pero se han encontrado niveles más bajos de leptina en los bulímicos y anoréxicos que hacían ejercicio o tenían una ingesta calórica más baja que los anoréxicos o bulímicos del mismo peso. Por lo que el nivel de leptina no parece estar vinculado a los niveles de grasa corporal, sino a la disponibilidad de energía en general.

¿Cuál es la conclusión?

Aun siendo cierto que hay muchas otras hormonas y factores externos que pueden causar irregularidades en el ciclo menstrual de las atletas, es justo decir que ni la grasa ni los entrenamientos son los culpables.La amenorrea en mujeres deportistas está más relacionada con el balance energético general. Si tienes ciclos irregulares, debes preguntarte:

  • ¿Estoy comiendo lo suficiente para seguir mi nivel de actividad?
  • ¿Estoy tratando de perder grasa incrementando mis entrenamientos y reduciendo el consumo de calorías?