Todo sobre la hiperprolactina, o prolactina alta en sangre

A lo largo de este texto entenderemos qué es la prolactina, para qué sirve en hombres y en mujeres y si es grave tener la prolactina alta. Esta hormona es importante en nuestro organismo y que esté alta o baja es señal de algunos trastornos o cambios en nuestra vida, por lo que habrá casos en los que necesitaremos ayuda médica.

La hiperprolactina o la prolactina alta en sangre es común en algunas mujeres y también en hombres. A priori no es necesario alarmarse, ya que será el médico quien analice nuestro caso de forma individual. En los siguientes apartados conoceremos más sobre esta hormona que hace acto de presencia en hombres y mujeres.

No se considera un trastorno grave, por lo que debemos estar tranquilos, pero sí conviene hacerse chequeos periódicos y salir de dudas rápidamente, ya que las causas son varias y los síntomas a veces ni se manifiestan. De hecho, a veces pueden confundirse con otra serie de trastornos, ya que la pérdida de vello corporal es uno de los síntomas comunes.

¿Qué es?

En pocas palabras, la prolactina alta o hiperprolactina es un trastorno hormonal que hace que la persona afectada tiene unos niveles muy altos de esta hormona en sangre. Las causas y síntomas son de lo más variopintos y curiosos.

A esta hormona también se le conoce como luteotropin y se genera en la glándula pituitaria y tiene una función concreta, sobre todo en las mujeres, y que cuan do estamos embarazadas consigamos generar leche en las mamas. Esta hormona estará en niveles altos durante el embarazo, el postparto y la lactancia.

Funciona de la siguiente forma, cuando el bebé realiza succiones en el pezón, el hipotálamo bloquea la secreción de dopamina e inhiba la acción de la prolactina aumentando los niveles de esta hormona en sangre mientras nuestro hijo se está alimentando. En el momento en el que el bebé para, la cantidad de secreción de la hormona se reduce. Esto sirve para que se cree leche de cara a la siguiente toma.

No se trata de una urgencia médica, ni debemos alertarnos mucho. Solo nuestro médico podrá hacer indicaciones sobre cómo proceder a partir de ahora y eso solo lo podrá hacer valorando cada caso de forma individual y personal.

Algo curioso es que no siempre se reflejan los síntomas, por lo que solo nos damos cuenta de estos niveles altos de prolactina en sangre cuando nos realizamos algún análisis de sangre o prueba médica que conlleva extracción de sangre.

Causas

Son varias causas las que dan lugar a estos altos niveles de hormona en sangre, pero no siempre todos los perfiles coinciden con las causas, ni con los síntomas que veremos a continuación en otro apartado. Por eso es de vital importancia que demos con un médico comprometido que esté dispuesto a estudiar nuestro caso de forma personalizada.

  • Anorexia.
  • Enfermedades del hipotálamo.
  • Hipotiroidismo.
  • Síndrome de ovarios poliquísticos.
  • Problemas renales.
  • Medicamentos para la ansiedad.
  • Enfermedades del hígado.
  • Menopausia.
  • Presión arterial alta.
  • Úlceras gástricas.
  • Acidez estomacal.
  • Por tomar medicamentos derivados del opio.
  • Pastillas anticonceptivas.

Una mujer embarazada

Síntomas

Los síntomas de la prolactina alta no siempre son evidentes. Es más, hay quienes ven que tienen altos niveles de esta hormona en sangre y no desarrollan ninguno de los síntomas que decimos a continuación. Vamos a separarlo en hombres y mujeres para que queden más claro los síntomas, ya que no afecta por igual el tener prolactina alta.

Hombres

  • Disfunción eréctil.
  • Problemas durante el acto sexual para mantener la erección.
  • Crecimiento de pechos, más conocido como ginecomastia.
  • Pérdida de masa muscular.
  • Caída del vello corporal.

Mujeres

  • Sequedad vaginal y dolor al realizar el acto sexual.
  • Menstruación irregular o incluso ausencia de esta.
  • Producción de leche materna sin estar embarazadas ni en periodo de lactancia.
  • Acné.
  • Crecimiento del vello corporal y facial.

Síntomas en común

  • Infertilidad.
  • Problemas de visión.
  • Dolores de cabeza leve.
  • Falta de apetito sexual.
  • Baja densidad ósea.
  • Baja producción pituitaria de otras hormonas esenciales.

Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico de este tipo de situaciones suele ser mediante un especialista, pero como decimos no es una situación crítica ni de urgencia, aunque depende mucho de cada caso, situación y la salud del paciente.

Para realizar el diagnóstico y ver los niveles de prolactina en sangre basta un simple análisis de sangre y ahí se comprueban los valores y el nivel de la hormona tiroidea en la sangre. Dependiendo de los niveles se van sacando conclusiones, por ejemplo, mediante esta prueba se descartan también problemas en el tiroides, así como que la causa de la hiperprolactina esté relacionada con el tiroides.

Lo principal es descartar el embarazo, ya que mucha gente no sabe que está embarazada, pero nota cambios extraños en su cuerpo. Si el embarazo se descarta, el siguiente paso inminente es realizar una resonancia magnética del cerebro y más concretamente de la glándula hipofisaria.

En cuanto al tratamiento, será el médico quien decida cómo actuar, pero hay diversas opciones, desde medicamentos orales que ayudan a disminuir la prolactina, como cirugías para sacar el tumor y la radiación para reducir el tumor.

Consejos para bajarla

Existen una serie de recomendaciones y consejos para conseguir bajar la prolactina en sangre de forma natural, pero son consejos que debemos consultar con un especialista, ya que nuestra salud podría verse afectada. Por ejemplo, consumir carne roja, y un exceso de este consumo unido a la escasa actividad física puede dar lugar a colesterol, sobrepeso, hipertensión, etc.

Aparte de la medicación y otros remedios médicos que hemos comentado, también hay otras opciones como las que vamos a dar a continuación:

  • Tomar frutos secos como nueces, almendras y cacahuetes.
  • Elegir alimentos ricos en proteínas como carnes rojas, pescado azul, lácteos, soja, etc.
  • Siempre verduras de hojas verdes.
  • Preferencia sobre los frutos rojos.
  • Tomar levadura nutricional.
  • Los mariscos como gambas y langostinos.
  • Reducir el ejercicio intenso.
  • Bajar los niveles de estrés y ansiedad.
  • Visitar a un endocrino.
  • Revisiones ginecológicas.
  • Cuidado con los cambios de medicamentos.
  • Intentar dormir y descansar bien.
  • Mejorar la alimentación.
  • Fomentar los buenos hábitos de vida.
¡Sé el primero en comentar!