¿Por qué tengo el estómago duro?

¿Por qué tengo el estómago duro?

Sofía Pacheco

A veces notamos que tenemos el estómago duro e hinchado y no sabemos muy bien por qué sucede eso. Es un problema que afecta por igual tanto a hombres como a mujeres y también se le conoce como vientre inflamado, rigidez abdominal, hinchazón abdominal, hinchazón del abdomen, distención abdominal y abdomen distendido.

Lo mejor es acudir a un especialista si vemos que esto se repite mucho a lo largo de las semanas. No tiene por qué estar relacionado con algún problema grave de salud como cáncer, simplemente puede ser que no masticamos bien, tragamos mucho aire al comer, tomamos muchas bebidas con gas, tenemos alguna intolerancia alimenticia, etc.

Causas del estómago duro en hombres y mujeres

Como ya hemos dicho se trata de una afección que sucede tanto en un género como en otro, aunque las causas difieren un poco, ya que algunas están relacionadas con los órganos reproductores femeninos.

Un hombre sentado en la cama con dolores estomacales

Síndrome del intestino irritable

Es bastante común, lo que pasa que poca gente sabe detectarlo o pedir ayuda. Si después de comer tenemos el estómago hinchado y duro, es una clara señal de que algo no va bien y una de las causas podría ser el síndrome del intestino irritable.

Este síndrome causa dolor abdominal y distención y se puede desarrollar durante todo el día acentuándose sobre todo después de cada comida.

El colon irritable se caracteriza, en algunos casos, por dar sensación de saciedad muy rápido y afecta más a las mujeres que a los hombres.

Intolerancias alimenticias

Si el estómago se hincha y se pone duro tras tomar algún alimento que no tolera nuestro organismo, ahí tenemos una pista. Lo suyo es ir realizando pruebas y ver qué sucede en cada comida. Lo más normal es celiaquía e intolerancia a la lactosa.

Normalmente el estómago se mantiene hinchado, duro y algo dolorido tras las comidas, pero suele ir bajando conforme pasan las horas. La hinchazón es a causa de los gases que se producen en el estómago por los alimentos que el organismo no puede digerir.

Gases en el intestino

Los gases, en general, producen distención abdominal y a veces dolores bastante molestos al ser acumulados y no expulsados. Estos gases se producen por tomar bebidas con gasas o por deglución, también conocida como aerofagia, es decir, por comer muy rápido y tragar mucho aire que se almacena en el estómago.

Tomar fibra es bueno y muy recomendable, pero cuidado, es un arma de doble filo, ya que el exceso de fibra en el estómago también provoca esos molestos gases.

Una mujer tumbada en el sofá con el síndrome premestrual

Síndrome premenstrual (SPM)

Se trata de algo exclusivo del sexo femenino y es de lo más normal. El síndrome premenstrual consiste en una serie se síntomas que empiezan unas dos semanas, aproximadamente, de iniciar el ciclo menstrual.

Se caracteriza por aparición de acné, senos hinchados y sensibles, ansiedad por la comida, dolor de cabeza e incluso dolor en articulaciones, irritabilidad y cambios de humor, momentos tristes, aumento de peso, distención abdominal, etc.

Estos síntomas desaparecen en cuanto llega el periodo, es por eso por lo que el estómago duro y la inflamación de la zona abdominal suele calmarse a los pocos días. De no ser así podría ser causa de embarazo o quiste ovárico.

Posibles remedios contra la distensión abdominal

Volvemos a recomendar la vista a un especialista, ya que podría deberse a un quiste, a alguna enfermedad crónica, un desajuste, una intolerancia alimenticia, entre otras, pero si queremos probar algunos remedios caseros que ayuden a desinflamar el estómago y a eliminar los gases, entonces esto nos interesa.

Vinagre de manzana

Un ingrediente excepcional para el microbiota intestinal. El vinagre de manzana es un alimento fermentado que contiene ácidos orgánicos que promueven la formación de ácido clorhídrico en el estómago. Este gran desconocido es muy útil para digerir adecuadamente los alimentos.

Asimismo, el vinagre de manzana desintoxica el cuerpo, blanquea los dientes, ayuda a regular el PH del cuerpo, baja la presión arterial y tiene propiedades capaces de eliminar las pequeñas varices conocidas cono arañas que son de color rojizo.

Una mujer ha preparado un zumo verde

Menta fresca

Si vamos a comer legumbre y tenemos miedo que nuestro estómago se hinche y se endurezca, la menta fresca puede ayudarnos a que esas legumbres se digieran adecuadamente.

No, no hace falta que le peguemos un bocado a la planta de menta como si fuéramos un animalillo, basta con echarla al guiso, hacer un té, o tomarnos un par de hojas frescas antes, o durante o después de las comidas. Intentémoslo todos los días durante una semana y sobre todo si vamos a comer cosas grasientas y aceitosas.

Zumo de limón

El zumo de limón está rodeado de seguidores y detractores. Por un lado, esta bebida (natural preparada en casa y sin azúcar) está llena de beneficios entre los que encontramos la eliminación de toxinas del organismo, favorece las digestiones, calma los ardores, los gases y las náuseas, entre otros.

Sin embargo, hay quienes no lo recomiendan porque el limón es extremadamente ácido y puede irritar la mucosa gástrica, erosiona los dientes, puede irritar el esófago, agrava las úlceras, no es apto para quienes padecen migrañas, etc.

Té de jengibre y de manzanilla

Con respecto al jengibre, da igual si se trata de la raíz seca, son hebras en bolsitas o es jengibre en polvo, el efecto es el mismo. El té de jengibre tiene la asombrosa capacidad de estimular funciones digestivas, pancreáticas y biliares, siempre y cuando lo tomemos antes de las comidas.

La manzanilla es una planta medicinal con decenas de propiedades beneficiosas en nuestro organismo, así que su queremos deshacernos de la hinchazón que nos provocan las comidas, podemos tomar un té de manzanilla que nos ayudará de forma natural a digerir los alimentos.

Té de manzanilla para el estómago duro

Tomar probióticos

Los probióticos ayudan a regular la microbiota intestinal que ha podido verse afectada por un cambio de alimentación, una situación de estrés, una comida que nos ha sentado mal o similares.

Tomar probióticos con cierta asiduidad es bastante beneficioso, por ejemplo, incrementa la resistencia a infecciones causadas por patógenos en el intestino, regula las diarreas, reduce las intolerancias como la lactosa, promueve la digestión intestinal, etc.

En el caso de optar por probióticos, la mejor opción es tomarlos media hora antes de las comidas o durante las comidas. También hay quienes los recomiendan al finalizar la comida. Sea cuando sea harán efecto, la verdad es que aquí depende de nuestra comodidad.