Las alergias alimentarias cada vez son más comunes la sociedad. Hasta hace pocos años, en los bares no existían cartas con alérgenos, ni las empresas alimenticias se preocupaban por destacar la presencia de ciertos ingredientes en sus productos.
Según el informe Alergológica 2015, tan sólo existe entre un 1 y un 3% de la población que presenta síntomas de alergia a los alimentos. Esto no quiere decir que no haya alérgicos que no se hayan podido demostrar.

Los más comunes suelen ser los frutos secos, la fruta, la leche, el marisco, los huevos o el pescado; pero desde hace un tiempo, hay personas que aseguran que presentan alergia a la carne. ¿Es esto posible? ¿Habrá personas que tengan que dejar de comer su hamburguesa favorita? Analizamos si esto es real y cómo puede surgir.

¿Alergia a la carne por garrapata?

La alerta nace en Estados Unidos, aunque también existen alérgicos en Francia, Japón, Suecia e, incluso, españa.
A diferencia del resto de alergias alimenticias, en el caso de la carne los síntomas no aparecen de forma inmediata, sino que pueden producirse hasta 6 horas después; por lo que es bastante difícil de vincular los picores con la carne.

Thomas Platts-Mills, inmunólogo de la Universidad de Virginia (EE UU), se preocupó por investigar sobre esta alergia y alertó en el Journal of Allergy and Clinical Immunology que los médicos deben conocer la reacción retardada para evitar consecuencias graves.

Como decía antes, desde los años 90 en Estados Unidos empezaron a salir casos de personas que un día tenían que dejar de comer carne porque eran incapaces de tolerarla. Este científico se percató de que las personas alérgicas al anticuerpo cetuximab, tenían anticuerpos IgE a alfa-gal, que son un tipo de azúcar vinculadas a la proteína de la carne de los mamíferos.

Así que siguió investigando y volvió a cruzar los datos de los alérgicos al cetuximab con los alérgicos a la carne. La sorpresa fue que el nexo común de ambos grupos alérgicos era que les había mordido una garrapata.

Sí, podríamos decir que el origen de la alergia a la carne roja es por culpa de la picadura de una garrapata. Esa picadura puede provocar una respuesta inmunológica que desarrolle una alergia cuándo comemos carne, pero no tiene por qué darse en todos los casos.

Cuando los humanos evolucionamos, fuimos perdiendo la capacidad de producir el azúcar que antes te hemos mandado y que está presente la carne. De hecho, el único contacto tenemos de manera natural son las bacterias intestinales.
Es decir, toleramos ese azúcar de la carne por vía digestiva; pero cuando una garrapata muerde esa carne, entra en contacto con su saliva y es cuando se produce una reacción alérgica retardada.

Casos en España

En España también se han presentado casos de este tipo de alergia, sobre todo en la zona norte como Galicia y Cantabria. En el caso del Mediterráneo, parece que no afecta o no hay un gran número de alérgicos.
Aún así, la carne que más alergia presenta en España son los riñones de cerdo. En cambio, en Estados Unidos sucede con las hamburguesas cocinadas a la brasa.

Todavía no existen demasiados datos sobre si después de un brote de alergia a la carne, se debe eliminar por completo para siempre de nuestra alimentación. Aunque evidentemente, los mejor es evitarla hasta que haya más información sobre ello.