8 remedios para recuperar el gusto después del COVID

8 remedios para recuperar el gusto después del COVID

Carol Álvarez

Comer sin probar es posible, pero no delicioso. No es solo el sabor lo que hace que la comida sea atractiva: el olfato también juega un papel importante. Para algunos alimentos tentadores, como las palomitas de maíz con mantequilla, café, tocino a la parrilla, el aroma es una gran parte del atractivo. Así que es normal que cuando el gusto y el olfato se ven afectados, comer no sea tan interesante.

Como resultado, es posible que no obtengamos los nutrientes que necesitamos, o nos dejamos llevar a una compensación excesiva con alimentos dulces y salados. Tanto la capacidad de oler como de saborear están ligadas a los nervios craneales del cerebro.

¿Qué causa el deterioro de los sentidos?

Esto puede ocurrir con los resfriados comunes y el coronavirus, pero también es un síntoma común a largo plazo del tratamiento del cáncer. De hecho, la anosmia (el término médico para la pérdida del olfato) y ageusia (pérdida del gusto) son a menudo los primeros síntomas de COVID-19.

Otras causas incluyen traumatismo craneoencefálico, fumar, ciertas enfermedades y medicamentos, infecciones de los senos nasales o alergias y simplemente envejecer.

Incluso cuando comer no tiene el mismo atractivo, sigue siendo esencial: sin una nutrición adecuada, tu cuerpo no puede funcionar.

¿Cómo recuperar el gusto y el olfato?

Cepilla tus dientes

No descuides tu higiene bucal aunque estos sentidos se vean afectados. Mantener la boca y la lengua realmente limpias es muy importante.

Intenta cepillarte o limpiar la boca después de cada comida o refrigerio. Eso puede ser una buena base para poder saborear cualquier alimento que se ponga en la boca.

Restablece tus papilas gustativas

Los caramelos duros sin azúcar pueden ser particularmente útiles si tus sentidos están disminuidos o alterados por los tratamientos contra el cáncer. Chupar estos dulces elimina el mal sabor de boca y puede actuar como un limpiador del paladar. El chicle también puede ser útil.

Experimenta con sabores

En la boca, tenemos muchos receptores que no están conectados a las papilas gustativas. Los cinco sabores son dulce, amargo, salado, amargo y umami.

Intenta añadir especias y sabores audaces, como pimienta negra, canela, ajo, jengibre, etc, para crear potencialmente una experiencia sensorial más interesante. Cocinar con salsas y adobos también puede ser útil.

Tener un plan para tus comidas y refrigerios realmente puede salvarte nutricionalmente cuando experimentas pérdida del gusto y el olfato.

hombres comiendo sin gusto por el covid

Controla lo que sabe bien

Incluso si tu sentido del olfato y el gusto están disminuidos, algunos alimentos pueden dar en el clavo. Probar continuamente diferentes sabores y experimentar es realmente útil. No solo puedes revelar si tus sentidos están volviendo, sino que también es una forma de encontrar nuevos alimentos que sean atractivos.

Intenta llevar un diario de alimentos para controlar qué alimentos saben bien y cuáles no.

Toma un poco de ácido

Al igual que con las especias, el ácido es un sabor fuerte y brillante que aún puede tener un sabor vivo incluso si los sentidos están embotados.

Intenta usar jugo de limón o vinagre para alegrar la comida y ver si se vuelve más tentadora.

Come más lento

En lugar de devorar comida porque comer ha dejado de ser una alegría, reduce el ritmo. Si lo ralentizamos y masticamos más, se pueden liberar más sabores de los alimentos que comemos.

Saborear también ayuda a estimular los sentidos. Cuando disminuimos la velocidad un poco más, estamos prestando más atención a los sonidos, los toques y las texturas, y no estamos tan concentrados en la ausencia de sabor.

Planifica las comidas y refrigerios

Cuando no tienes ganas de comer y no te sientes recompensado por el acto de comer, la planificación de las comidas es esencial. Sin ese trabajo de preparación, es probable que comas en exceso u optes por alimentos dulces o salados.

Aprovecha otros sentidos

La textura, temperatura y apariencia de los alimentos son una gran parte de la experiencia de comer. Pero cuando los sentidos del olfato o del gusto se reducen, estos elementos se vuelven aún más importantes y pueden marcar una gran diferencia en la cantidad que comes.

Puedes probar estas estrategias para explorar otros sentidos:

  • Texturas de contraste: mezcla algo crujiente con algo cremoso – por ejemplo, se pueden añadir frutos secos a un plato de avena. El crujido de los alimentos (como las palomitas de maíz) o incluso el sonido de los mismos (como un plato caliente) también pueden hacer que la comida sea más tentadora.
  • Juega con la temperatura: Mejor un tazón de sopa de calabaza moscada caliente con una bola fría de yogur para que tenga una sensación de frío/calor en la boca.
  • Prestar atención a la estética: usa colores vibrantes y haz que la comida se vea atractiva. Cuando la comida se ve bien, es probable que comamos más.