Ni los dulces están prohibidos en una alimentación saludable, ni todo tiene que ser de chocolate. Una de las mayores ventajas que tiene la dieta variada es que podemos recurrir a algunas frutas para realizar postres o snacks deliciosos. En este caso, la receta de hoy te descubrirá una manera sana de preparar una mousse proteica de fresas y queso batido.
Soy consciente de lo aburrido que supone tomar el queso fresco batido sin nada que lo acompañe, así que para hacerlo mucho más sabroso, apostaremos por las fresas.

Una receta fácil y rápida de hacer

Si te digo que no vas a tardar más de 10 minutos en hacerla, ¿me crees? Además, solo vas a necesitar 3 ingredientes. ¿Qué más puedes pedir? No vas a necesitar usar azúcar ni ningún edulcorante, ya que las fresas aportarán el sabor dulce que estamos buscando. Así que tendremos una receta alta el proteínas, baja en grasa y sin azúcares añadidos.

En caso de que no te guste el queso fresco batido, puedes incorporar yogur griego o natural. Quizá quede un sabor un poco más amargo, ¡pero igual de rico! Sin duda, estás ante una merienda perfecta para tomar antes o después de entrenar.

Ingredientes

  • 500 gramos de fresas
  • 500 gramos de queso fresco batido 0%
  • 6 hojas de gelatina

Preparación

Remoja la gelatina

En un bol, añade agua fría e introduce las hojas de gelatina hasta que queden blandas.

Tritura las fresas

Con la ayuda de una batidora o una Thermomix, tritura todas las fresas hasta que tengan la consistencia que más te guste.

Seguidamente, calienta este puré a 60º C para que cuando añadamos la gelatina, se disuelva.

Añade el queso

A la mezcla de fresas y gelatina, añádele el queso fresco batido (o yogur griego en su defecto). Vuelve a mezclar con la Thermomix para que quede una masa homogénea.

¡Al frigorífico!

En tarritos de cristal, introduce la mousse de fresa y mételos en el frigorífico durante unas 3 horas.

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