¿Cómo evitar las picaduras de medusas?

¿Cómo evitar las picaduras de medusas?

Carol Álvarez

Nadar en el agua de la playa no siempre resulta en un baño tranquilo. Casi todos los veranos somos conscientes de plagas de medusas que llegar a las zonas más concurridas por bañistas. Las causas de su aparición se deben principalmente a la salinidad del agua y a las corrientes marinas. Es por eso que es complicado adivinar cuándo se aproximan a la playa.

A pesar de parecer animales inofensivos, su mecanismo de defensa provoca picaduras y reacciones en la piel humana poco deseables. Para evitar cometer locuras o pasar por alto las alertas de los profesionales, a continuación te contamos los riesgos de estar en contacto con alguna de ellas.

¿Todas las medusas pican?

Meterte en el agua del mar pensando en que te puede picar una medusa es una sensación continua de inseguridad. Este animal acuático tiene un mecanismo de defensa mediante la picadura. Por lo que sí, todas pican. Sin embargo, al igual que sucede con los mosquitos, hay picaduras que no tienen la suficiente fuerza como para atravesar la piel humana y sentirla. Las células punzantes de los tentáculos (llamadas nematocitos) inyectan el veneno en la piel, como pequeños arpones. El tipo de picadura y la gravedad dependerá de la cantidad de tentáculo que haya tocado la piel y la especie de medusa.

España es un país con costas totalmente diferentes por la parte norte, sur y este. De hecho, son tres tipos de aguas diferentes. Así que no es de extrañar encontrar distintos tipos de medusas en cada una de ellas. A continuación te recogemos las más comunes y de las que debes estar alerta.

Aguamala

Este tipo de medusa es bastante grande. Tiene una campana blanca y un borde azulado. Suele medir más de medio metro y tiene ocho brazos. Es común verla en el mar Mediterráneo y océano Atlántico.

En cuanto a su peligrosidad, representa un riesgo medio. Su picadura es leve, pero puede producir molestias en la piel. Aun así, es fácil notar que desaparece espontáneamente en un breve período de tiempo, pero dejando un dolor persistente. Hay que prestar especial atención a entrar en contacto directa con ellas o con trozos de tentáculos que se liberan en el agua.

Carabela portuguesa

Es conocida también como «botella azul». Este tipo de medusa vive principalmente en mares más cálidos. La reconocerás fácilmente porque tiene una burbuja llena de gas que la mantiene flotando en el agua y actúa como una vela. Posee unos largos tentáculos de hasta 20 metros que usa para coger el alimento y con los que puede rozarnos con facilidad.

Es bastante común en las costas del Atlántico y del Cantábrico, aunque también se han dado casos en el Mar Mediterráneo por corrientes del oeste. No suele presentar demasiado riesgo, puesto que su entrada se produce a principios de la primavera. Sin embargo, es posible que aguanten hasta el primer mes de verano, aunque no se reproducen.

En este caso, el riesgo de picadura es elevado, pero su veneno no es mortal.

medusas en la playa

Medusa clavel

Este tipo es bastante pequeño, llegando a los 10 centímetros, y cuenta con la particularidad de ser transparente con toques rosados. Por lo que puede ser complicado verla a simple vista. Se suele localizar en el mar Mediterráneo y océano Atlántico.

Su peligrosidad es elevada y la picadura es una de las más dolorosas en medusas. Puede crear quemaduras con ampollas, dolor en la piel, picazón intensa, eritema y edema de la zona afectada. De manera puntual y en casos graves, habrá personas que sean muy sensibles a las picaduras de este tipo de medusas. Por ejemplo, las mujeres embarazadas o lactantes, bebés, adultos mayores o personas con enfermedades deberían tener especial cuidado.

Medusa de compases

Estas tienen un color blanco amarillento, que se caracteriza por su diseño de rallas bandas marrones sobre la campana. Puede llegar a medir hasta 30 centímetros y posee unos tentáculos largos. Suele frecuentar las zonas del mar Mediterráneo y océano Atlántico.

Al igual que la medusa anterior, está considerada como un riesgo elevado para la salud. Su picadura es muy parecida a la medusa clavel, aunque en este caso nos puede afectar en mayor medida por su tamaño y longitud. El contacto del veneno de sus tentáculos con la piel humana puede causar picor y quemazón al principio. A los pocos segundos notaremos lesiones en la dermis, como eritematosas y edema. Incluso, se pueden crear verdugones que tarden bastante tiempo en desaparecer.

Síntomas de una picadura

A pesar de que nos parecen unas criaturas marinas muy molestas, ellas están en su hábitat. Es normal que sientan una invasión del espacio que les haga defenderse de nosotros. Hay muchas especies y todas con tentáculos en los que llevan veneno método de autodefensa contra los depredadores.

Si te pica, sabrás que es ese veneno lo que genera tanto dolor. La mayoría de los tipos de picaduras causarán algunas molestias, y de manera excepcional pueden poner en peligro la vida.

Los síntomas comunes de una picadura de medusa incluyen:

  • Sensación de ardor y escozor en la piel
  • Hormigueo o entumecimiento donde ocurrió la picadura
  • Piel roja o morada en el área donde picaron

Los síntomas más graves son:

  • Náusea
  • Mareo
  • Vómitos
  • Respiración dificultosa

La gravedad de tus síntomas dependerá del tipo de medusa que hayas encontrado y de la parte de tu cuerpo que se vea afectada por el veneno.

medusas en el mar

Tratamiento para picaduras de medusas

Si te has tenido la mala suerte de sufrir un ataque por parte de medusas, lo común es buscar una cura efectiva e inmediata. Estos remedios están pensados principalmente para el alivio del dolor o la curación de reacciones alérgicas si ocurren.

Remedios caseros

La mayoría se pueden tratar de inmediato con un enjuague con agua salada o agua caliente. Esto ayudará a disminuir la sensación de ardor por la picadura. También puede ser útil darse una ducha caliente lo antes posible. De hecho, la ciencia asegura que se tratan más eficazmente con agua caliente que con bolsas de hielo.

Por otra parte, algunas personas creen que la aplicación de una pasta de bicarbonato de sodio en la zona de la picadura calmará tu piel y extraerá el veneno. El vinagre también parece ser un remedio popular para las picaduras de medusas, pero la efectividad de estos dos remedios no es concluyente. Tanto es así que usar un enjuague con vinagre puede ayudar en el caso de algunas especies de medusas, pero no en otras.

Lo que debes evitar es a toda costa es hacer caso a mitos populares como echar orina, agua dulce o cubrirla de arena. Todos estos métodos favorecer a extender la intoxicación y pueden agravar la erupción de la piel.

Medicamentos especiales

Si tienes mucho dolor, lo recomendable es acudir a un médico para valorar tu picadura. El profesional será el que se asegure de la gravedad y determine qué tipo de medicación necesitas. En algunos casos se puede intentar aplicar un analgésico tópico como la lidocaína o uno para tomar vía oral como el ibuprofeno. Ambos podrían disminuir el efecto de la picadura.

Es probable que descubras que eres alérgico después de que te haya picado. En ese caso, si tienes una reacción, como la urticaria, puedes probar el uso tópico de una crema antihistamínica. Se suelen vender sin receta y aportará alivio eficaz.

Sin embargo, si tu reacción alérgica es mucho más grave, como un shock anafiláctico, es urgente que acudas de urgencias al médico. Este caso suele necesitar de un fármaco especial formulado para combatir el veneno de la raza animal específica. El anti veneno para las picaduras de medusas solo se puede encontrar en hospitales.

hombre bañandose en el mar

¿Se pueden evitar?

Cuando existe una gran cantidad de medusas en el agua se les denomina “flor”, “banco” o “enjambre”. Nadar en océanos o mares donde se sabe que existe una gran posibilidad de que florezcan las medusas incrementa el riesgo de picaduras.

Por otra parte, nadar a favor del viento también aumenta las probabilidades de que te piquen, ya que estos animales viajan con la corriente. Las personas que pescan, bucean o van en yates y motos de agua hacia aguas profundas están aumentando su riesgo. Lo mismo ocurre con las personas que bucean sin equipo de protección y las personas que surfean.

Aún así, existen ciertos consejos que debes tener en cuenta para disfrutar de la playa sin poner en riesgo la salud.

Presta atención a las banderas de playa

Si te dan verdadero pánico o quieres tener un baño tranquilo, lo que puedes hacer nada más llegar a la playa es hablar con el socorrista de guardia. Este te comentará los tipos de medusas que se han visto por la zona y si ha habido casos recientes.

Además, las banderas de alerta no solamente se usan en casos extremos de tiburones o condiciones climatológicas. También es probable que anuncien una alta presencia de medusas en sus agua. Incluso, hay algunas playas que tienen una bandera específica para alertar del riesgo de presencia de estos animales.

No te muevas bruscamente en el agua

Las medusas llegan a las playas debido a los vientos y las corrientes marinas. También, la escasez de lluvias pueden incrementar su aparición por la salinidad del agua. Si te metes en el agua (incluso alejado de la orilla) y notas su presencia no te asustes. Es importante que no busques salir del agua con urgencia para que sus tentáculos no busquen picarte. Otro dato a tener en cuenta es que el oleaje puede romper sus tentáculos y esparcirlos por el agua. En este caso, evita tocarlos también.

Sabemos que es una situación difícil para mantener la calma, pero hay que evitar los movimientos bruscos.

Ponte ropa para bañarte

Sabemos que no apetece ir a la playa y meternos en el agua con ropa. Esto solo lo vemos en personas que usan trajes de neopreno para practicar actividades acuática. Lo cierto es que la medusas son una amenaza directa para la piel que queda descubierta, por lo que usar bañadores completos puede evitar picaduras. Lógicamente, no se aconseja entrar al mar con cualquier tipo de prendas. Usa siempre las especiales si eres un profesional del deporte o necesitas nadar en este tipo de aguas.
Si eres un bañista común, lo recomendable es evitar los baños hasta que se marchen las medusas.

Usa protector anti medusas

Puede parecerte asombroso, pero existen cremas de protección solar que incluyen repelentes para medusas. Además de favorecer al cuidado de la piel frente a los rayos solares UVA/UVB, también evita que estos animales marinos acaben agarrando sus tentáculos en nuestras piernas y brazos.

Safe Sea es una de las cremas corporales más conocidas. Esta contiene una sustancia exclusiva de la marca que actúa como inhibidora del mecanismo de defensa de la medusa. Por increíble que parezca, logra evitar que los tentáculos se estimulen al entrar en contacto con la piel humana.