Cuando nos referimos a una dieta saludable y equilibrada, la mayoría de los expertos recomiendan tener un buen aporte de fibra diario. El problema es que hay personas con enfermedades o características especiales que les afecta negativamente el consumo de fibra. Es por eso que también debe tenerse en cuenta seguir una dieta baja en residuos; o lo que es lo mismo: pobre en fibra y en otras sustancias que estimulan el intestino (purinas, lactosa, fructosa, ácidos…)

¿En qué consiste una dieta sin residuos?

La fibra no es que sea una sustancia dañina para nuestro organismo (de hecho regula el tránsito intestinal), pero al no ser absorbida por el cuerpo, puede provocar alteraciones molestas. Esta sustancia se encuentra en alimentos de origen vegetal (cereales, frutas, verduras, frutos secos, legumbres), así que tendremos que disminuir o eliminarlos de nuestra alimentación.
Como decíamos antes, en este tipo de dieta hay que eliminar la presencia de cualquier sustancia que provoque alteraciones en el sistema digestivo. Por lo que la gran parte de la alimentación estará basada en agua potable, cereales no integrales, arroz, blanco, pan blanco, té, caldos colados, huevo cocido, carnes blancas, etc.

De forma general, la dieta es baja en residuos y se irán incorporando de manera gradual hasta mejorar su tolerancia. Hay que evitar a toda costa las carnes rojas, el café y los productos ultraprocesados con alto contenido en azúcar. Estos alimentos son ricos en purinas, las cuales no son muy beneficiosas en este contexto de salud.

¿Cuándo debemos seguir este tipo de alimentación?

Si no tenemos ningún problema con el tránsito intestinal cuando comemos alimentos ricos en fibra o en cualquier otra sustancia mencionada antes, no es necesario acogernos a estos consejos. Lo que sí puede es convertirse en un alivio para las personas que sufren gases, inflamación abdominal, diarrea, vómitos…

La dieta baja en residuos es altamente recomendable en pacientes con síndrome del intestino irritable, enfermedad de Crohn, diverticulitis, gastritis aguda o colitis ulcerosa. Incluso, también suelen seguir estas pautas de alimentación las personas que han pasado por una intervención quirúrgica.

Lo normal es que tan solo tengamos que optar por esta dieta en un corto tiempo, pensando en darle un respiro al intestino. Aunque tan solo un nutricionista o un médico será el encargado de asesorarte en cuanto a la duración de la dieta baja en residuos. Ten en cuenta que también es fundamental la combinación y la distribución de las comidas, así que cuenta siempre con la opinión de un experto.

¿Qué puedes hacer y qué no?

Una dieta baja en residuos puede seguir conteniendo alimentos que estés acostumbrado a comer, como verduras cocidos, frutas, pan blanco y carnes, pero debes eliminar aquellos con alto contenido en fibra. Por ejemplo:

  • Legumbres
  • Granos enteros (integral)
  • Verduras crudas
  • Frutas y el zumo de ellas
  • Verduras y frutas con cáscara
  • Frutos secos
  • Semillas
  • Los nervios en la carne

Pero, evidentemente, no puedes dejar de lado ningún grupo nutricional. Sobre todo la proteína, los micronutrientes (minerales y vitaminas) y el agua para hidratarte. Aun así, será el experto en nutrición el que te aconseje la cantidad de fibra máxima diaria que debes consumir (normalmente no sobrepasarán los 10-15 gramos).

Algunos consejos generales para seguir una dieta baja en residuos son los siguientes: (cada caso es personal, sigue siempre las instrucciones del médico o nutricionista)

Productos lácteos

Hasta 2 tazas en total de productos lácteos blandos por día, y evitando añadir cualquier fruto seco, fruta o verdura.

  • Yogur
  • Leche sin lactosa
  • Queso curado
  • Queso fresco grumoso

Panes y cereales

  • Pan blanco
  • Pasta no integral
  • Arroz blanco

Verduras

  • Crudas:
    • Lechuga
    • Pepino (sin cáscara ni semillas)
    • Calabacín
  • Cocidas o en lata:
    • Calabaza amarilla (sin semillas)
    • Espinaca
    • Berenjena
    • Patatas peladas
    • Batata
    • Judías
    • Espárragos
    • Remolachas
    • Zanahorias

Es importante que no tomes verduras fritas, con semillas o con cáscaras.

Frutas

  • Zumos de fruta natural sin pulpa
  • Albaricoques
  • Plátanos
  • Melón
  • Sandía
  • Melocotón
  • Papaya
  • Pera
  • Manzana
  • Nectarina

Proteína

  • Carne cocida
  • Pescado
  • Aves
  • Huevos
  • Tofu
  • Carnes blancas

Grasas saludables

  • Aceite de oliva virgen extra
  • Aguacate

Evita

  • Comidas picantes
  • Embutidos
  • Fritos o con mucho aceite
  • Alcohol
  • Café