Aunque estamos más cerca de terminar el año 2018, hay personas que establecen sus nuevos propósitos al comienzo de septiembre con el inicio del nuevo año laboral y escolar.

En el impulso sobre cómo ser “mejor”, deberíamos preguntarnos acerca de nuestro bienestar mental. Es interesante conocer la salud mental de los atletas para saber qué efectos tiene sobre ellos mismos, los entrenadores y la familia. Hay deportistas que empiezan ansiosos la temporada, pero con el tiempo se desilusionan y les resulta difícil salir adelante. En ese aspecto, la figura del entrenador es muy importante.

Un estudio realizado por investigadores de psicología del Estado de San José se centró en cómo influye la depresión en atletas femeninas. La hipótesis era que a pesar de los beneficios mentales que aporta el deporte, había atletas con riesgo de sufrir depresión debido a los factores estresantes a los que se tenían que enfrentar. Estos factores provienen del exterior, por lo que resulta un poco más difícil de controlar.

Las mujeres doblan la probabilidad de sufrir depresión

En la investigación se comprobó que una deportista profesional está dispuesta a un mayor número de factores estresantes, como pueden ser la pérdida de autonomía, las demandas de tiempo, cumplir las expectativas de sus entrenadores, complacer a quienes les rodean, aumentar la competencia y el rendimiento. Además, el estudio también contó con el cansancio, los sentimientos de duda, la sensación de no tener a dónde ir y estar fuera de control. Todos estos factores influyen negativamente en el bienestar mental de las atletas.

Es interesante también conocer que las mujeres tienen dos veces más de probabilidades de sufrir depresión frente a los hombres. Quizás puede ser debido a la forma de manifestarlo, pero también es cierto que las mujeres se sienten más estresadas por factores externos.

No importa si eres atleta o no, un episodio depresivo en cualquier persona nunca debe ser pasado por alto. Si logramos certificarlo pronto, el apoyo y la intervención especial es fundamental para la recuperación del deportista. Es por eso que los entrenadores deben conocer cómo motivar, así se evitan los miedos por represalias y no se cae en un estrés adicional.

Un ejemplo bastante claro es la actitud que tiene la gente en los gimnasios. La mayoría es poco propenso a acercarse a pedir consejo por miedo, vergüenza, incomodidad o juicio. Olvídate de cualquier juicio de valor que puedas creer que los demás harán sobre ti. Céntrate en dar lo mejor, pero sin causarte un estrés que te haga olvidar la felicidad del deporte. Si tu entrenador no consigue motivarte como necesitas, no tengas miedo a hablarlo con él o prescinde de sus servicios.