Quiste de ovarios, todo lo que debes saber sobre él

Los quistes ováricos son una afección común y aunque no suelen ser muy peligrosos, tienen ciertas complicaciones. Es por esto por lo que siempre se recomida un chequeo o una exploración ginecológica al año. Al menos, a modo de precaución para evitar males mayores, ya que los quistes en los ovarios, pueden desaparecer sin medicación o también puede darse el caso de que un quiste de ovarios se rompa y ahí empiezan todos los problemas.

Un quiste de ovarios, tal y como su nombre indica, surge en los ovarios, por lo que es solo un problema de mujeres. Vamos a aprender varias como sobre esta afección femenina, desde qué son exactamente los quistes ovarios, pasando por conocer las causas y los síntomas y terminando por hacernos una de idea de cómo se realiza un diagnóstico y cuál es el tratamiento más común para terminar con este problema.

¿Qué son los quistes ováricos?

En pocas palabras, se trata de una especie de sacos que crecen dentro de un ovario, y a su vez, esos sacos o bolsas, tienen líquido. Por normal general, las mujeres tienen dos ovarios y en cada menstruación sale un óvulo (o varios) de uno de los ovarios y la expulsión se va alternando mes tras mes. Asimismo, los ovarios están situados a cada lado del útero y tienen forma almendrada, pues ahí es donde se alojan y proliferan los quistes. Los quistes también pueden formarse sobre los ovarios, y no solo en su interior.

De hecho, los quistes de ovarios a veces no dan síntomas ni nada, por lo que muchas mujeres lo tienen a lo largo de su vida y ni se enteran. Tal y como hemos dicho antes, hay ocasiones en las que tal y como aparece el quiste, él solito se marcha a los pocos meses. A veces es necesario usar medicación o hacer alguna intervención quirúrgica, pero antes de llegar a esa parte vamos a explicar las causas de la aparición de los quistes ováricos, sus principales síntomas de alerta y después hablaremos de cómo se diagnostica y se trata.

¿Por qué aparecen los quistes de ovarios?

Existen una serie de causas probadas que favorecen la aparición de quistes en los ovarios, y todas son naturales y normales. Por un lado, tenemos el quiste funcional, que aparece con la ovulación e implica a los folículos. Los folículos son los encargados de producir las hormonas de estrógenos y progesterona, así como de liberar al óvulo.

Dentro de este se dividen en quistes foliculares, cuando el folículo se abre y libera al óvulo, y quistes del cuerpo lúteo que es cuando el folículo retiene al óvulo, y después se sella cuando lo libera. En ambas situaciones, el quiste va creciendo de tamaño.

Estamos hablando de quistes, y oír que nuestro ginecólogo la pronuncia, no es fácil de asimilar, pero todo el mundo ha de estar tranquilo, ya que los quistes de ovarios funcionales no suelen ser cancerígenos.

Existen una serie de factores de riesgos que aumentan las probabilidades de que suframos uno o varios quistes. Por ejemplo:

  • Problemas hormonales.
  • Embarazos.
  • Infecciones en la pelvis.
  • Haber tenido un quiste de ovarios en el pasado.
  • Endometriosis.

Representación de quistes de ovarios

Principales síntomas del quiste ovárico

Existen una serie de síntomas que son comunes en todas las mujeres que tenemos quistes de ovarios. Puede que coincidan y luego no haya quiste o puede que haya quistes de ovarios, pero no tengamos síntomas. Pueden darse tantos casos como mujeres hay en el mundo.

Y es que se ha demostrado que la gran mayoría de quistes no producen ningún síntoma, por eso nates hemos dicho que muchas mujeres tienen quistes en los ovarios y estos desaparecen solos sin que nos demos cuenta

Algunos síntomas claves e indicativos claros de que podríamos tener un quiste en los ovarios son estos:

  • Dolor en la pelvis, ya sea dolor agudo o sordo, pero siempre en la parte inferior del abdomen, justo donde está el ovario y, por ende, el quiste.
  • Nos acompañará una extraña sensación de pesadez en el abdomen.
  • Tendremos la barriga hinchada, más allá de lo normal.

Diagnóstico y tratamiento de los quistes de ovarios

Volvemos a hacer hincapié en la importancia de una revisión médica anual. Sabemos que, por tema de trabajo, conciliación con la vida familiar, problemas personales, falta de transporte directo, momentos económicos duros, etc. siempre retrasamos la visita a un médico y creemos que ese dolor se pasará y como si nada. Pero es muy importante que no abandonemos nuestra salud y los controles rutinarios, sobre todo en mujeres, y más aún si hay casos de cáncer en nuestra familia directa.

Los diagnósticos para detectar los quistes de ovarios son de lo más variopintos y algunos los podemos hacer en casa si tenemos sospechas, pero lo más importante es no automedicarnos ni ponernos en lo peor, sino acudir a un profesional y que él nos diga cómo proceder a continuación.

  • Test de embarazo. Si no deberíamos estar embarazada, pero el test sale positivo, es que podríamos tener un quiste en ellos ovarios.
  • Ecografía pélvica. Solo un profesional cualificado ha de realizarla y se trata de una varilla que se introduce por la vagina.
  • Laparoscopia. Se realiza una pequeña incisión en el abdomen y se observan los ovarios, llegando incluso a extirpar el quiste en ese momento. evidentemente es una cirugía y no se puede realizar de cualquier forma, sin consentimiento ni nada.
  • Análisis de sangre. Se trata de un análisis muy concreto llamado CA 125 y con este análisis se averiguan los niveles de antígenos del cáncer. Esta prueba solo se solicita si el médico detecta que el quiste es grande, sólido y hay probabilidades de que sea cancerígeno.

El tratamiento de los quistes de ovarios dependerá del estado, de si es cáncer o no, de si estamos embarazadas o no, de la edad, otros factores que ataquen a nuestra salud, etc. Pero por norma general los tratamientos suelen ser los siguientes:

  • Revisión cada 6 meses, ya que muchas veces los quistes de ovarios desaparecen solos.
  • Usar medicamentos para eliminarlos o ayudar a reducir su tamaño. Por ejemplo, la píldora anticonceptiva ayuda a prevenir la aparición de quistes ováricos.
  • Cirugía, es la última opción y solo en casos muy concretos como cuando son cancerígenos, causan mucho dolor, son de gran tamaño o todo lo anterior no ha servido.
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