Seguro que has oído hablar de la famosa “gota”, también llamada la enfermedad de los ricos. Esta es una de las patologías más conocidas debido a las irregularidades con el ácido úrico. Si estás leyendo este artículo es porque eres muy curioso o porque desgraciadamente estás padeciendo algún tipo de problema.

A continuación te explicamos qué es el ácido úrico, qué problemas puede acarrear en el organismo y cómo debe ser la dieta para conseguir bajar los niveles en sangre.

¿Qué es el ácido úrico?

El ácido úrico es un compuesto químico que crea nuestro propio organismo cuando quiere disminuir unas sustancias llamadas purinas. Las purinas pueden generarse por el propio organismo de forma interna, o bien pueden ser ingeridas a través de la alimentación.
Así que nuestro organismo podrá utilizar esas purinas para los procesos de regeneración celular, o bien las elimina mediante la orina en forma de ácido úrico.

El problema es que la eliminación a través de la orina es bastante pobre y puede darse el caso de que el ácido se empiece a acumular en la sangre. La cantidad normal en nuestro cuerpo debería ser de entre 2 y 4 mg por cada 100 ml de sangre. Si supera los 7 mg, se produce la llamada hiperuricemia.

Esta hiperuricemia puede derivar en dos problemas bastante comunes:

  • Creación de uratos de sodio o cristales. Estos cristales pueden acumularse en las articulaciones y generar una inflamación en forma de artritis. Además, normalmente este problema va acompañado de las famosas piedras en el riñón; que además de ser muy doloroso, también es bastante agresivo para los órganos.
  • Ataque de gota. La mencionábamos antes. La acumulación de cristales en las articulaciones también puede crear un ataque de gota. Lo más común es que tenga presencia visible en el dedo gordo del pie, pero puede aparecer en otras articulaciones del cuerpo (principalmente en extremidades y articulaciones).

¿Cómo eliminar la hiperuricemia?

Si, por mala suerte, ya notamos ciertos síntomas, lo primero que debes hacer es acudir al médico para que te realice un examen. Puede ser que te mande algún tratamiento, pero lo más seguro es que te aconseje seguir dos pasos claves: hidratación y alimentación.

Eliminar el exceso mediante la orina

El pH de la orina determinará claramente nuestro nivel de ácido úrico. Cuando nos alimentamos de la manera inadecuada, el pH se convierte en mucho más ácido y es más problemático para la eliminación de purinas mediante la orina. Así que siempre debemos tener unos buenos hábitos de la alimentación para evitar este tipo de patologías y reducir cualquier problema de salud.
Manteniendo una buena alimentación, conseguiremos un pH neutro y lograremos expulsar progresivamente los niveles de ácido en sangre mediante la orina.

Alimentación especial

La dieta ideal para disminuir los niveles de ácido en sangre tiene que intentar controlar tres factores fundamentales:

El pH de la orina. Como decíamos antes, necesitamos llevar una alimentación que consiga hacernos tener un pH neutro de la orina para conseguir eliminar el exceso de ácido. Esto lo podemos conseguir siguiendo las siguientes pautas:

  • Bebe suficiente cantidad de líquido, principalmente agua y caldos vegetales (sin sal). Elimina el consumo de alcohol (destilado, cerveza, vino), la cafeína y cualquier refresco.
  • Evita el consumo de alimentos con alto contenido en sal, y disminuye la dosis de sal que usas en la cocina.
  • Apuesta por la ingesta de alimentos basificantes (verduras, patatas, frutas, batatas) y reduce el consumo de alimentos acidificantes (el pan, la pasta, el arroz, la carne, el pescado y los huevos).

Reduce la ingesta de purinas. Tu alimentación diaria tiene que tener un bajo nivel de purinas. Es decir, no solamente tienes que prestar especial atención a los alimentos que comes, sino a la forma de cocinar. Cuando hervimos un alimento con purinas, la mayoría pasa al agua de la cocción. Así que esta forma de cocinar es de las mejores para reducir el contenido en purinas de tu plato.
Eso sí, no aproveches para beber ese caldo.

Cuidado con la fructosa. La fructosa, presente en muchas frutas y productos ultraprocesados, es asimilada por el organismo y se metaboliza en xantina. Esta xantina es una purina que se transforma en ácido úrico. En el caso de tener un exceso de ácido úrico, se recomienda consumir una pieza de fruta al día, escogiendo la que menor cantidad de fructosa contenga. Algunos ejemplos son: los albaricoques, el kiwi, el mango, el pomelo, el coco, la papaya, la sandía, las fresas, la naranja, el melón, la piña y el melocotón.
Ten especial cuidado con el tomate. A pesar de que la mayoría de nosotros lo tomamos como una verdura, el tomate es una fruta, y por ende tiene fructosa. Es por eso que algunos expertos no aconsejan su consumo, pero tampoco eliminarlo totalmente de la dieta.

¿Qué alimentos debemos evitar a toda costa?

Una vez que sabemos que las purinas son las más perjudiciales para aquellas personas que sufren problemas con el ácido úrico, te contamos algunos alimentos que debes evitar para reducir la hiperuricemia. Si bien es cierto, este listado también debería tenerse en cuenta para llevar una vida totalmente saludable, unida al ejercicio físico.

Dulces

Cualquier producto ultraprocesado es dañino para el organismo, pero la bollería industrial se lleva la palma. Los dulces industriales son unos de los principales motivos de exceso de ácido úrico en la sangre, que además favorece a la aparición de cristales en las articulaciones y riñones.
El azúcar, su proceso de elaboración y el resto de ingredientes hacen que se convierta en un producto nada recomendado para pacientes de hiperuricemia (y cualquier persona saludable).

Azúcar

No solamente tenemos que tener especial cuidado con los niveles de fructosa, sino que el azúcar presente en los refrescos, las golosinas o la bollería también es dañina.

Carnes

La carne es uno de los alimentos con mayor cantidad de purinas. Lo ideal es disminuir al máximo su ingesta, pero sin tener que suprimirlas de la dieta semanal. Eso sí, las carnes rojas son más dañinas en este aspecto y sí deberíamos eliminarlas de la alimentación. Al igual que tenemos que prescindir de los patés, los embutidos, las vísceras…

Pescado azul y mariscos

Como ocurre con la carne, debemos optar por tomar ciertos pescados más saludables para esta condición. Recomiendan sustituir el atún o el pez espada por merluza o lenguado.
Además, el marisco está totalmente prohibido. Su consumo aumenta directamente el ácido úrico en la sangre y puede provocar cólicos o gota. Es por eso que se llama “enfermedad de los ricos”.