¿Por qué eructas con frecuencia si te alimentas saludable?

Cuando sentimos ardor de estómago, inflamación abdominal o gases, la primera causa que se nos viene a la cabeza es la alimentación. Quizá te pasaste de cervezas o pediste una pizza grasienta; o puede ser que el problema de tus eructos no esté en ninguna comida picante o abundante.
Eructar es mucho más normal de lo que crees. A continuación te contamos varias razones que no están relacionadas con los alimentos, pero que te harán tener eructos.

Razones de eructar sin estar relacionado con la comida

Comes muy deprisa

Muchas veces no se trata de lo que comes, si no del ritmo al que lo comes. Eructar es un síntoma de que tragas mucho aire. Cuanto más rápido comas y menos te detengas en tus bocados, es posible que tragues más aire de lo que tu estómago puede controlar.

Para evitar este problema, realiza comidas más pequeñas y reduce la velocidad a la que masticas. Esto ayudará a sentirte más saciado, mejorar la digestión y evitar acumular gases.

Tienes reflujo ácido

Si sientes ardor en la garganta y el pecho, puede ser que tengas acidez estomacal o reflujo gástrico. Es posible que para evitar esa sensación te hayas puesto a tragar más, aumentando la ingesta de aire y provocando eructos.

Acude a un profesional digestivo que valore tu caso sobre el reflujo ácido. Aun así, existen algunos cambios en el estilo de vida que pueden mejorar, como dejar de fumar, perder peso y evitar dormir sin hacer la digestión completamente.

Tomas algún medicamento

Eructar también puede ser un efecto secundario de algunos medicamentos, como antibióticos, ibuprofeno o aspirina. Posiblemente no te plantees dejar de tomarlos, aunque tengas que soportar tener eructos con asiduidad. Coméntaselo a tu médico para conocer si pueden estar alterando tu intestino.

mujer con eructos por estar estresada

Tienes ansiedad

Tener estrés o ansiedad no solamente se hace visible cuando das toquecitos nerviosos con el pie o te muerdes las uñas. También puedes estar suspirando o aspirando aire de manera inconsciente, y esto aumenta tus ganas de eructar.

El eructo supragástrico aparece cuando eructas repetidamente en un periodo de tiempo. Se considera que es un hábito aprendido, por lo que a lo mejor vas a necesitar un tratamiento que elimine ese comportamiento.

Si crees que el estrés es el que provoca tus ganas de eructar, lo primero que debes hacer es ser consciente de la conexión. Después, puedes centrarte en encontrar maneras saludables de disminuir el estrés o la ansiedad. Por ejemplo, puedes practicar yoga o realizar sesiones de meditación.
Por supuesto, la mejor recomendación es acudir a un especialista que te encamine a gestionar tus emociones y pensamientos.

Te pones ropa demasiado ajustada

Si te gusta usar pantalones o mallas ajustadas, es normal que tengas reflujo o inflamación abdominal. Ambos pueden causar o empeorar la aparición de eructos. Lo más sensato es utilizar prendas de tu talla; si vas a algún acto en el que vas a comer en exceso (como Navidad), no tengas pudor en desabrochar tu falda o pantalón para favorecer a la digestión.

Puedes tener alguna afección oculta

Hasta ahora, cualquier causa puede ser remitida con un poco de esfuerzo; pero si piensas que eructas más de lo normal o afecta a tu calidad de vida, acude a un médico. Sobre todo si los síntomas persisten durante más de dos semanas, es probable que tengas síndrome del intestino irritable, alguna úlcera estomacal, hernia de hiato o vesícula biliar.

Normalmente, cuando tienes alguna afección existen otros síntomas que te hacen estar alerta de que algo sucede en tu cuerpo. Por ejemplo, si también escupes con sangre, estás perdiendo peso o tienes dificultad para tragar, acude a tu médico de inmediato.

También existen medicamentos antiácidos que pueden aliviar los eructos vinculados a la indigestión o reflujo gástrico. No obstante, si los síntomas son nuevos o empeoran, tienes que hablar con un médico. En la consulta podrán examinarte y sugerirte ciertos cambios en el estilo de vida.