Estoy segura de que si estás leyendo este artículo es porque estás teniendo problemas de hemorroides o temes su aparición estelar. Es un hecho real que el entrenamiento de fuerza pesado e, incluso, el entrenamiento de resistencia aumentan la posibilidades de tener hemorroides. Asúmelo, si entrenas con pesas, corres un mayor riesgo de desarrollar hemorroides, que incluso ese riesgo aumenta con la edad.

Siento mucho hacer mención a los años, pero es cierto que la edad se vuelve un factor importante debido a que muchos deportistas de hoy eligen hacer entrenamientos durante más tiempo. Hace escasos años no era una manera de pasar tiempo de ocio, ni se planteaba en cualquier sexo o edad. A los cincuenta años, es muy probable que la mitad de nosotros tenga hemorroides. Por supuesto, factores como el embarazo y la obesidad también son un riesgo primario.
Pero centrándonos en los deportistas, hoy analizaremos cuál es el vinculo de las hemorroides y el entrenamiento.

¿Por qué se crean las hemorroides?

La definición exacta sería algo así como “venas agrandadas en el ano”. Una vez que aumentan su tamaño, las hemorroides pueden irritarse o, incluso, prolapsarse (salir) y convertirse en hemorroides externas. No solamente son incómodas por la irritación o el dolor, sino que pueden influir negativamente en las deposiciones de heces y causar sangrado.

¿Si tenemos este problema debemos reducir el nivel de actividad? No. Siempre podrás rendir a alto nivel y ser competitivo, incluso en deportes que requieran una presión abdominal y arterial considerable. Es muy común que las hemorroides las sufran los deportistas de fuerza de alto nivel (levantadores de pesas), pero incorporando las técnicas adecuadas, se pueden minimizar los síntomas y hacerlos desaparecer por completo. Así que toma buena nota para también evitar su aparición.

Pautas para seguir entrenando

Ejercicio físico

  • Cuando levantes un peso hacia arriba, empuja hacia afuera contra la pared abdominal. Nunca lo hagas haciendo fuerza hacia el ano.
  • Mantente hidratado durante todo el entrenamiento.
  • Ten en cuenta que la ropa no te irrite la zona. Sobre todo el uso de tangas o prendas muy ceñidas.

Alimentación

  • Ten una dieta alta en fibra y aumenta la ingesta de grasas saludables para hacer deposiciones más suaves.
  • La hidratación también es importante para ir al baño correctamente.
  • Mastica muy, muy bien los frutos secos o cualquier alimento que pueda incomodar en la deposición.
  • Reduce la ingesta de sal para disminuir la hinchazón.

Otros consejos

  • No hagas esfuerzos ni presiones cuando estés en el baño.
  • No te aguantes las ganas cuando realmente necesites ir.
  • Realiza baños de asiento con agua tibia. Debe tener la profundidad necesaria para solamente apoyar el trasero.
  • Utilice toallitas húmedas para limpiarte, en vez de papel higiénico.
  • No pretendas apaciguar los síntomas con un antiinflamatorio, como la aspirina o el ibuprofeno.
  • Acude a tu médico para cualquier en caso de que no se reduzcan los daños después de dos semanas.