Existe una íntima relación entre tu aparato digestivo y las diferentes patologías que sufres, incluidas las emociones. El estrés y la ansiedad son los mayores problemas anímicos que presenta la población actualmente, y hoy vas a descubrir el vínculo que tiene tu cerebro con el microbioma intestinal.

Ya lo dijo Hipócrates: “todas las enfermedades comienzan en el intestino”. Si tienes problemas de digestión o intestinales, es posible que tengas que analizar si sufren ansiedad en tu día a día.

¿La ansiedad está en el cerebro o en la barriga?

Estoy segura de que tú o alguien de tu entorno ha sufrido ansiedad en el trabajo, las relaciones personales o en la vida general. El miedo y temor presente de forma constante afecta negativamente en cualquier aspecto, por lo que muchos recurren a tratamientos farmacológicos para manipular los niveles de los neurotransmisores del cerebro. Es cierto que algunos aportan un alivio significativo, pero suelen también aportar numerosos efectos secundarios graves.

Los medicamentos contra la ansiedad no logran “curar” la depresión, los trastornos del ánimo, ni la ansiedad en sí; tan solo reduce los síntomas en el cuerpo. El cerebro y el intestino están comunicados a través de una línea intestino-microbioma-cerebro, y cualquier desequilibrio provoca que el microbioma (flora) intestinal genere diferentes trastornos cognitivos o del estado de ánimo, como por ejemplo:

  • Ansiedad
  • Enfermedad de Parkinson
  • Enfermedad de Alzheimer
  • Trastorno de déficit de atención
  • Trastorno del procesamiento sensorial
  • Trastorno obsesivo compulsivo (TOC)
  • Esquizofrenia
  • Psicosis
  • Autismo

¿Cómo se comunican el intestino y el cerebro?

Existen diferentes conexiones entre ambos, aunque la más directa es la que se produce con el nervio vago. Este nervio conecta el sistema nervioso central con el corazón, los pulmones y el tracto digestivo; y se puede activar por diferentes moléculas neuroactivas que están en el intestino. Por otra parte, la fibra que ingerimos se convierte por las bacterias intestinales en ácidos grasos antiinflamatorios de cadena corta. Estos ácidos estimulan el sistema nervioso simpático y autónomo, proporcionando beneficios neurológicos.

Hay ciertos neurotransmisores que también se sintetizan en el intestino, aunque popularmente creamos que sucede en el cerebro. Más del 90% de la serotonina y más del 50% de la dopamina total del cuerpo se sintetizan en el intestino.
Asimismo, la microbiota intestinal influye en la liberación y degradación de hormonas como insulina, estrógeno, leptina y glucagón.

El microbioma intestinal tiene una gran influencia en nuestro cerebro durante toda la vida. Durante las primeras etapas de la vida, la estabilización de las bacterias del intestino es importantísima para tener un buen desarrollo del cerebro. Cuando tomamos antibióticos o probióticos, podemos estar alterando la flora intestinal y dañar la memoria; por lo que volvemos a ver el estrecho vínculo del intestino y el cerebro.

Las bacterias intestinales influyen en la respuesta al estrés

No todas las personas que sufren estrés tienen problemas en el intestino, y eso es debido a una respuesta normalizada mediante el eje hipotálamo-pituitaria-suprarrenal. La microbiota intestinal es fundamental para el desarrollo y la función de ese eje, por lo que existirá un problema cuando la colonización de las bacterias ocurre para que el eje hipotálamo-pituitaria-suprarrenal funcione de manera normal.

Conforme que la microbiota intestinal interfiere en la respuesta al estrés, el estrés puede alterar la microbiota. Como si fuera un bucle. Hay investigaciones que hacen pensar que lo más posible es que la respuesta de una persona al estrés dependa de su flora intestinal, las características de las paredes del intestino, la salud en general y la alimentación.
Algunos estudios han descubierto diferencias entre la microbiota en personas con ansiedad y/o depresión y personas sanas. Concretamente, en uno de ellos se relacionó la depresión con un bajo nivel de bacterias Faecalibacterium.

¿Por qué se genera la disbiosis intestinal?

La disbiosis no es más que un desequilibrio de la microbiota (flora) intestinal. Se caracteriza por aparecer diarrea, hinchazón abdominal, digestión pesada, estreñimiento, migrañas, etc. Es posible que la disbiosis también se genere por culpa de la ansiedad, por lo que restableciendo la flora podríamos reducir los síntomas de la misma.

Un intestino sano debe tener un microbioma variado, estable y fuerte, con un potente revestimiento intestinal. Pero por desgracia, existen muchos factores en nueva vida moderna que favorecen al daño intestinal. Por ejemplo:

  • El uso excesivo de antibióticos. Siempre deben ser bajo prescripción médica.
  • Alimentos inflamatorios como productos refinados, azúcares libres y aceites vegetales industriales.
  • Un consumo de fibra inadecuado, tanto excesivo como deficitario.
  • Estrés crónico.
  • Alto consumo de alcohol.

¿Cómo mejorar el estado de tu intestino?

Tener un intestino saludable puede proporcionar un alivio en las personas que padecen trastornos de ánimo, como la depresión o ansiedad. Para conseguirlo, puedes realizar lo siguiente:

  • Aumenta tu consumo de fibra. Esta sustancia es fundamental para gozar de una buena flora intestinal, ya que nuestro cuerpo ni la produce ni la absorbe. Puede ser interesante tomar prebióticos.
  • Toma alimentos fermentados naturalmente, como el chucrut, kéfir, yogur, leche cruda y kimchi.

Es posible que te preguntes el por qué es beneficioso tomar probióticos para el intestino. Varios estudios han demostrado que la toma de ellos puede disminuir el estrés, aumentar la memoria y mejorar la calidad del sueño. Concretamente, los Lactobacillus acidophilus, Lactobacillus casei, Bifidobacterium bifidum y Bifidobacterium longum han mejorado lcasos de ansiedad y/o depresión en varias investigaciones.