Poco se sabía hasta hoy sobre qué podían hacer las embarazadas durante los 9 meses de gestación. Ni son meses en los que se tiene que comer por dos, ni se tiene que considerar el embarazo como un enfermedad. El desconocimiento hace pensar que cualquier movimiento puede afectar al feto, pero es todo lo contrario, hacer una vida sedentaria te dará muchos más problemas de los que piensas.

Te cuento hoy algunos de los errores más comunes entre las embarazadas y el ejercicio físico.

No moverte hasta la recta final

Tu médico te asesorará sobre si existe algún riesgo en el embarazo, pero lo más común es que todo vaya perfectamente. No tienes que abandonar tu entrenamiento hasta el mismo día de dar a luz, pero sí tendrás que modificar la intensidad y las actividades a realizar. Mantenerte ejercitada te ayudará a llegar en mejor condición física al parto y tener un mayor control sobre tu cuerpo. Visualiza el parto como una competición, si llegas en baja forma será contraproducente para ti y tu bebé.

Hacer abdominales

En otras ocasiones hemos hablado de lo poco recomendables que son los crunches en los entrenamientos, por lo que imagina cómo afecta a una embarazada. Se aumenta notablemente el riesgo de sufrir diástasis abdominal, que es la división de los músculos del recto del abdomen. El tejido conectivo se daña y te crearás una lesión bastante dolorosa.

Recuerda que puedes entrenar tus abdominales realizando otros ejercicios como planchas, peso muerto, sentadillas o zancadas.

No entrenar la fuerza

De normal es costoso hacer que una mujer realice entrenamientos de fuerza, ya que los falsos mitos crean unos ideales que nada tienen que ver con la realidad. Evidentemente, hay que tener cuidado con los pesos que se usan estando embarazada, a pesar de que lleves mucho tiempo entrenando fuerza.
Aun así, se pueden realizar ejercicios de fuerza hasta el día del parto para mejorar la postura corporal.

Utilizar ropa ajustada

Es importante que no aprietes la zona del abdomen con la ropa que usas para hacer tus entrenamientos. Sé coherente y no fuerces a entrar en tallas que tenías antes de estar embarazada. Procura llevar ropa no muy ceñida para no aumentar la retención de líquidos y no olvides hacerte con unas zapatillas que absorban en mayor medida los impactos.

Hay que entrenar el suelo pélvico, también

Muchas se animan a introducir ejercicios de pelvis y suelo pélvico en la recta final del embarazo, pero esto es importante en cualquier etapa del mismo, incluso sin estar embarazada.
Mantener activa la pelvis te ayudará a relajar el nervio ciático, ayudando a tu bebe a que se prepare perfectamente en el parto.