El sobrepeso o la obesidad antes del embarazo puede tener una gran influencia en los cambios de la leche materna. Aunque parezca un factor que pasa desapercibido, se ha descubierto que puede afectar en el crecimiento y el desarrollo de los bebés que toman leche de la madre. El estudio, llevado a cabo por la Universidad de Louisiana (EE UU) y publicado en Plos One, ha destacado que las tasas de obesidad infantil en Estados Unidos han aumentado significativamente en los últimos años. «Aunque muchos estudios han demostrado que la lactancia materna puede proteger contra el aumento excesivo de peso durante el comienzo de la vida, no entendemos completamente por qué«, explicaban los autores del estudio.

¿Por qué influye la lactancia en el crecimiento del bebé?

La leche materna contiene proteínas proinflamatorias, como el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-a) y la interleucina seis (IL-6), además de hormonas (insulina y leptina), y ácidos grasos poliinsaturados antiinflamatorios (Omega-3 y Omega-6). Lo que no terminan de comprender es cómo su interacción puede afectar en el crecimiento infantil.

Por este motivo, los investigadores quisieron descubrir las interacciones entre estos compuestos en la sangre y la leche materna en mujeres que ya habían dado a luz. Contaron con la participación de mujeres con un IMC normal y con sobrepeso/obesidad antes del embarazo, para saber si estos factores tenían algún vínculo con el sobrepeso en el crecimiento infantil durante las 4-8 primeras semanas.
Compararon medidas como los ácidos grasos poliinsaturados, los marcadores inflamatorios y hormonas con el peso, la longitud, la circunferencia de la cabeza y el porcentaje de masa grasa infantil a las 4-8 semanas después de haber nacido, en el mismo grupo de 33 mujeres recién paridas.

Como resultado obtuvieron que las cualidades proinflamatorias de la leche materna se relacionaron con las medidas de crecimiento infantil, independientemente del IMC materno previo al embarazo. No obstante, los bebés cuyas madres tenían sobrepeso u obesidad, demostraron un crecimiento menos sensible a la lactancia materna. «Los bebés cuyas madres tienen un peso poco saludable pueden ser programados metabólicamente para tener una respuesta de crecimiento menos favorable a la leche materna«, comentaban los investigadores. Así que, «estos hallazgos sugieren que las mujeres en edad fértil que anticipan tener un hijo deberían considerar su estado de peso como un factor de riesgo potencial para resultados de crecimiento adversos«.