La mejor tarta de queso fitness alta en proteínas

La mejor tarta de queso fitness alta en proteínas

Juan Merlos

¿Has comido y te apetece algo dulce? ¿Te apetece merendar algo dulce y saludable? ¡Esta tarta de queso te encantará! En este articulo vamos a explicar cómo realizar una tarta de queso que podrás utilizar en los momentos en los que tengas antojo de dulce, sin que tengas que preocuparte por la dieta. Esta tarta de queso es baja en grasa. A su vez, es alta en proteína, por lo que una pequeña ración será muy buena opción para las meriendas.

Esta receta es alta en proteína, la cual es de gran valor biológico, ya que combina fuentes vegetales como la avena y fuentes animales como el huevo. Por otra parte, gracias a la avena que es rica en hidratos de carbono complejos, lograremos tener una liberación de energía más sostenida. Además, este cereal, nos aportará una buena cantidad de fibra, así como una gran cantidad de vitaminas y minerales, que nos ayudará a cubrir gran parte de nuestras necesidades de micronutrientes.

Calorías y reparto de macronutrientes

La tarta de queso completa contiene 851kcal. Generalmente, esta tarta es dividida en 8-10 raciones, por lo que cada ración aportara una cantidad aproximada de 100kcal.

Reparto de macronutrientes:

  • Proteína: 71,18 gramos
  • Hidratos de carbono: 94,27 gramos. De los cuales, tan solo 23 gramos de azúcar.
  • Grasas: 19,16 gramos. Las principales grasas de esta tarta son aportadas por los huevos y el queso fresco batido.

Un gran punto a favor es que esta tarta de queso fit y saludable de queso fresco batido también es baja en carbohidratos, y contiene solamente 9 gramos de hidratos de carbono por porción. Si no tienes proteína en polvo a mano, puedes sustituirla con leche en polvo, mezcla de pudín o cacao (para una tarta de queso de chocolate) y endulzarla a tu gusto. No obstante, de esta forma perderías el alto contenido de proteínas.

Aun así, esta tarta es perfecta para personas que se cuidan o quieren perder peso. Incluso para deportistas que buscan una merienda diferente para después de entrenar. Al ser alta en proteínas, aporta una mayor sensación de saciedad durante más tiempo. Y también ayudará a que los músculos se recuperen del esfuerzo después de los entrenamientos intensos.
Por supuesto, también es una gran opción para niños, aunque en este caso no añadiríamos la proteína en polvo para evitar suplementos en los más pequeños.

Por otra parte, se aconseja que el queso batido tenga al menos un 2% de grasa. Realmente agrega un sabor más rico a este pastel de queso (y a cualquier cosa en la que lo comas) del que no tendremos que privarnos.

Además, en el caso de que seas celíaco, puedes usar otro tipo de harina para la base de la cheesecake, ya que esto no interfiere en nada de la receta.

Consejos para hacer la tarta de queso fit

Si eres principiante en repostería o es la primera vez que te animas a hacer una tarta de queso, es importante tener en cuenta algunos consejos. A pesar de ser una receta fácil, hay pasos que no debes faltarte para que tu cheesecake sea perfecta al terminar.

Usa ingredientes a temperatura ambiente

Al hacer tarta de queso, es fundamental usar queso crema y huevos a temperatura ambiente. Tenerlos a la misma temperatura facilitarán a que se mezclen suavemente y que no tengas un bizcocho abultado.

Es importante que el queso crema alcance la temperatura ambiente antes de comenzar a hacer la tarta de queso. Esto evitará que se formen grumos y garantizará una tarta de queso con una textura suave y cremosa. Sin embargo, para asegurarnos de que todos los ingredientes se mezclen bien y le den el resultado deseado, todos deben estar a temperatura ambiente antes de comenzar.

Utiliza una batidora de mano

O una batidora de pie. No importa lo fuerte que seas o la cantidad de esfuerzo que pongas en la masa, tus manos y una batidora no harán que la masa de tarta de queso sea tan suave como debe ser. Usa una buena batidora de mano y estarás listo para una tarta cremosa y suave.

Batir demasiado los huevos es una de las formas más rápidas de arruinar una tarta de queso. Batir demasiado puede arruinar la textura y causar grietas. Para evitar esto, revolveremos ligeramente cada huevo antes de agregarlo a la masa. Mantendremos la batidora a baja velocidad y moveremos hasta que se combinen. Nos aseguraremos de hacer una pausa después de cada huevo que añadamos.

Añade los huevos al final

Puedes batir el queso batido y el azúcar todo el tiempo que desees (o al menos hasta que quede suave y esponjoso) sin causar ningún problema con la masa. Sin embargo, ten en cuenta que los huevos deben introducirse de uno en uno, y al final de cualquier receta de tarta de queso. Agrégalos al final y bate hasta que estén combinados. Cuanto más tiempo mezcles los huevos, más aire incorporarás a la masa. El aire puede expandirse y luego contraerse durante el horneado y el enfriamiento, lo que causa grietas.

Evita abrir la puerta del horno

Se recomienda evitar hacer esto todo lo posible mientras se hornea la tarta de queso, sobre todo durante los primeros 30 minutos. Las corrientes de aire pueden hacer que se agriete y se estropee la cocción. Si quieres comprobar si está perfecta, mueve un poco la bandeja para notar lo cuajada que está. En ningún caso metas un palillo o tenedor para saber si está bien la cocción.

Abrir la puerta del horno puede reducir drásticamente la temperatura del horno, lo que ralentizará el proceso de cocción y podría hacer que la tarta de queso se hunda o se agriete.

Pasa un cuchillo por el borde

Para evitar grietas durante el enfriamiento, es importante aflojar la tarta de queso de los lados del molde después de hornear. Primero, enfríe la tarta de queso sobre una rejilla de alambre durante 10 minutos. Luego, pasa con cuidado un cuchillo o una pequeña espátula de metal entre la tarta de queso y el interior de la sartén. Y finalmente desmolda.

No quites los lados del molde

Evitaremos hacer esto nada más terminara. Dejaremos enfriar durante una hora más en un lugar sin corrientes de aire. A medida que la tarta de queso se enfríe, es posible que se encoja un poco. Si la corteza se pega al molde, no cederá, pero el cheesecake sí (con grietas). Liberaremos el molde de los lados para que pueda contraerse con su relleno según sea necesario.

Sin base de galleta

Si queremos que sea una tarta de queso sin corteza, omitiremos la base y la hornearemos en un molde cuadrado forrado durante 35-40 minutos, o hasta que el centro esté cocido.

¿Cómo guardarla?

Además, hay que tener en cuenta cómo podremos conservarla. Podemos guardar las sobras en el frigorífico durante máximo 5 días. Pon toda la tarta de queso fit con una tapa o cúbralo bien con una envoltura de plástico, o puede colocar rodajas individuales en recipientes herméticos.

Si quieres conservarlo durante más tiempo, puedes guardar la tarta en un recipiente hermético en el congelador durante hasta 6 meses; solo tienes que tener en cuenta que no se congele con la fruta encima. Luego, antes de comerlo, debe descongelarse en el frigorífico.

Debemos asegurarnos de darle a la tarta de queso el tiempo suficiente para que alcance la temperatura ambiente, luego la enfriaremos en el frigorífico. Como el queso batido hace que esta tarta sea un poco más ligera, no es tan densa como una receta normal y realmente necesitamos ocho horas completas en el frigorífico antes de cortarla.

tarta de queso fit con proteinas

¿Cómo hacerla sin un molde desmontable?

Cuando se hacen este tipo de tartas líquidas y con una base firme, lo ideal es usar molder desmontables para poder sacar la tarta sin afectar a la estética. Pero sabemos que no todo el mundo tiene uno de este tipo. En vez de obviar esta maravillosa receta, te damos algunas ideas para hacer esta tarta de queso con proteínas:

  • Cubre una sartén o plato con papel de horno o vegetal para que puedas quitar fácilmente la tarta de queso después de que se enfríe. Esos sí, ten en cuenta que la sartén sea apta para hornos y que la profundidad sea justo para las medidas que se ponen a continuación.
  • Si no necesitas mostrarla a nadie y la cheesecake es para ti, sírvete un trozo de tarta de queso con proteínas directamente del molde en el que se horneó.
  • Usa un molde de pastel desechable o algo similar. En los supermercados solemos encontrar moldes de aluminio, pero debes revisar siempre si son aptos para cocinar a altas temperaturas en el horno.

Hay que tener cuidado si la tarta de queso se quiebra. Podría ser que se batió demasiado la mezcla, así que ten cuidado. También puede ser que no lo hayas enfriado correctamente antes de meterla en el frigorífico o sacarla a una temperatura más fría. Una vez que esté a temperatura ambiente, pasa un cuchillo afilado por el interior del molde para aflojarlo antes de soltar los lados que la sujetan. De lo contrario, los lados separarán la tarta de queso y causarán grietas.

¿Cómo controlar el punto de cocción?

Cuando terminemos de hornear la tarta de queso, el anillo exterior debe verse ligeramente inflado y fraguado, pero el círculo interior aún debe moverse un poco, como una gelatina después de que se haya fraguado. Para encontrar el punto de cocción perfecto tendremos que tener en cuenta el tiempo y nuestras preferencias:

  • Poco hecha: continuaremos horneando si el anillo exterior aún se mueve o si el anillo del medio le da más un chapoteo tambaleante (como si todavía hubiera líquido debajo de la superficie). Lo dejaremos en el horno y comprobaremos el pastel de queso cada cinco minutos más o menos.
  • Demasiado horneada: si el centro comienza a verse hinchado o si empiezan a notar grietas, pasaremos inmediatamente al siguiente paso de enfriar la tarta de queso. Tener algunas manchas doradas o pequeñas grietas no afectarán el sabor de la cheesecake.

Una forma de prevenir las grietas en la tarta de queso es enfriarla inicialmente dentro del horno. Cuando esté lista, apagaremos el horno, abriremos su puerta del horno y dejaremos la tarta de queso dentro durante 1 hora. Un cambio de temperatura drástico y repentino no es ideal para la tarta de queso, así que haremos todo lo posible por controlar el ambiente dejando la tarta de queso dentro.

Las grietas que aparecen después del enfriamiento son una señal de que se enfrió demasiado rápido. Pero no son una señal de fallo. Para camuflar esta apariencia, podemos cubrir la superficie de la tarta con crema agria u otro aderezo para ocultarlas.

Dificultad Media
PlatoPostre
Tiempo30 minutos

Ingredientes

  • 100 g de harina de avena sabor tarta de queso (se puede utilizar copos de avena normales)
  • 2 huevos
  • 6 láminas de gelatina neutra
  • 4 cucharaditas de edulcorante para la masa
  • 4 cucharaditas de edulcorante para el queso
  • 500 g de queso fresco batido 0% (una tarrina)
  • 150 ml de leche
  • Mermelada light de frambuesa
  • Canela (opcional)

Preparación

Hacer la base de la tarta
Primeramente, cogeremos un vaso apto para la batidora. Posteriormente añadiremos los 2 huevos, las 4 cucharaditas de edulcorante para la masa, canela (opcional), y los 100g de avena. Una vez añadidos todos los elementos de la base de la tarta, batimos bien la mezcla (si queda demasiado espesa y no se puede batir bien, añadimos un chorrito de leche). Mientras tanto, podemos poner el horno a precalentar.
Vertemos la mezcla en un molde
Una vez que tengamos la mezcla, procedemos a verterlo en un molde (para que no se pegue la tarta, le pondremos una lámina de papel vegetal). Es importante intentar que quede la masa lo más uniformemente posible repartida por el molde.
Poner las laminas de gelatina en agua
Mientras hacemos los pasos siguientes, pondremos las láminas de gelatina en agua para que se vayan reblandeciendo.
Metemos la base en el horno
Metemos el molde con la base de la tarta en el horno a 180º. La dejaremos aproximadamente 10 minutos, aunque dependiendo del horno tardara más o menos. Aunque 10 minutos suele ser lo aproximado, podremos sacar la masa cuando se encuentre a nuestro gusto (más o menos dura).
Hacer la crema
En este paso procederemos a realizar la crema con el queso fresco batido. Para ello, vertemos el queso fresco batido en un recipiente como una olla o cazuela. A continuación, ponemos los 150ml de leche en una taza y la calentamos en el microondas hasta que esté bastante caliente. Una vez sacada la taza de leche del microondas, echamos las láminas de gelatina y removemos bien. Posteriormente, echamos esta mezcla dentro de la olla o cazuela donde se encuentra el queso fresco batido, y le agregamos las 4 cucharaditas de edulcorante correspondientes a la crema.
Dejamos enfriar las dos partes
Una vez sacada la base del horno, la dejamos enfriar tanto la base como el queso unos 10 minutos.
Agregamos la crema a la base
Posteriormente, agregamos la crema encima de la base, y esparcimos uniformemente.
¡Al frigorífico!
Una vez que tengamos todos los pasos realizados, metemos el molde con la mezcla final al frigorífico. Tendremos que dejarlo toda la noche reposar para que la gelatina actúe sobre el queso. Al día siguiente, ya podremos probar nuestra fantástica tarta de queso fitness. ¡Que no se te olvide agregarle la mermelada para disfrutar de una auténtica tarta de queso!
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