Al igual que a mí, seguro que a ti también te apasiona comer. No importa que esté preparando la comida, que ya estaré pensando en la próxima, y es que pocas cosas se pueden disfrutar más que la comida.

Sin embargo, a pesar de amar la comida, estoy segura de que no le dedicamos la concentración ni el tiempo suficiente. Por una parte, suele ocurrir que comemos muy rápido y cuando nos queda poca cantidad en el plato, pensamos de lo corto que se nos ha hecho. Además, hay que tener en cuenta que en la mayoría de nuestras comidas estamos prestando atención a otra cosa (una reunión, la televisión, la familia).

¿Qué te parecería comer con la mano no dominante?

No importa si eres zurdo o diestro, está claro que tendrás una mano mucho más habilidosa que la otra. Así que para intentar disfrutar un poco más de la comida (y todo en general), te propongo que cambie de mano.

Además de tener en cuenta tus patrones de alimentación y el ritmo que llevas al comer, a veces es necesario usar ciertos obstáculos para corregir los malos hábitos.

En alguna ocasión te hemos contado por qué comer despacio favorece a la digestión y a la pérdida de peso, es por eso que muchas personas utilizan ciertas técnicas para controlar la ansiedad y comer más despacio.

Es cierto que el autocontrol no es fácil de lograr, así que te propongo comer con tu mano no dominante. Es decir, si eres diestro, aprende a comer con tu mano izquierda. Evidentemente, no tendrás la misma destreza y te verás un poco torpe los primeros días.
Al tardar un poco más en pinchar la comida pues manejar el tenedor, dedicarás mucho más tiempo a comer y degustarás cada bocado.

Desarrolla tu potencia cerebral

Realizar ciertas actividades con la mano no dominante, es una perfecta opción para estimular el cerebro. Desde que nacemos, estamos muy orientados a patrones y nuestro cuerpo se acostumbra a ellos. Así que se pierde la capacidad de realizar esas mismas actividades con la mano contraria a la que hemos usado durante años.

Cuando de repente le provocamos desafíos a nuestro cuerpo, el cerebro se mantiene en forma y puede ayudarte a desarrollar cierta potencia que te servirá para las tareas del día a día. Lógicamente, no será fácil acostumbrarte y te verás un poco torpe, pero acabarás dándole una nueva visión a tu vida.

En este caso te he hablado de comer con tu mano no dominante, pero puedes probar a lavarte los dientes, echar agua en una botella, escribir en tu teléfono móvil o usar el ratón del ordenador.