El estreñimiento es un problema por el que la mayoría de las personas pasan a lo largo de su vida. No es por culpa de tener una mala alimentación, sino que pueden influir otro tipo de problemas como el estrés, hacer comidas muy copiosas o llevar varios días fuera de casa. Seguro que tú también te has dado cuenta de que en fechas puntuales del año, los anuncios de televisión hacen especial hincapié en fármacos o yogures con bífidus activos.

Si estás padeciendo estreñimiento, vamos a darte unas claves para que notes mejoría a la hora de ir al servicio. Es importante que acudas a tu médico si superas los tres días con este problema intestinal.

¿Qué es el estreñimiento?

Se podría definir como el retraso que se produce del vaciado intestinal debido a que el tránsito intestinal se ha ralentizado demasiado. Es común que en este proceso haya una presencia de gases e, incluso, dolor abdominal. Se termina que tenemos estreñimiento cuando notamos una incapacidad puntual para evacuar después de 10 minutos de esfuerzo, o bien si llevamos más de tres días sin ir al servicio.

No todas las personas realizan deposiciones con la misma asiduidad, los hay que pueden ir tres veces a la semana o dos al día. Eso no significa que estén enfermos o que tengan un intestino problemático, tan solo estaremos ante un tránsito con tempos diferentes.
El estreñimiento se caracteriza también por tener menos volumen de heces y ser más duras, realizar más esfuerzo, tener sensación de no evacuar de forma completa o no tener ganas de defecar.

Es un problema común entre niños, ancianos y en mujeres. Se estima que entre el 2 y 30% de la población acuden frecuentemente al médico con este problema.

¿Qué lo puede causar?

Como decíamos antes, es importante que acudamos al médico para que sea él quien determine el grado de estreñimiento y sus causas.

Normalmente, el estreñimiento viene dado por unos hábitos de vida irregulares:

  • Dieta baja en fibra y líquidos
  • Estrés
  • Poca o ninguna actividad física

Aunque también puede darse por hipotiroidismo, diabetes, problemas relacionados con el intestino (engrosamiento de las paredes, intestino irritable, tumores…), embarazo, enfermedades neurológicas o por usos de medicamentos.

Alimentos que debemos evitar

Lo que nuestro cuerpo necesita en mayor medida son alimentos con fibra para estimular el tránsito. Es mejor evitar los quesos secos y las versiones refinadas de harinas, pastas y cereales como el arroz.
El membrillo y el té también deberíamos dejar de tomarlos por su presencia de taninos (sustancia química astringente).

Por supuesto, debemos evitar el consumo de alcohol y las comidas demasiado grasas o fritas, ya que pueden favorecer a las digestiones pesadas.

Alimentos y bebidas que sí debemos incluir

Antes de acudir a los fármacos, es recomendable intentar aliviar el estreñimiento con remedios naturales y cambiando nuestra alimentación. Es importante que consigamos aumentar el volumen y el peso de las heces mediante el consumo de:

  • Fibra. Tomar fruta (3 raciones al día) y verduras (2 raciones). Con la piel aumentaremos su aporte de fibra. También, los cereales integrales y de grano entero.
  • Líquidos. Agua, zumos de fruta, infusiones, caldos…
  • Grasas saludables. El aceite de oliva realiza una función similar a la de un lubricante favoreciendo el tránsito intestinal.
  • Probióticos. Yogur y queso fresco.