A muchas mujeres les resulta complicado quedarse embarazadas, aún estando en edad fértil y haciendo cálculos sobre cuál es el mejor momento del mes para ello. Lo que pocas se paran a pensar es que quizá su alimentación les esté jugando una mala pasada y sus posibilidades de embarazo se reduzcan notablemente. Te contamos cómo un estudio vincula la comida rápida y la baja ingesta de frutas con la fertilidad femenina.

Más frutas y menos comida rápida

La investigación descubrió que tomar habitualmente comida rápida y evitar la fruta, afecta en la fertilidad de las mujeres. Tomaron como muestra el tiempo que tardaban en quedarse embarazadas, dependiendo del tipo de alimentación que tenían.

Más de 5.500 mujeres de Australia, Reino Unido, Nueva Zelanda e Irlanda decidieron participar en el estudio, respondiendo preguntas que le realizaban sus matronas en las primeras revisiones prenatales.

Fue llamativo ver que, frente a las mujeres que casi nunca comían comida rápida, las que sí lo hacían más de cuatro veces a la semana, tardaban un mes más en conseguir quedarse embarazadas.
Asimismo, las que tomaban fruta de una a tres veces al mes, frente a las que lo hacían más de tres veces al día, tardaron medio mes más en llegar a la gestación.

La alimentación tiene un papel fundamental

 

La alimentación saludable tiene un papel vital en cualquier función de nuestra vida, pero sobre todo si eres mujer y estás en proceso de crear una vida.

Los científicos estudiaron cómo influye la alimentación en la infertilidad de las mujeres que participaron en el estudio. El riego de infertilidad aumenta del 8 al 12% en aquellas que apenas consumen fruta; siendo entre un 8 y 16% en las que comen comida rápida cuatro o más veces a la semana.

No solamente es importante que preparemos el cuerpo los meses previos al embarazo, sino que tener una buena salud y evitar las enfermedades cardiovasculares también aumentará las probabilidades de ser más fértil. La obesidad también supone un impedimento para llegar al embarazo, es por eso que muchos médicos asesoran a las madres a que pierdan peso antes de buscar un hijo.