La alimentación durante el embarazo está íntimamente relacionada con los niveles de grasa del bebé recién nacido. El tipo de vida que tenga la madre influye directamente en factores que involucran al tamaño y la adiposidad del pequeño.
Un estudio publicado en el Nutrition Journal examinó detalladamente todos los detalles que podían influir en los niveles de grasa del bebé, para que no se tuviera en cuenta solamente el tamaño corporal o la genética de los padres.

El motivo de estudio: la grasa acumulada en el abdomen

Los investigadores se preocuparon especialmente por la grasa corporal que se conoce como tejido adiposo visceral, o lo que es lo mismo: la grasa que se acumula alrededor del abdomen. Este tipo de grasa es la que está relacionada con problemas cardiovasculares, incluso en recién nacidos.

En el estudio participaron 542 parejas de madre e hijo. Estas parejas fueron divididas en dos grupos: uno recibió asesoramiento dietético para introducir fuentes de hidratos de carbono con bajo índice glucémico durante el embarazo; en cambio, el segundo grupo, no obtuvo ningún consejo ni pauta sobre la dieta.

Los científicos tuvieron en cuenta todos los detalles relevante sobre los padres, información sobre el trabajo y la alimentación. Una vez que nacieron los bebés, se midió la altura, el peso, las medidas de las extremidades, la circunferencia corporal y el porcentaje de grasa.

Fumar, la edad de la madre y la alimentación son factores clave

Hay varios factores que afectaron en las mediciones de los recién nacidos. Fumar fue el factor más significativo, ya que los bebés de padres fumadores tenían más grasa.

También influye la edad de la madre. Cuántos más años tenga, parece que pueden aumentar los niveles de grasa corporal. Aunque también hay que tener en cuenta el impacto tan grande que tiene la alimentación, ya que se observo que cuanto mayor era la ingesta de grasa en la madre durante el embarazo, más grasa tenía el bebé.

Evidentemente, la grasa es fundamental para el correcto desarrollo del bebé, sobre todo cuando se trata del cerebro. Los científicos reiteran que la grasa alimenticia saludable no es el enemigo, aunque es cierto que la cantidad importa.
También se valoró el consumo de alimentos con bajo índice glucémico, y se comprobó que comer alimentos de calidad hace que los bebés sean más saludables.