Decidir cuándo hacer ejercicio después de haber tenido síntomas de gripe estomacal puede depender de algunos factores, incluida la gravedad de la enfermedad y su duración. Lo importante es que te permitas descansar y mantener la actividad física al mínimo, ya que el dolor de estómago no es cómodo de aguantar.

Síntomas de gripe estomacal

La gripe estomacal es el nombre que le damos al norovirus, una infección que causa gastroenteritis, con síntomas como diarrea, vómitos y dolor de estómago. Otros síntomas de la gripe estomacal incluyen:

  • Dolor de cabeza
  • Dolor de cuerpo
  • Fiebre
  • Náusea
  • Resfriado

Para el tratamiento de la gripe estomacal, los expertos recomiendan beber muchos líquidos para evitar la pérdida de líquidos por vómitos y diarrea. No existe un medicamento específico que trate la enfermedad. Las personas generalmente mejoran sin tratamiento médico en uno o tres días.

Si vomitas, espera dos horas para que tu estómago se calme antes de tragar cualquier líquido. Cuando el estómago se calme, toma una o dos cucharaditas de líquido transparente (por ejemplo, agua con suero oral) cada 15 a 20 minutos mientras aumenta la cantidad. Si tienes diarrea, ten en cuenta el riesgo de deshidratación y asegúrate de beber líquidos claros, evitando alimentos y jugos grasosos y picantes, ya que el azúcar empeorará la diarrea.

¿Debes dejar de hacer ejercicios?

Cuando superas una enfermedad, ya sea un resfriado, la gripe o un virus estomacal, una de las cosas más importantes que puedes hacer por tu cuerpo es descansar. Cuando descansamos, estamos dejando que el sistema inmunológico funcione a máxima capacidad. Es importante que sea fácil, tanto física como mentalmente, mantener bajos los niveles de estrés.

Es mejor darle un descanso a tu rutina de entrenamiento mientras te recuperas de una enfermedad. En general, los expertos no están de acuerdo sobre los efectos del ejercicio cuando estás enfermo, aunque se ha descubierto que la energía utilizada durante el ejercicio puede debilitar tu sistema inmunológico y hacer que una enfermedad continúe en un período de tiempo más largo.

¿Y el ejercicio como prevención?

Aunque el deporte puede exacerbar los síntomas de la gripe estomacal cuando se realiza durante la enfermedad o durante la recuperación, también puede ayudar a prevenir la gripe estomacal y otras enfermedades cuando se realiza con regularidad. Puedes cuidar tu sistema inmunológico al comer bien, dormir lo suficiente, controlar el estrés y hacer ejercicio.

Por el contrario, demasiado ejercicio puede ser perjudicial para tu sistema inmunológico. En un artículo de 2011, publicado en la revista de revisión de inmunología del ejercicio, los investigadores recomiendan comenzar con un programa de volumen e intensidad de bajo a moderado, y luego avanzar en los volúmenes y las cargas de entrenamiento. Las cargas de entrenamiento excesivamente pesadas pueden conducir a enfermedades o lesiones.