Cómo hacer una sopa de tomate fit

Cómo hacer una sopa de tomate fit

Sofía Pacheco

En la actualidad tenemos multitud de recetas a cada cual mejor que la anterior, pero seguro que hay una que muy pocos de nuestros lectores se han atrevido a hacer. Hablamos de la sopa de tomate, y no, no es lo mismo que el tomate frito, son cosas muy distintas. Lo cierto es que la textura puede ser algo similar, pero el sabor de la sopa de tomate nos enamora desde la primera cucharada.

Una receta sencilla y apta para muchos tipos de dietas, incluso la dieta paleo, además de que la pueden comer incluso los niños. Una receta con la que estaremos comiendo toda la familia en menos de 40 minutos. Cuando seleccionamos nuestras recetas siempre intentamos crear opciones muy variadas y que sean aptas para casi toda la población, de esa forma, nadie se sentirá aislado ni despreciado por no poder comer su comida favorita en una versión saludable, vegana, keto, fit, sin gluten, etc.

Aparte de ser una receta tan simple y apta para todos, solo tiene 120 kilocalorías y la podemos hacer con ingredientes que seguramente todos tenemos en nuestra casa ahora mismo o si falta alguno, podemos comprarla sin desplazarnos demasiado.

Como en todas nuestras recetas, siempre recomendamos aceite de oliva virgen extra, o en su defecto aceite de girasol alto oleico. Ya depende de lo que tengamos a mano, pero la versión saludable de verdad es con el aceite de oliva virgen extra, más conocido como AOVE. El tipo de aceite, así como su nivel de intensidad podrían cambiar el sabor final, por lo que hay que tener cuidado con eso también.

Si somos fanáticos de las comidas picantes, debemos quedarnos hasta el final del artículo, porque vamos a explicar cómo podemos pasar de una receta saludable y apta para toda la familia, a una receta solo para valientes, personas libres de dolencias estomacales y otros problemas. Además, el picante en grandes cantidades no es saludable, por lo que solo la recomendamos para momentos muy concretos.

¿Por qué es una receta saludable?

Para empezar, se trata de una receta saludable, porque como web de información fit solo buscamos lo mejor para nuestros lectores. Eso en primer lugar. Después, la receta solo está compuesta por ingredientes 100% naturales y frescos que podemos encontrar en cualquier plaza de abastos, supermercado, puesto ecológico o tienda.

Y lo tercero y último, pero no menos importante, es por el tomate, que es una fuente imprescindible de vitaminas y minerales para nuestra dieta. Una fruta indispensable en la dieta mediterránea y que es apto para todos. Sí, el tomate es una fruta, al igual que otras verduras que deberían considerarse frutas y se consideran hortalizas y verduras.

En total, una ración de esta sopa de tomate tiene unas 120 kilocalorías y los ingredientes son: aceite de oliva, ajo, sal, pimiento, cebolla, pimienta y laurel, aparte de los tomates, claro.

Y es que los tomates son importantes porque nos aportan vitamina C y vitaminas del grupo B como B1, B2 y B5. Asimismo, también tiene minerales tan importantes y necesarios en nuestro día a día como potasio, magnesio y fósforo.

Pero que no nos engañen, no es lo mismo el tomate frito, que un tomate a rodajas o un tomate asado. La gran mayoría de tomate frito del mercado son ultraprocesados cargados de azúcares para rebajar la acidez de la salsa de tomate frito. Si algún día tenemos re recurrir a esos botes, comprar siempre uno donde el ingrediente principal sea tomate y el azúcar esté muy lejos en la lista de ingredientes.

Slasa de tomate saludable

Consejos para la receta perfecta

Conseguir la sopa de tomate perfecta es cuestión de cogerle el punto, ya que si es la primera vez que la hacemos puede que nos pasemos un poco con las cantidades, con la cocción, nos equivoquemos de ingredientes, etc. Son cosas normales que pueden pasar y no debemos sentirnos mal por ello.

Es por esto que hoy queremos ayudar a todos a crear la mejor crema de tomates que hayamos probado nunca, y para eso vamos a ir dando una serie de consejos básicos, pero muy importantes.

El primero de ellos es usar tomates bien maduros, pero que estén en buen estado. Los tomates tienden a ponerse muy blandos y sueltan mucho líquido, esos hay que desecharlos. En esta receta usaremos un tomare maduro, con consistencia y buen color.

Esta receta combina de maravilla con el queso, sobre todo si es de sabor muy intenso como el parmesano. Si somos amantes del queso, podemos aprovechar y añadir queso rallado o en polvo a la mezcla o usarlo para decorar una vez que hayamos servido el plato.

Si queremos que la sopa sea sopa de verdad y no haya grumos, el mejor consejo es pasar el resultado por un colador. De esta forma conseguiremos eliminar restos mal triturados coágulos de la cocción y demás. El resultado es una sopa fina y suave.

Para darle un toque picante tenemos varias opciones, o bien picar algo de guindilla en la mezcla, agregar una gota de tabasco, o añadir pimentón picante. Recordemos que el picante muy saludable no es y si tenemos alguna dolencia o cuadro médico referido al estómago, los intestinos, los riñones, el hígado u otros, no se recomienda consumir picante. Si no somos muy fans del picante, pero el cocinero hizo la receta picante, será mejor que tengamos un vaso de leche entera de vaca a mano, o un vaso de leche de soja.

Aparte del queso, para decorar podemos asar (o pasar por la sartén) unos tomates cherrys y colocarlos encima de la sopa cuando la emplatemos. Es un toque muy especial y el sabor del tomate asado le da un gusto interesante al resultado final de nuestra sopa de tomate fit.

El pan fresco, pero pan del que tiene mucha miga esponjosa y clarita con corteza crujiente, cortado en láminas finitas. Comernos esta sopa con un pan de ese estilo es terminar repitiendo. Es el toque perfecto, para mojar mientras disfrutamos de esta receta tan sencilla.

Dificultad Facil
PlatoÚnico
Tiempo40 minutos

Ingredientes

  • 500 gramos de tomates maduros
  • Media cebolla
  • Medio pimiento
  • 1 diente de ajo
  • 1 hoja de laurel
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta
  • Sal al gusto

Preparación

Hervir los tomates
En una olla echamos agua hasta un poco más de la mitad y la ponemos a hervir, echamos los tomates. Después cuando se ablanden, los metemos en agua muy fría y les quitamos la piel.
Picar los ingredientes
Picamos los 500 gramos de tomates en trozos pequeños, y lo reservamos a un lado. Picamos la cebolla, el ajo, el pimiento y lo metemos todo en una sartén ncon el aceite de oliva. A esa mezcla, cuando el ajo y la cebolla estén dorados, agregamos los tomates, el laurel, la sal y la pimienta.
Agregamos agua
A esa mezcla de la sartén le agregamos 2 vasos de agua, auqnue hay quien usa caldo de verduras. Ahora bajamos el fuego a la mitad de la potencia, ponemos tapa y dejamos hervir 30 minutos. Mientras vamos revisando que esté bien de sal y vamos removiendo.
Triturar
Ahora llevamos el resultado tras esos 30 minutos al vaso de la batidora y lo trituramos todo para que quede un resultado acuoso y fino sin grumos. Solo falta emplatar y disfrutar.
PUNTUACIÓN DE LOS LECTORES:
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