Cuando pequeños era muy común ver a amigos del colegio que faltaban unos días a clase porque se habían sometido a una operación de apendicitis. Lo hemos normalizado tanto que pensamos que este órgano puede ser totalmente prescindible en nuestro cuerpo. Cuando el apéndice se inflama, genera un dolor tan agudo que los expertos recomiendan extirparlo para acabar con el sufrimiento. Pero, ¿hacemos bien en pensar que no tiene ninguna utilidad?

El apéndice ha evolucionado más de 29 veces

La ciencia no para de investigar sobre el apéndice y sus usos, y recientemente se ha descubierto que no es tan inútil como se pensaba. Durante nuestra existencia, este órgano ha evolucionado unas 29 veces, por lo que sí parece tener alguna utilidad en el organismo. En 2016 hubo un grupo de investigadores que quiso conocer la función real de algo que va desde el inicio del intestino grueso. Conocieron que su evolución contante debe tener algún tipo de ventaja, sobre todo relacionada con la inmunidad en los mamíferos.

En el sistema inmune se encuentran altos niveles de tejido linfático, que es el mismo que protege al cuerpo contra invasores extraños. También hallaron un depósito de bacterias intestinales, que recubre el interior del intestino para crear una barrera protectora contra los invasores. Así que, pese a que se piensa lo contrario, el apéndice es bastante importante. Por poner un ejemplo: distribuye raciones de emergencia de bacterias intestinales en ocasiones de diarreas.

Según explican los investigadores, actúa como un refugio para las bacterias buenas, que pueden usarse para reiniciar el intestino después de un ataque de disentería o cólera. Un ataque así puede dejar al intestino muy bajo de bacterias esenciales para la digestión.

Aun así, se recomienda que sea un experto el que estudie tu caso y valore si la mejor opción es realizar una operación para extraerlo y eliminar cualquier tipo de salud.