Sopa de cebolla perfecta para deportistas

Sopa de cebolla perfecta para deportistas

Sofía Pacheco

Hay cientos de miles de recetas que llevan entre nosotros siglos, y que han ido pasando de generación en generación. De entre todas esas, está la sopa de cebolla, un plato típico de Francia y que hoy vamos a aprender a cocinar. La sopa de cebolla que mostramos en esta receta es indicada para deportistas, ya que es baja en calorías y nos ayuda a estar bien alimentados, pero con muy pocas calorías.

La sopa de cebolla es un plato típico de la cocina francesa y se hizo popular por ser nutritiva, sabrosa y muy barata. Además, según cuenta la historia, es un plato de la época de los Reyes Luis XIV o XV. Al principio era una sopa más típica entre la gente pobre del pueblo francés y su popularidad se debe, según cuenta la historia, a que el suegro de Luis XV, que era Estanislao Leczinski, rey polaco se dirigía a Versalles a ver a su hija y paró en una posada y ahí le sirvieron la sopa de cebolla.

Él quiso aprender a cocinarla, ya que el Rey polaco era un buen cocinero. Decidió entrar en la cocina y aprender la receta. Es una sopa muy típica para otoño e invierno y que sirve como primer plato en un almuerzo o de plato único en la cena acompañado de pan y queso.

La receta es muy sencilla, tiene diversos ingredientes, pero seguro que todos están en nuestra cocina. Antes de explicar el paso a paso de la receta, vamos a contar algunas curiosidades como, por ejemplo, por qué la cebolla es tan importante para nuestra alimentación, cuantas calorías tiene esta sopa y cómo conservarla en la nevera varios días.

¿Por qué comer cebolla es bueno?

La cebolla es hortaliza cargada de vitaminas y minerales. Una forma sencilla de nutrir nuestro cuerpo y que debemos comer asiduamente, ya que tiene multitud de beneficios y propiedades importantes para nuestro organismo.

Una cebolla nos aporta vitamina A, B6, B9, C y E, azúcar natural, fibra y minerales tan esenciales como sodio, hierro y potasio. Normalmente la cebolla suele cocinarse, pero lo que poca gente sabe es que, si la comemos cruda conseguimos todos sus beneficios, de lo contrario, al cocinarla perdemos gran parte de ellos.

Podemos poner cebolla en casi cualquier receta o plato, incluido en pizzas, revueltos, ensaladas, tortillas, sopas, cremas, rellenos de empanadas, pasta, guisos, carne, empanados, salsas, etc.

Como ya hemos adelantado, la cebolla tiene multitud de beneficios importantes para nuestro organismo. Por ejemplo, es muy buena para la circulación sanguínea, su fibra es de calidad, es diurética y bactericida, ayuda a depurar el organismo y favorece las digestiones, etc.

La cebolla es tan buena y nutritiva que se puede incluir en la alimentación de los bebés a partir de los 6 meses de edad, y así ya para toda la vida. Cuando son bebés sí es cierto que debe cocinarse un poco y después agregarse al resto de alimentos para crear la papilla. Al principio debemos usar muy poca cantidad y cocinar sin sal, ni ajo, ni ostras especias como pimienta.

La introducción de nuevos alimentos ha de hacerse poco a poco para ir comprobando tolerancias alimenticias, posibles reacciones como vómitos, urticarias, diarreas, etc. Mucho cuidado con abusar de la cebolla o servirla cruda.

Un cuenco de sopa de cebolla con pan rustico y queso

Receta fácil y saludable

Hay que dejar claro que la receta que nosotros aportamos en este texto es una versión de la receta original, puesto que nosotros buscamos una sopa de cebolla que sea baja en calorías y solo usando ingredientes 100% fáciles de encontrar y naturales.

La sopa de cebolla original lleva queso gratinado y pan rustico. Nosotros queremos ofrecer esos dos ingredientes como opciones extras a como de acompañamiento, ya que el queso agrega calorías y puede que no nos interese por tema de salud, objetivo físico o el motivo que sea.

En nuestra versión solo se usan ingredientes vegetales y aceite de oliva virgen extra, y nada de mantequilla, ni caldos de carne, ni harinas ni nada similar. Los ingredientes de nuestra receta son agua, cebollas, apio, tomate, pimiento verde, nabo, aceite de oliva virgen extra y sal.

Una receta sencilla, rápida, saludable y las cantidades son para dos comensales. Si queremos hacer más, solo tenemos que doblar las cantidades de los ingredientes y tendremos para 4 personas. Si nos sobra sopa, podemos aprender a conservarla en el siguiente apartado.

Cómo conservarla en el frigorífico

Nosotros siempre recomendamos que no hagamos de más, puesto que al final terminamos desechando comida y creando más residuos. Si necesitamos hacer mucha sopa de cebolla, y finalmente sobra una o dos raciones, o más, vamos a decir cómo podemos conservarla en perfectas condiciones un máximo de 72 horas.

Lo primordial es no contaminar la sopa, es decir, para servir la sopa, no debemos usar el mismo utensilio que hemos usado para cocinar. Además, si finalmente decoramos la sopa con pan, queso, trozos de verdura o algo, recomendamos hacerlo solo en el emplatado, así no contaminamos la sopa que sobre en la olla.

Cada alimento tiene su vida útil, y si los mezclamos durante muchas horas, al final los sabores se asientan y se potencian, creando mezclas que a veces no son del todo agradables, aparte de que el pan y el queso duran poco tiempo, mucho menos de esta sopa de cebolla.

Algo importante es con seguir un bote o tupper de cristal con tapa con cierre hermético. Introducimos la sopa que ha sobrado y la guardamos en la nevera por un periodo máximo de 3 días. Cabe decir que debemos esperar a que se enfríe la sopa en la olla o en el tupper antes de meterlo en la nevera, para no crear cambios de temperaturas muy bruscos, que es ahí donde surgen los microorganismos.

Asimismo, cuando vayamos a servir sopa del tupper de la nevera, hay que hacerlo con un utensilio limpio y si no vamos a consumir todo, recomendamos no cortar la cadena de frío. Por lo que sacamos, servimos y guardamos de nuevo bien cerrado.

Dificultad Facil
PlatoPrimero
Tiempo45 minutos

Ingredientes

  • 400 ml de agua
  • 2 cebollas medianas
  • 1 apio
  • 2 tomates medianos
  • 1 pimiento verde
  • 1 nabo
  • Aceite de oliva virgen extra (opcional)
  • Sal

Preparación

Cortar las verduras y poner a hervir
Lavamos y cortamos todas las verduras en trozos grandes. A continuación, echamos el agua en la olla y agregamos las verduras troceadas. Hay quien echa el aceite en el agua y quien no. Añadimos la sal y dejamos que hierva unos 40 minutos.
Probar y colar
Cuando pase el tiempo de cocción colamos el caldo para eliminar restos de grasas, piel, pepitas, y demás.
Servir y decorar
Ahora servimos en los cuencos y decoramos con pan crujiente y queso gratinado, si queremos. Hay quienes agregan pollo desmenuzado y hervido, trozos de zanahoria, huevo duro, etc.
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