Cuando estamos resfriados o tenemos gripe, existen diferentes formas de mitigar los síntomas y promover la recuperación. La mayoría acude a medicamentos, pero existe una gran cantidad de remedios caseros que refuerzan nuestra inmunidad y atacan a los virus de la gripe. Es posible reducir los dolores o el malestar con ingredientes botánicos, minerales y vitaminas, así que no te pierdas los 10 remedios naturales que a continuación te desvelamos.

Miel: para la tos y para acelerar la recuperación

La miel es un producto natural que favorece la recuperación en infecciones virales respiratorias. Se ha demostrado que inhibe la replicación del virus de la gripe, aumenta la eficacia de algunos medicamentos antivirales y es más efectiva que el dextrometorfano y la difenhidramina (que son los ingredientes activos más comunes en medicamentos de venta libre para la tos).

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Ajo: para prevenir y para reducir la severidad

Durante la época medieval, el ajo se usaba en el cuerpo para protegerse del «mal de ojo» y se colgaba en las casas para luchar contra entidades sobrenaturales que «podían causar enfermedades». Aunque existe mucha leyenda, es cierto que hay un poco de verdad en todo esto. Lógicamente el ajo no puede alejarnos del mal de ojo o de espíritus malignos (o vampiros), pero sí ayuda a protegernos contra los virus.

Se ha demostrado que la alicina ( un compuesto que se libera cuando el ajo se tritura, rompe o corta) aumenta la inmunidad contra los virus que causan resfriados. El extracto de ajo envejecido puede reducir el resfriado y la gravedad de la gripe, ya que se mejora la función de las células inmunitarias y reduce la inflamación causada por el virus.
Aun así, en las investigaciones se ha usado 2’5 gramos de extracto de ajo envejecido al día, por lo que no se sabe cómo afecta el ajo fresco o seco.

Jengibre: para la prevención y el tratamiento

En China y Japón, el jengibre es un alimento clave para las infusiones herbales tradicionales que tratan el resfriado común. Hay estudios que indican que el jengibre fresco puede tener una función antiviral contra ciertos virus que infectan el sistema respiratorio.

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Propóleo: para acelerar la recuperación

El propóleo es una mezcla de resina producida cuando las abejas mezclan su saliva y la cera con las secreciones obtenidas de los árboles y otras fuentes botánicas. Las abejas utilizan el propóleo para protegerse de los patógenos bacterianos, fúngicos y virales, haciendo que este se convierta en el «sistema inmunológico» de la colmena. Lo curioso es que el propóleo también beneficia al sistema inmunológico de los humanos, gracias a su contenido en polifenólicos.

Probióticos: para mejorar la prevención

Hubo una investigación que aseguraba que tener una microbiota intestinal saludable es fundamental para iniciar una respuesta inmune apropiada al virus de la gripe.

Los alimentos fermentados y los probióticos que aportan bacterias beneficiosas en el intestino son elementos potentes para prevenir y combatir los virus de la gripe y el resfriado. Un estudio descubrió que cuando los adultos se resfriaban frecuentemente y recibieron suplementos de Lactobacillus paracasei, Lactobacillus casei y Lactobacillus fermentum durante 12 semanas, se generó una reducción notable en el número de infecciones respiratorias superiores. También se descubrió que comer yogures lacto-fermentados reduce el riesgo de contraer un resfriado común en personas mayores sanas.

Por desgracia, cuando pasamos por un proceso gripal, nuestro intestino sufre algunos efectos dañinos. Los más normal es que se sufran reducciones en la diversidad de la microbiota intestinal y aumentos en bacterias de E. coli y Enterococcus faecium. Si tomamos Lactobacillus probióticos y alimentos lacto-fermentados, podremos ayudar a prevenir o reducir cualquier efectos adversos.

Vitamina C: para disminuir la duración

Durante años se ha hablado sobre la importancia de la vitamina C para tratar los resfriados y la gripe. Un metaanálisis de estudios comprobó que tomar dosis extras de vitamina C al inicio de un resfriado, reducen significativamente su duración. Los expertos recomiendan tomar entre 1.000 y 4.000 mg de esta vitamina durante la época de resfriado y gripe.

regaliz para la gripe

Vitaminas A y D: para la prevención

Las vitaminas A y D funcionan de manera conjunta para proteger tu salud inmunológica. De hecho, la resistencia que nuestro cuerpo genera frente a la infección por gripe parece depender en gran medida de la proporción de vitamina D y vitamina A.

Zinc: para acortar la duración

El zinc es otro mineral que estimula el sistema inmunológico y que muchas personas no consumen de manera suficiente en su alimentación. Según una revisión de ensayos que evaluaron cómo actúa el zinc para el resfriado común, encontraron que si se administraba dentro de las primeras 24 horas de un resfriado, se podía reducir significativamente su duración y la gravedad de los síntomas.

Regaliz: para prevención y tratamiento

La raíz de regaliz es un alimento que se usa como medicina botánica y que contiene propiedades antivirales. La glicirricina, el componente que le da el sabor dulce al regaliz, puede inhibir la replicación del virus de la gripe a la vez que reduce la inflamación asociada con el virus.

Aunque sea un alimento saludable, no se debe tomar en grandes dosis o durante largos períodos en el embarazo, ya que puede tener efectos nocivos en el bebé. Además, los fitoquímicos de la raíz de regaliz también tienen efectos en la presión arterial, por lo que las personas con hipertensión, hipopotasemia, hipernatremia o niveles bajos de testosterona no deberían tomarlos durante más de 10 días.

Selenio: para la prevención

El selenio es un mineral que ayuda a equilibrar y regular el sistema inmunológico. Es fundamental para optimizar tus defensas contra los virus del resfriado y la gripe. Varios estudios han determinado que una deficiencia de selenio provoca que el virus de la gripe mute a formas más virulentas. Pero, si nos abastecemos correctamente de este mineral, podemos mejorar la respuesta inmunológica a las infecciones respiratorias virales. (51, 52)

Puedes optar por suplementos de selenio, aunque también podrás mejorar la ingesta a través de alimentos como:

  • Nueces de Brasil
  • Champiñones
  • Setas shiitake
  • Bacalao
  • Gambas
  • Atún
  • Vieiras
  • Pollo
  • Huevos
  • Cordero
  • Pavo