Encontrar un pan con un principal contenido en cereal integral es bastante complicado. A no ser que se realice de manera artesana, los panes suelen contener harina de trigo refinada como base principal; por lo que se pierden muchos nutrientes interesantes. La quinoa es un pseudocereal con un alto aporte proteico, y que además contiene todos los aminoácidos esenciales, magnesio y manganeso.

Puede parecerte extraño comer pan de quinoa, pero realmente te sorprenderá al paladar. Además, es bastante interesante este tipo de pan en personas celíacas porque no contiene gluten. Incluso, si quieres disminuir la ingesta de gluten en tu alimentación, esta es una perfecta opción. Ya sabes que un exceso de gluten puede generar problemas y dolores en el sistema digestivo.

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La receta es bastante sencilla de realizar, ya que no tendremos que esperar para amasar el pan. El resultado será parecido al de un bizcocho, por lo que permite mayor variabilidad a la hora de acompañarlo con dulces o salados. Por ejemplo, puedes usarlo como tostadas con aguacate y queso fresco, o untarle mantequilla de cacahuete casera.

Ya sabéis que la cocina no son como las matemáticas, por lo que en muchas ocasiones aumentar las cantidades no es lo más adecuado. Si quieres hacer un pan más grande, no caigas en el error de doblar las cantidades porque te quedará incomible.

Ingredientes

  • 1 taza de harina de quinoa
  • 1/2 taza de harina de linaza
  • 1 taza de agua
  • 1 cucharada de vinagre de manzana
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
  • Sal

Preparación

Precalentamos el horno

Ponlo a 130º C, con resistencia arriba y abajo.

Primera mezcla

En un bol añadimos los dos tipos de harina, el bicarbonato y la sal. Removemos hasta que quede homogéneo.

Segunda mezcla

En otro bol, incorporamos el agua, el vinagre y el aceite, y removemos bien.

Combinamos las dos mezclas

En este último bol, ve añadiendo poco a poco la primera mezcla, a la vez que remueves para que se integre bien.

Cuando esté hecha una pasta homogénea, vuélcala sobre un recipiente de horno (engrasado previamente con aceite de oliva).

Introdúcelo en el horno

Hornea el pan a 130ºC durante 40 minutos. Una vez transcurrido este tiempo, aumenta la temperatura a 170ºC y volvemos a dejarlo otros 40 minutos.

Presta especial atención al tiempo y la temperatura para que pueda hornearse bien.

Una vez que haya pasado el tiempo, apaga el horno y abre un poco la puerta para que salga el exceso de calor.

Desmóldalo

Deja que se enfríe 10 minutos dentro el horno. Sácalo y vuelve a dejar otros 10 minutos para enfriarlo más antes de desmoldar.

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