Somos conscientes de que existen alimentos que producen gases molestos en nuestro abdomen. Por eso, antes de sentarte a comer unos tacos picantes con chili o un plato de chícharos con coles, te aseguras de estar en tu casa, con un servicio cerca.

Los gases son algo normal y, seguramente, te tiras pedos unas 20 veces al día. Parece mucho, ¿eh? Normalmente, tu alimentación es la culpable de la aparición de aire. Cuando comemos, tragamos aire y las bacterias del intestino descomponen los alimentos. Este proceso suele dar lugar a las incómodas flatulencias.

Aun así, existen otros factores que contribuyen a su aparición, casi sin darte cuenta.

Factores que provocan gases en la barriga

Tienes estrés

Si tu trabajo solía darte estrés, a esto se le une que pasamos por medio de una pandemia, que nuestros hijos están en casa o que tienes problemas con tu pareja. La mente y el sistema digestivo tienen una íntima conexión, por lo que no es de extrañar que cuando te estresas, tu estómago pague las consecuencias.

El estrés también favorece a que optes por una alimentación menos saludable. Muchos de nosotros tomamos más dulces, mayor cantidad de café, bebemos alcohol o masticamos chicle sin parar. Todos estos hábitos provocan un aumento de flatulencias.

No podemos decirte que no te estreses, pero sí puedes poner de tu parte para llevar una dieta equilibrada, que limite la ingesta de los alimentos anteriormente mencionados. Además, también te mantendrá estable para ir al baño, que es fundamental para tener menos hinchazón abdominal.

Tragas mucho aire cuando comes

Cuando comemos rápido o sin pensar, nos exponemos a tragar más aire de lo habitual. Para evitarlo, reduce la velocidad de tus comidas y no pierdas la concentración con el teléfono móvil o la televisión. Mastica bien. Ya sabes que la digestión comienza en la boca.
Siempre hemos escuchado que se deben dar unos 24 bocados antes de tragar, pero la medida debe estar en cada uno. Antes de pasar la comida por el esófago, asegúrate que es casi papilla.

persona rompiendo un cigarro de tabaco

Fumas habitualmente

Fumar es un hábito negativo en todos los sentidos, sobre todo para tu sistema respiratorio. Pero también es normal que tengas gases al tragar más aire. Si realmente quieres evitar tenerlos, hazte un favor y deja de fumar para siempre.

Tienes la regla

Las mujeres suelen tener problemas gastrointestinales antes, durante y después de la menstruación. Los gases pueden darse por las fluctuaciones de la progesterona y el estrógeno.

Aunque es algo más difícil de controlar, puedes mejorar tu situación haciendo ejercicio, teniendo una alimentación equilibrada y limitando el consumo de alimentos ultraprocesados.

No tienes un buen descanso nocturno

Ya sea que estás enganchado a los Peaky Blinders o que estás preocupado por tu trabajo, no dormir bien puede ayudar a la aparición de pedos. La falta de sueño se semeja a estar en una situación de alerta y nuestro cuerpo libera cortisol, que puede causar hinchazón abdominal y gases.

Los expertos recomiendan que durmamos entre 7 y 9 horas por la noche. Así que en vez de atrasar tu despertador, intenta irte a la cama un rato antes de lo habitual.

Tomas algún medicamento

Cualquier medicamento puede producir flatulecias, tanto los de venta libre como los recetados y suplementos. El ibuprofeno y la aspirina, que se suelen tomar para el dolor de cabeza o muscular, es común que provoque gases, diarrea o estreñimiento.

También se ha detectado que favorecen a su aparición los suplementos de hierro y la metformina, un medicamento recetado común para tratar la diabetes.

Una buena solución es tomar estos medicamentos con alimentos. No obstante, pregunta a tu médico si puedes cambiar de tratamiento, o cómo evitar los gases. No tomes una decisión por ti mismo, pregunta a un profesional.

Tienes un problema digestivo

Es muy normal que haya afecciones digestivas que generen hinchazón, malestar abdominal y flatulencias. Entre ellos destacan el estreñimiento o el síndrome del intestino irritable. También hay que tener en cuenta la aparición de virus estomacales o bacterias.
Muchas personas que tienen hernia de hiato o úlcera de estómago sienten reflujo o acidez, que suele estar vinculado con los gases y la hinchazón.