El consumo de productos sin lactosa se ha magnificado durante estos últimos años. Aunque es cierto que la cantidad de población intolerante a la lactosa ha aumentado considerablemente, hay gran parte de la población que consume este tipo de productos sin necesitarlo.

¿Qué es la intolerancia a la lactosa y cómo nos afecta?

La lactosa es un tipo de azúcar que se encuentra en los productos lácteos y en mayor medida en la leche. Sin embargo, para digerir la lactosa, el cuerpo necesita una enzima llamada lactasa.

Cuando el intestino delgado no produce suficiente cantidad de lactasa, entonces se presenta una intolerancia a la lactosa. Esta intolerancia se presenta en distintos grados, ya que algunas personas toleran cierta cantidad de lactasa mientras que otras toleran menos.

Los síntomas de la intolerancia a la lactosa pueden variar en gran medida por la cantidad de lactosa consumida y por el grado de intolerancia que tengamos, sin embargo, algunos de los síntomas más comunes son:

  • Diarrea.
  • Calambres abdominales.
  • Dilatación del abdomen.
  • Dolor abdominal.
  • Náuseas y vómitos.
  • Exceso de gases.

Para recibir una mayor información sobre el significado de esta intolerancia a la lactosa, por qué ocurre y como se diagnostica, aconsejo leer este artículo donde queda explicado en mayor detalle.

Tomar leche sin lactosa porque es “más sana”

Aunque es cierto que cierta parte de la población sufre de una cierta intolerancia a la lactosa, el gran auge de este tipo de leche ha sido gracias a una relación con una leche “más sana”. Debido a esta relación, multitud de personas que no son intolerantes a la lactosa consumen frecuentemente este tipo de producto.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) publicó en 2011 un documento en el que se concluía que el consumo de lácteos sin lactosa no proporcionaba beneficios a las personas que no son intolerantes a la lactosa.

Problema con las campañas de marketing

Los lácteos sin lactosa son productos destinados exclusivamente a los intolerantes a la lactosa. Estos productos tienen como objetivo permitir a los intolerantes a la lactosa consumir productos lácteos.

En cambio, en multitud de casos se hace una campaña de publicidad de estos productos sin mencionar el sector de la población a los que van dirigidos (intolerantes). Esto, habitualmente genera gran confusión, ya que da a entender que estos productos son beneficios para la población en general.

Aunque a veces se pueda pensar que estos tipos de productos es beneficioso para el público general, hay que saber que solo te proporcionara beneficios en caso de ser intolerante a la lactosa.