Los entrenamientos aeróbicos que te dejan jadeando y sin aliento también pueden aumentar la producción de moco. Por lo general, la rinorrea no es motivo de preocupación. Pero toma nota de tus síntomas y desencadenantes específicos para determinar si puedes evitar las molestias en el futuro.

Tu entrenamiento puede estar causando un exceso de moco incluso hasta un día después de que hayas terminado de hacer ejercicio, así que no te sorprenda demasiado si tu entrenamiento aeróbico está causando efectos y síntomas prolongados.

4 causas de la rinorrea o del moqueo después de correr

Irritación respiratoria

Cuando haces ejercicio a un ritmo moderado, tu cuerpo requiere más oxígeno, lo que aumenta la frecuencia de la respiración. En contraste, tu cuerpo en reposo respira más lentamente, lo que permite que el aire que ingresa al conducto nasal se humedece y calienta antes de ingresar a los pulmones.

Durante el ejercicio, respiras más por la boca que por la nariz, lo que hace que el aire seco y frío vaya directamente a los pulmones. Esto no solo irrita la boca, sino que también puede secar el tejido bucal, causando una sobrecompensación de la producción de moco después de un entrenamiento.

Mantenerse hidratado antes, durante y después de un entrenamiento aeróbico puede disminuir los síntomas.

Exposición a alérgenos

Cuando haces ejercicio al aire libre, te expone a alérgenos e irritantes ambientales. En muchas personas que son alérgicas al polen o son sensibles al ejercicio en climas cálidos o fríos, estos factores causan una producción excesiva de moco, que puede durar horas después de que termines de correr.

Incluso cuando haces ejercicio en interiores, es posible que te expongas a irritantes como bacterias en el aire, perfumes fuertes y agentes de limpieza agresivos. Todos estos factores tienen el potencial de causar acumulación de moco, especialmente si eres sensible o tienes alergias moderadas a severas.

personas corriendo con rinorrea

Depresión del sistema inmunitario

Mientras que el ejercicio mejora la salud general y se asocia con una menor incidencia de infección, los períodos prolongados de ejercicio provocan una depresión en la función del sistema inmunitario. Si tu entrenamiento aeróbico dura más de 90 minutos, entonces puedes estar disminuyendo la función de las medidas de protección natural de tu cuerpo.

En una revisión de 2007 publicada en el Journal of Applied Physiology, los investigadores estudiaron a deportistas que experimentaron irritación e inflamación respiratoria después del ejercicio. Aunque estos no estaban enfermos, sus períodos prolongados de ejercicio causaron una disminución de las células inmunes y un aumento de las células inflamatorias, lo que provocó irritación posterior al ejercicio y una mayor producción de moco y flema.

Enfermedades

Como los episodios agudos de ejercicio deprimen el sistema inmunitario de tres a 24 horas después del ejercicio, tu producción de moco puede ser causada por una enfermedad del tracto respiratorio superior. Aunque esta afección puede no ser grave, las enfermedades del tracto respiratorio causan la producción de moco y otros síntomas comúnmente asociados con resfriados y fiebres.

Aunque los síntomas pueden ser leves, ten en cuenta que debes tomarlos en serio, ya que podrían ser indicadores de una afección más grave. La bronquitis, la hinchazón y la inflamación de los conductos de aire a los pulmones, aumentan la producción de moco y pueden exacerbarse con el ejercicio aeróbico. Si notas que el moco es de color amarillo o verde, es probable que tengas algún tipo de infección o enfermedad.