Bizcocho de limón clásico (versión saludable)

Bizcocho de limón clásico (versión saludable)

Carol Álvarez

El bizcocho de limón es un clásico en el mundo de la repostería. Seguramente lo recordarás por ser uno de los más sencillos de realizar cuando eras pequeño, pero también habrás echado cuenta de la cantidad de azúcar que se añadía. Hoy nos hemos propuesto enseñarte una receta fit y saludable, baja en azúcares y con ingredientes naturales.

El yogurt de limón era el ingrediente principal para este bizcocho, pero simplemente por su aroma. Para evitar su uso (ya que suele tener un nulo valor nutricional), optamos por un yogur natural, jugo de limón recién exprimido y ralladura del mismo. Te aseguro que conseguiremos el mismo sabor (incluso más potenciado), sin llegar a ser ácido.

Cuando realices la ralladura del limón, no debes incorporar la parte blanca de la cáscara, tan solo lo de color amarillo. De esta manera no quedará un bizcocho demasiado cítrico y no habrá necesidad de incorporar demasiado edulcorante. Además, el yogur contiene azúcares presentes de manera natural, por lo que favorece a ese dulzor típico.

¿Cuál es su origen?

Es una receta muy sencilla de hacer, con ingredientes que todos tenemos en casa y que puede saciar el antojo de una merienda nostálgica.

Se cree que el bizcocho de limón es un invento inglés que se remonta al menos a unos cientos de años. Siempre ha sido considerado como un dulce popular, aunque recientemente ha sido votado como el sabor de pastel favorito de Inglaterra. Y es normal, es un pastel cítrica y dulce a la vez.

El pastel de limón fit se inspira en las recetas clásicas de bizcocho (que es un pastel hecho con harina refinada, azúcar, grasa y huevos), pero es la adición de limón en el bizcocho lo que lo hace realmente especial. Además, en esta receta se consigue un dulce saludable, con menos calorías y menos azúcar.

Valor nutricional del bizcocho de limón fit

Al ser un dulce fitness no podíamos permitir usar ingredientes que no fueran naturales o saludables. Pensando en hacer un bizcocho saludable ideal para deportistas o personas que llevan un estilo de alimentación sano, esta receta encaja a la perfección. Es recomendable para cualquier persona, incluidos los niños. Aunque si te encuentras en una dieta baja en carbohidratos, como la dieta cetogénica, es posible que prefieras optar por otro tipo de pasteles con menos cantidad de hidratos de carbono.

Para una porción de 49 gramos, encontramos un aporte nutricional de:

  • Calorías: 54 calorías
  • Hidratos de carbono: 15 gramos
  • Proteínas: 7 gramos
  • Grasas: 1’6 gramos
  • Colesterol: 0 mg
  • Sodio: 121 mg
  • Potasio: 68 mg
  • Vitamina C: 0,9 mg
  • Calcio: 48 mg
  • Hierro:1,1 mg

Como podrás observar, no contiene azúcar añadida entre sus ingredientes, tan solo están presentes los azúcares que se encuentran de manera natural en el yogur. Esto provoca que la ingesta calórica sea mucho menor y se generen pocos picos de insulina al terminar de comerlo. Es decir, quedaremos saciados con nuestra porción y no se crearán ansiedades por la comida. Esto no quiere decir que el bizcocho de limón esté malo o sea menos delicioso. Además, la avena proporciona un sabor ligero en cualquier receta. De hecho, gracias a ella se reduce el contenido de calorías, en comparación con el uso de otras harinas refinadas, como la de trigo.

Por otra parte, gracias a su contenido de huevo, avena y yogur natural, la ingesta de proteínas es bastante notable. Es por eso que conseguimos un dulce con un gran poder saciante. Podría convertirse fácilmente en una merienda apta para deportistas después de entrenar, o un desayuno que nos mantenga llenos durante más tiempo. Incluso, es una buena opción para que los niños se lleven al colegio a media mañana.

Además, la avena también es conocida por su aporte de fibra dietética. Esta sustancia no es generada ni absorbida por el cuerpo, pero se necesita en muchas funciones gastrointestinales. Por ejemplo, favorece a las deposiciones y facilita el paso por el intestino. Incluso, mejora la saciedad de los alimentos, siendo importante en dietas para pérdida de peso o mantenimiento.

En cuanto al contenido de grasa de este bizcocho de limón saludable, viene dado por el aceite de oliva virgen extra y los huevos. Muchas recetas clásicas usan la mantequilla o margarina para engrasar el molde y emulsionar la masa. En este caso, el aceite de oliva aporta grasas saturadas saludables, y en dosis recomendadas. Ten en cuenta que tan solo se están usando dos cucharadas para toda la masa, por lo que en una porción es casi insignificante el aporte de calorías que pueda dar la grasa.

bizcocho de limon fit

¿Importa qué tipo de limones utilizo?

Podemos usar cualquier tipo de limones en este pastel de limón, pero no deben estar encerados, ya que los vamos a rallar. Si no podemos conseguir limones sin encerar, puedes quitar la cera en casa. Simplemente coloca los limones en un colador en el fregadero y vierte agua recién hervida sobre ellos. Mientras aún estén tibios, pero no demasiado calientes para manipularlos, cepíllalos suavemente con un cepillo para vegetales y la cera se desprenderá. Luego, puedes enjuagarlos y estarán listos para rallar.

Recuerda también que los limones son realmente la estrella en esta receta, por lo que aunque los limones estándar se pueden usar sin problema y dan un resultado maravilloso, invertir en limones de buena calidad hará que el pastel sea más especial.

Una buena forma de saber si algún alimento se ha estropeado es confiar en los sentidos y los limones no son una excepción. Primero, lo miraremos para asegurarnos de que tiene una piel amarilla brillante y firme. Si la piel se ve arrugada, endurecida o seca, es posible que el limón haya pasado su mejor momento, pero el jugo del interior aún podría ser bueno. Los limones deben ser de color amarillo brillante sin puntos blandos, que tengan una fragancia cítrica nítida y limpia, que sean pesados ​​para su tamaño, que rindan poco cuando se exprimen suavemente y que sean más pequeños, lo que significa que tienen una piel más delgada y son los mejores para hacer jugo.

Si el limón se ve bien, pasaremos a exprimirlo. El limón debe sentirse firme y un poco hinchable cuando se exprime. Si es muy duro o se deshace, no sirve. Si todo parece normal, es hora de usar el sentido del olfato. En el caso de olor bien, probablemente esté limpio, pero siempre podemos probar un poco del jugo como prueba final.

Los limones sin cortar traídos a casa del supermercado deberían durar de 1 a 2 semanas si se dejan en la despensa o en el frutero. Sin embargo, pueden durar hasta dos meses en el frigorífico, por lo que siempre se aconseja guardarlos en el cajón de las verduras. Una vez que hayamos cortado un limón, se echará a perder mucho más rápido. Si nos sobra algún limón cortado, deberemos envolverlo bien y meterlo directamente en la nevera donde deberá conservarse durante 2-3 días. No usaremos un limón abierto que hayamos dejado en el mostrador durante más de un par de horas después de cortarlo.

Además, para que quede un color muy amarillo, se recomienda agregar una cantidad generosa. Podemos añadir jugo de limón o su ralladura (¡o ambos!). La acidez ayudará a reducir la dulzura inherente de la mezcla, mientras que el sabor a limón brillará y agregará un nuevo sabor al pastel. Sin embargo, hay que tener en cuenta que cuanto más fresco y real sea todo, mayor será el sabor. Es decir, no es lo mismo usar esencia de limón que un jugo recién exprimido.

Se aconseja no agregar más jugo de limón a la masa del pastel de lo que pide la receta, incluso si queremos que tenga más limón. Agregar jugo de limón extra puede alterar la textura de la masa y afectar el producto final.

Materiales necesarios

El bizcocho de limón es bastante sencillo de hacer. Sin embargo, no vale usar cualquier herramienta de cocina. Es importante prestar atención a los materiales que se usan para que el resultado sea mucho mejor.

  • Molde: La forma del molde varía según las preferencias. Lo que sí se recomienda es que sea fácil de limpiar y que permita que los bizcochos se horneen uniformemente.
  • Rallador de cítricos: Este ralla fácilmente la corteza sin llegar a la parte blanca del limón. Es una herramienta muy necesaria para esta receta. Es perfecto para rallar frutas cítricas, rallar quesos duros y jengibre.
  • Exprimidor de limón: Esta herramienta hace que sea muy fácil exprimir limones y limas. Es un material dos en uno que es súper resistente y fácil de usar. Nos sorprenderá la cantidad de jugo que obtendremos de un limón.
  • Tamizador: tamizar la harina es uno de los pasos más importantes en un bizcocho. Esto hará que la masa no tenga grumoso trozos gordos de harina. Además, dejará que la masa sea ligera y esponjosa.
  • Bols para mezclar: normalmente se requieren un par de bols grandes para hacer las mezclas. Uno irá destinado a los ingredientes húmedos y otro a los ingredientes secos.
  • Utensilios de madera: los reposteros más clásicos usan herramientas de madera. No obstante, también está bien usar los de silicona para que sean más fáciles de limpiar.

Consejos para conseguir un buen resultado

Pese a ser un bizcocho clásico, que posiblemente hayamos hecho a lo largo de nuestra vida varias veces, hay consejos que debemos tener en cuenta para no fallar. En este caso, al ser una receta fit, hacer los pasos de manera libre podría estropear el resultado. Aquí tienes los mejores trucos de auténtico maestro de repostería:

  • Puedes hacer esta receta en una sartén, aunque debes tener cuidado con que se pegue la masa o se salga del molde. Se ve más bonito que en un molde clásico de bizcochos, pero asegúrate de engrasarlo generosamente para que el pastel salga fácil.
  • No dejes de lado la ralladura de limón. Aunque las recetas clásicas usaban yogur con sabor a limón, en este caso necesitaremos el cítrico natural para darle el maravilloso sabor. Te recomendamos usar limones orgánicos y exprimirlos con un rallador.
  • Para obtener el mejor sabor, utiliza jugo de limón recién exprimido. Es mejor usar zumo de limón fresco, en vez de uno embotellado. Sin embargo, ambos son válidos en la receta.
  • El bizcocho de limón se mantiene bien tapado a temperatura ambiente durante 4 días. Puedes taparlo con una tapa de cristal para que no se quede seco.
  • También se puede congelar durante 3 meses. Una vez que esté completamente frío, envuélvelo dos veces de forma segura con papel de aluminio o una bolsa de plástico para congelar. Cuando lo quieras consumir, descongélalo durante la noche en la encimera antes de servir.
  • Puedes usar aceite de oliva para engrasar el molde, aunque nosotros recomendamos el uso de un papel de horno para disfrutar del bizcocho sin añadir más calorías de las que tiene. En el caso de no tener papel vegetal, sería suficiente con esparcir unas gotas de aceite de oliva por el molde.
  • Si se he quedado demasiado seco, puedes calentarlo unos segundos en el microondas, humedeciéndolo ligeramente con agua y usando un papel de cocina para que lo absorba.
  • En el caso de que esté muy blando después de unos días a temperatura ambiente, mételo en el microondas con un papel de cocina en la base para que absorba la humedad que contiene.
  • Realiza la prueba del palito antes de sacarlo del horno. Aunque no recomendamos que abras y cierres la puerta del horno continuamente. Esto puede interferir en el proceso de cocción.

¿Con qué servirlo?

Este bizcocho de limón clásico puede tomarse sin toppins ni acompañantes. Sin embargo, hay quienes prefieren comerlo con algún tipo de salsa o añadido para tener una merienda diferente.

  • Porción de yogur: este bizcocho está picante o ácido por el limón, por lo que un poco de yogur combina perfectamente con él. Nos gusta usar yogur natural sin azúcar o yogur griego, o lo que tengamos a mano. Puedes usar cualquier tipo de yogur que queramos con este pastel.
  • Crema batida: la crema batida fresca combina bien con la mayoría de los pasteles, ¡y este no es una excepción! Aunque no es muy fit, tampoco añade demasiadas calorías adicionales.
  • Llovizna de limón: si queremos agregar aún más sabor a limón a este pastel, podemos agregar una llovizna de limón encima. Simplemente mezclaremos eritritol en polvo con jugo de limón fresco y verteremos sobre el bizcocho cuando se enfríe.
  • Plátanos en rodajas: ¿Por qué no agregar un poco de potasio al bizcocho de limón y cubrirlo con algunos plátanos en rodajas? Podemos mezclar puré de plátanos con la masa o simplemente agregar rodajas de plátano encima.
  • Rodajas de kiwi: una fruta dulce y refrescante con un poco de sabor agrio, las rodajas de kiwi pueden agregar dulzura natural a cada bocado del bizcocho.
  • Nueces picadas: si estamos buscando un poco de crujiente en un bocado, las nueces picadas son el camino a seguir. Cogeremos algunas nueces mixtas para un poco más de variedad en sabor, pero nos aseguraremos de cortarlas finamente para que no dominen en el bizcocho.
  • Crumble: añadiremos una cobertura crujiente al bizcocho. Se elabora con una mezcla de azúcar, harina, mantequilla y sémola de almendras.
  • Cobertura de manzana: Podemos agregarle algunas manzanas recién cortadas que se cocinan en un glaseado de jarabe de canela. Lo serviremos con más almíbar o simplemente lo comeremos tal cual.
  • Salsa de arándanos: en solo unos minutos, una salsa de arándanos se unirá para obtener la mejor cobertura tibia para el bizcocho de limón. Todo lo que tenemos que hacer es echar los arándanos, un poco de agua, azúcar y jugo de limón en una cacerola. Llevaremos esta mezcla a ebullición baja y listo, ¡salsa de arándanos!
Dificultad Facil
PlatoÚnico
Tiempo1 hora y

Ingredientes

  • 360 gramos de harina de avena
  • 1 sobre de levadura
  • La ralladura de un limón grande (o 2 pequeños)
  • El jugo de un limón grande
  • 2 huevos y 1 clara
  • 1 cucharadita de edulcorante
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla (opcional)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 125 gramos de yogur natural

Preparación

Mezclamos los ingredientes húmedos
En un recipiente vertemos los huevos, el aceite de oliva virgen extra, el yogur el jugo y la ralladura del limón, la esencia de vainilla y el edulcorante. Batimos hasta que quede una mezcla homogénea.
Tamizamos la harina y la levadura
Con la ayuda de un colador de rejilla metálica, tamizamos la harina y la levadura para que quede una masa más esponjosa y regular. Personalmente, me gusta tamizar directamente sobre el bol de la primera mezcla, para poder ir integrando la harina poco a poco.
¡Al molde!
Cuando tengamos la harina y la levadura completamente integrada, la pasamos a un molde apto para hornos. Aunque en las recetas clásicas se engrasa el molde con mantequilla, nosotros pondremos un papel vegetal para que no se pegue, ni se queme.
Lo metemos al horno
En un horno precalentado, metemos el bizcocho y dejamos que se cocine durante 30 minutos a 180º. Cuando pase la media hora, hacemos la prueba del palillo. Si aún sale manchado, dejamos cocinar 10 minutos más.
¡DEJA TU VALORACIÓN!
PUNTUACIÓN DE LOS LECTORES:
0
2 Comentarios