Si eres de los curiosos que gira el envase de los productos para leer la etiqueta nutricional, es posible que hayas visto la presencia de polialcoholes. Los alcoholes de azúcar parecen ser peores que el azúcar en sí, ya solo con ese nombre ahuyentan a cualquiera. Para arrojar un poco de luz sobre esta sustancia, te adelantamos que no son peligrosos, pero tampoco son la mejor opción de consumo. Entonces, ¿qué debes hacer?

¿Qué son los polialcoholes?

Los polialcoholes también son llamados polioles o alcoholes del azúcar. Son carbohidratos, como el azúcar, que aportan la mitad de calorías que podemos encontrar en el azúcar refinado.

Esta sustancia se produce de manera natural, y en mínima cantidad, en algunos alimentos como las frutas y verduras (piña, bayas, batatas y espárragos, entre otros). Pero también se originan comercialmente a partir de azúcares y almidones; por eso es común verlos en el listado de ingredientes de un producto ultraprocesado. Esto quiere decir que han añadido los polialcoholes para aumentar su dulzor y/o mejorar su textura o nivel de humedad.

El xilitol, el eritritol, los hidrolizados de almidón hidrogenado, el lactitol, el manitol, el sorbitol y el maltitol son diferentes tipos de alcoholes de azúcar más comunes. Y, aunque lo hayas pensado, no contienen etanol. El nombre de «alcohol» se le otorga porque tienen características químicas de azúcares y alcoholes.

Los polialcoholes son diferentes a los edulcorantes artificiales o edulcorantes bajos en calorías. Por un lado, estos contienen algunas calorías y carbohidratos, mientras que los edulcorantes artificiales contienen cero calorías y ningún hidrato. Y es curioso que los edulcorantes artificiales se han relacionado con el aumento de peso, mientras que los polialcoholes no.

¿Qué beneficios aportan?

Controlan el peso

Hay varios beneficios de los polialcoholes cuando se usan en lugar de azúcares añadidos. Ya que proporcionan la mitad de las calorías del azúcar, podemos reducir la cantidad de calorías de un producto y ayudarnos a controlar el peso. En comparación con el azúcar refinada (sacarosa), que contiene cuatro calorías por gramo, los polialcoholes contienen entre cero y tres calorías por gramo.

Además, como tienen un efecto glucémico más bajo que otros edulcorantes, no aumentan tanto el nivel de azúcar en la sangre como la insulina, lo cual es interesante para las personas diabéticas. El eritritol y el manitol tienen un índice glucémico de cero, mientras que el maltitol tiene un índice glucémico de 36. Evidentemente, los alimentos con un índice glucémico alto se relacionan con la obesidad y otras enfermedades cardiovasculares.

Favorecen a la salud bucal

A diferencia de los edulcorantes, como el azúcar de caña y el jarabe de maíz con alto contenido de fructosa, los polialcoholes no son cariogénicos (no causan caries en los dientes). De hecho, una revisión en el International Journal of Dentistry encontró que esta sustancia tiene la capacidad de prevenir la caries dental mediante la remineralización; es decir, promueve la salud bucal. Por eso, es común que veas este ingrediente en los chicles sin azúcar.

No dañan la salud intestinal

Al igual que la fibra dietética alimenta las bacterias intestinales buenas en tu microbioma, también lo hacen los polialcoholes, según un estudio publicado en el Critical Reviews in Food Science and Nutrition. Por lo tanto, pueden proporcionar algunos beneficios prebióticos que promueven la salud intestinal.

¿Tienen efectos secundarios?

Aumentan los antojos

El hecho de que los polialcoholes tengan un impacto glucémico más bajo y menos calorías que otros edulcorantes no implica que sean beneficiosos y que debas consumirlos como si no hubiera un mañana. Esta sustancia puede aumentar nuestros antojos de dulces y proporcionar una respuesta tardía a la saciedad o una sensación de plenitud.

Pueden producirse problemas digestivos

También debes tener cuidado si tienes una afección gastrointestinal, como el síndrome del intestino irritable, la enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa. Los polialcoholes pueden tener un efecto laxante y pueden causar gases, hinchazón y diarrea si se consumen en exceso. Los expertos aseguran que el xilitol es el que mejor somos capaces de tolerar.

¿Es seguro consumirlos?

Si no tienes ningún problema para tolerar bien los polialcoholess y disfruta de los alimentos que los contienen, consúmelos con moderación.

Busca formas placenteras de consumir alimentos enteros y naturales, a la vez que escuchas a tu cuerpo, respetando las señales de saciedad o hambre. Si notas algún malestar digestivo o aumento de los antojos de azúcar, considera limitar el consumo de polialcoholes.

Por otra parte, los dulces sin azúcar, los helados sin azúcar y las barritas de proteínas sin azúcar pueden carecer de azúcar, pero pueden tener un alto contenido de grasas saturadas y un mínimo aporte en nutrientes. Así que, aunque disfrutes de productos endulzados, disfrútalos con moderación y guíate por tu sensación de saciedad. Opta siempre por una dieta equilibrada y variada, con alto contenido en frutas y verduras.