Crema de calabaza rápida y baja en calorías

Crema de calabaza rápida y baja en calorías

Sofía Pacheco

La crema de calabaza es rápida, saludable, sabrosa, eco nómica y altamente nutritiva. Todos estos beneficios se deben principalmente a la calzaba, pero en nuestra receta incluiremos otros ingredientes necesarios para crear una crema deliciosa y saludable, dejando fuera todos los ingredientes innecesarios o altos en calorías como los cresos y la nata.

La calabaza es una fruta si nos ceñimos a la definición botánica, pero popularmente se le considera verdura. Lo mismo sucede con el tomate, la berenjena o el calabacín. Esto se debe a nuestra tradición, cultura y costumbres, aunque nadie nos prohíbe comernos un tomate como postre en lugar de una pera o un plátano.

La reina de la receta de hoy es la calabaza y, tal y como hemos dicho anteriormente, en nuestra receta no habrá queso ni nata, solo ingredientes necesarios y naturales, fáciles de encontrar y muy baratos.

Antes de entrar al grueso del tema vamos a explicar por qué la calabaza es tan necesaria en nuestra dieta, por qué esta receta es saludable y apta para todos y cómo podemos conservarla en la nevera por un máximo de 3 días.

La calabaza en la dieta

En España hay diferentes comunidades autónomas que son las principales en producir esta verdura y son Andalucía, Comunidad Valenciana, Castilla y León y Murcia. Diferentes regiones muy ricas en gastronomía.

También conviene diferenciar los dos tipos de calabaza que hay en España, está la de verano que tiene diferentes tonalidades de piel, es fina y tiene semillas blandas. Por su parte, la calabaza de invierno, sí es la más conocida y es una variedad mucho más dulce, con una piel muy gruesa. Hay varios tipos y el más conocido es el que tiene forma de botella estrangulada por la mitad.

Sea cual sea el tipo de calabaza que elijamos, se trata de un alimento saludable y muy nutritivo. 100 gramos de calabaza aportan a nuestro organismo vitamina A, B1, B2, B3, B6, C y E, aparte de minerales tan importantes como hierro, calcio, potasio, fósforo, sodio, zinc y magnesio.

Lo bueno de esta verdura es que es muy versátil y podemos tomarla a la plancha, en ensaladas, al horno, en crepes, revueltos, tortillas, empanadas, guisos, cremas, sopas, al vapor, con carne, pescado, legumbre, etc.

Al ser una receta tan saludable y ligera podemos combinarlo con otros platos como carnes y pescados. De esta manera creamos un menú completo nutricionalmente hablando con el que repondremos todo lo que nuestro cuerpo ha gastado durante todo el día.

Para que el menú sea más saludable evitaremos, en la medida de lo posible, las frituras y grasas innecesaria, así como los postres azucarados. Las carnes blancas son más saludables que las rojas, y hay que evitar que se quemen, por eso recomendamos usar el vapor como método de cocción. Lo mismo pasa con la variedad de pescado azul, que es más saludable y potente, nutricionalmente, que el pescado blanco.

Con esto no queremos decir que no podamos comer carnes rojas o pescado blanco, pero ya que elegimos los alimentos, mejor será elegir aquellos con más potencial.

Un plato de crema de calabaza decorado

Una receta apta para todos

En esta receta ya adelantamos que no habrá queso ni nata, ni ningún otro tipo de lácteos, por lo que los intolerantes a la lactosa podrán tomar esta crema de calabaza sin ningún problema, así como la gente intolerante al gluten, aquellos que busquen comidas bajas en azúcares y aquellos que quieran una crema de calabaza y verduras baja en calorías.

Esta crema de calabaza también es apta para la dieta paleo, dieta vegana o vegetariana (en cualquiera de sus variantes) y apta para la dieta keto. Asimismo, la receta que ponemos al final del texto la pueden tomar niños, adultos y mayores, siempre y cuando no haya ningún tipo de alergia o intolerancia a los ingredientes que, como decimos, son verduras, especias y otros ingredientes 100% naturales y no hay lácteos.

Entre los ingredientes de nuestra receta queremos destacar el aceite de oliva virgen extra; la patata para dar espesor a la crema; una cebolla para dar sabor y aumentar el valor nutritivo; zanahorias que ayudan con el sabor, los valores nutricionales y con el espesor; el puerro y las especias.

Todo es natural y aporta multitud de vitaminas y minerales sin usar productos procesados cargados de grasas y azúcares como son las natas para montar, por ejemplo, los quesitos, y similares. Además, esta crema de calabaza la podemos acompañar de pan rustico crujiente, y le dará el toque perfecto.

Conservación

Cuando se prepara comida casera entran las dudas de cómo conservarlo para poder reutilizar lo que sobre. Nosotros somos partidarios de seguir la receta al pie de la letra para no crear un exceso de comida y contribuir al desperdicio de alimentos.

En base a esto vamos a explicar cómo podemos conservar la crema de calabaza al menos durante 72 horas en perfectas condiciones. Tenemos que tener en cuenta todo, tanto el tipo de recipiente la tapa, como lo servimos, etc.

Para empezar, nosotros siempre recomendamos un tupper de plástico con tapa hermética, de esta forma evitamos la contaminación dentro de la nevera, ya que al usar papel film o papel de plata puede caer dentro algún líquido que se derrame de otro alimento en proceso de putrefacción como ese medio tomate que lleva en el frigorífico 1 semana.

Después, recomendamos no usar la misma cuchara con la que hemos cocinado para servirlo, sino usar una nueva y dejar la crema sobrante en la olla para que se enfríe. Una vez fría, usamos un nuevo utensilio y metemos la crema dentro del tupper, cerramos la tapa y a la nevera.

A la hora de servir del tupper, recomendamos un utensilio limpio y no comer directamente de él, salvo que nos lo vayamos a comer todo. Ya que podríamos contaminar la comida y sufrir diarreas, por ejemplo. Tampoco se recomienda recalentar todo y devolver a la nevera lo que sobre nuevamente, sino que solo debemos servir y calentar la ración que nos vayamos a comer.

Dificultad Facil
PlatoPrimero
Tiempo30 minutos

Ingredientes

  • 1 litro de agua
  • 1 calabaza entera (aprox. 1 kg)
  • 100 gramos de puerro
  • 200 gramos de patatas
  • 90 gramos de cebolla blanca
  • 90 gramos de zanahorias
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta negra molida
  • Nuez moscada
  • Sal

Preparación

Lavar y cortar
Tenemos que lavar todas las verduras, pelarlas y cortarlas lo más pequeño que podamos. Para la calabaza, recomendamos comprarla ya cortada y pelada.
Hervir
En una olla grande poner la mitad del agua, chorro de aceite y agregar todas las verduras, incluida la calabaza. Dejamos hervir 10 minutos hasta que el caldo ya esté cogiendo color. Ahora agregamos el otro medio litro de agua y tapamos 10 minutos para que hierva bien y se cueza todo. Cuando la calabza esté blandita será el momento de parar el fuego.
Saltear la calabaza (opcional)
En una sarten caliente pintada con aceite, ponemos los tacos de calabaza y los doramos un poco. Ahora agregamos las especias y salteamos durante 5 minutos. Este paso le va a dar el toque de sabor diferenciador a nuestra crema.
Batir
Sacamos la calabaza y la ponemos en una olla nueva y limpia, agregamos una pequeña parte del caldo de cocción y batimos todas las verduras hasta que quede una crema. Controlamos el sabor y la textura. Si queremos una crema líquida habrá que echar más caldo.
Servir y comer
Servimos en los platos o cuencos y decoramos con pan tostado, trozos de calabza asada, jamón ibérico, picos, perejil, etc.
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