La horchata es una bebida refrescante típica de España y del norte de África. Estamos deseando de que llegue el verano para ir a una terraza y degustar una horchata bien fresquita. Aunque es cierto que puedes tomarla en un día sofocante de calor o como postre después de una cena entre amigos. Es como el chocolate, tiene cabida en cualquier momento.

Este tipo de bebida está hecha a base de cereales, mezclada con especias (normalmente canela), frutos secos y una generosa cantidad de azúcar. Claro que todos estos ingredientes pueden suponer una amenaza a nuestra alimentación equilibrada, y por eso muchos nutricionsitas prefieren que se evite su consumo. No obstante, existen variaciones totalmente saludables y sin azúcar añadido, por lo que no te resultará tan duro si eres un amante de las horchatas.

Un capricho ocasional, pero saludable

Aunque esta versión sea saludable, no implica que puedas beber litros y litros diarios. En Valencia es muy típica la horchata de chufa, que es un tubérculo nutritivo y poco usual en otras partes del mundo. Dependiendo de la zona donde la tomes, encontrarás versiones sin frutos secos, sin lácteos, con semillas o parecidas al té. Lo que debes evitar a toda costa es la horchata envasada y ultraprocesada. En un delicioso (e inofensivo) bote podemos llegar a encontrar unos 25 gramos de azúcar.

Hay que reconocer que esta bebida tampoco es que aporte numerosos beneficios en la salud. Como capricho ocasional está bastante bien, y más aún si optas por nuestra versión saludable. Nosotros hemos elegido arroz integral y anacardos para agregar cremosidad.

Ingredientes

  • 8 tazas de leche de almendras sin azúcar añadido
  • 1/2 taza de arroz integral enjuagado
  • 1/2 taza de anacardos
  • 1 cucharada de canela
  • 1 cucharada de vainilla
  • Una pizca de stevia (opcional)

Preparación

Prepara el arroz

Enjuaga el arroz integral en agua fría hasta que el agua salga clara. Normalmente suelen ser unas tres veces.

En una licuadora...

Añade el arroz, los anacardos, 4 tazas de leche de almendras, 1 cucharadita de canela y vainilla. Mezcla hasta que se quede todo homogéneo.

Pongo en un recipiente tapado y deja que remoje durante toda la noche.

A la mañana siguiente...

Mezcla hasta que esté suave.

Vierte la mezcla en un tazón grande y añaden el resto de la leche de almendras, canela, vainilla y stevia al gusto.

¡Disfruta!

Revuelve bien y viértela sobre cubitos de hielo a la hora de servir. Decora con un poco de canela espolvoreada.
 

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