La hipertensión ocurre cuando tenemos la tensión arterial elevada de forma sostenida en el tiempo. Para que entiendas qué sucede exactamente, debes entender primero cómo funciona la presión arterial. Cuando el corazón envía la sangre a todo nuestro cuerpo, ejerce una presión máxima (sistólica) cuando se contrae y mínima (diastólica) cuando se relaja. Por eso, cuando nos tomamos la tensión, se nos indica con dos números. Por ejemplo 120/60.

Se considera que tenemos una tensión normal cuando está por debajo de 120/80, e hipertensión cuando se encuentra por encima de 140/90. Si tenemos valores entre 130-139/80-89, podríamos decir que nos encontramos en prehipertensión, siendo más susceptibles a padecer hipertensión.
Así que si estás en fase de prehipertensión o hipertensión, debes cuidar y vigilar tu alimentación.

¿Cuál es la causa de tener la tensión alta?

Los factores más comunes que provocan que tengamos la tensión arterial alta son:

  • La cantidad sangre que circula por los vasos sanguíneos. Puede aumentarse por el sodio, las hormonas o el estado de los riñones.
  • El estrechamiento del diámetro de las arterias por la edad.

Es decir, cuanta mayor cantidad de sangre o menor diámetro de las arterias, mayor será el nivel de tensión. Además, tendrás más posibilidades de padecerla si:

  • Tienes obesidad.
  • Estás estresado.
  • Ingieres demasiada sal en tu alimentación, poco potasio y demasiados alimentos ultraprocesados.
  • Fumas.
  • No haces ejercicio físico y llevas una vida sedentaria.
  • Padeces diabetes.
  • Sufres problemas de riñón.
  • Tomas mucho alcohol.
  • Tienes antecedentes familiares con hipertensión.

¿Qué síntomas presenta?

Normalmente, tener la tensión elevada no presenta síntomas y suele ser diagnosticada cuando la presión arterial se mide por otras razones. Algunas personas sufren un aumento espontáneo y puede tener síntomas como fatiga, vómitos, jaquecas o visión borrosa, pero es en el menor de los casos.

Como es un problema silencioso, lo mejor es prevenir que su aparición. Cuando tenemos hipertensión, nuestro corazón se ve sometido a un sobreesfuerzo que le afecta a él y a las arterias. Esta patología puede derivar en anginas de pecho, arritmias, visión borrosa, infarto de corazón o cerebral, insuficiencia renal, etc.

Si crees que padeces hipertensión, lo primero que tienes que hacer es acudir al médico. Lo más seguro es que te recomiende un tratamiento antihipertensivo y te dé ciertos consejos de alimentación. En el caso de tener principios de prehipertensión, no suelen dar ningún medicamento, pero sí te recomendarán los consejos que más adelante te detallamos.

¿Cómo debe ser la dieta para bajar la tensión?

Más adelante te daremos unas pautas más generales de la nutrición en casos de presión arterial alta, pero también deberías tener en cuenta los siguientes consejos.

Carnes y pescados

  • Evita comer carnes grasas y curadas, embutidos, fiambres con sal, vísceras o patés.
  • Intenta no tomar conservas y ahumados de carnes y pescados.
  • Apuesta por las carnes magras (pollo, pavo o conejo).

Lácteos

  • Evita los quesos curados o semicurados, el queso en lonchas light o de untar.
  • Intenta tomar lácteos desnatados o semidesnatados.

Grasas

  • Evita las mantequillas y margarinas con sal, además del tocino.
  • Toma siempre aceite de oliva virgen extra para cocinar.
  • Elimina las salsas preparadas (mayonesa, ketchup, barbacoa, mostaza), ya que contienen demasiado sodio.
  • Cocina de forma saludable y que aporte poca grasa saturada. Es decir, a la plancha, en el horno, al papillote, hervidos, al vapor…

Verduras, hortalizas y frutas

  • En todas las comidas debes introducir estos alimentos.
  • Intenta no tomar conservas de verduras o encurtidos.

Cereales, tubérculos y legumbres

  • Ni bollería ni cualquier otro producto ultraprocesado debería estar en tu alimentación.
  • Intenta también no tomar legumbres en conserva porque traen un extra de sodio para asegurar la correcta conservación.
  • Prueba a tomar pan sin sal.

Bebidas

  • Evita el agua con gas, los refrescos, las sopas y los cardos de tetrabrick.
  • Modera el consumo de cafeína.
  • Toma agua como bebida principal.

Otros

  • Elimina totalmente las pastillas saborizantes de comida.

Consejos nutricionales

  • Reduce tu sobrepeso y combate la obesidad. Como decíamos al principio del artículo, tanto la obesidad como el sobrepeso son problemas cardiovasculares que pueden generar hipertensión. Las personas que tienen sobrepeso pueden tener entre el doble y el séxtuple de posibilidades de padecer hipertensión; por lo que reducir de peso en personas con estas características, también irá acompañada de una mejora de la presión arterial.
  • Deja de consumir alcohol en exceso. Esta sustancia no es saludable en ninguna cantidad, aunque siempre nos hayan dicho que el vino y la cerveza lo son. Elimina el alcohol de tu forma de alimentación para mejorar tu salud.
  • Lleva una alimentación saludable y haz ejercicio físico. Tener la tensión alta es un factor de riesgo cardiovascular. Es decir, está asociada a problemas con el colesterol y la diabetes, por ejemplo.

Como ves, no se trata solamente de eliminar o reducir la sal de nuestra alimentación. Es fundamental encontrarnos en una buena forma física y seguir un estilo de vida saludable. De forma general, los expertos recomiendan una dieta donde abunden las verduras, frutas, legumbres y cereales; y baja en grasas saturadas. Apuesta por comer más pescado durante la semana, elimina los embutidos y carnes grasas, aprende a cocinar de forma saludable (horno, parrilla, plancha, cocido, hervido, papillote) y deja de tomar fritos o rebozados.