El brownie es uno de los dulces más deseados por los amantes del chocolate y de las texturas crujientes. Existen miles de versiones sobre el clásico bizcocho de chocolate con nueces, aunque la mayoría añade ingredientes poco saludables. Hoy te enseñamos una receta totalmente fit, en la que el mayor peso de los ingredientes lo determinan dos hidratos de carbono de asimilación lenta. Prepárate para descubrir tu nuevo snack favorito post-entreno.

Menos harina y más boniato

En alguna ocasión he comentado lo que me gusta usar calabaza en postres y dulces, y hoy probarás a introducir boniato (batata, patata dulce). ¿Por qué este tubérculo? Además de ser un hidrato de carbono de asimilación lenta, encontramos un bajo aporte de grasas, alto contenido en fibra dietética y gran aporte en micronutrientes. Es rico en hierro, calcio, potasio, zinc, magnesio, fósforo, vitamina A, B, C, E y K. Además, también aporta 1’6 gramos de proteína vegetal por cada 100 gramos de producto y solo 85 calorías.

Tanto el boniato como el plátano evitan que incorporemos grandes cantidades de harina en nuestro brownie, por lo que se convierte en un dulce saciante y con mejor valor nutricional.
Puedes escoger otro fruto seco, en lugar de las nueces, tanto si eres alérgico como si prefieres otro tipo de fruto. Y, en cuanto al edulcorante, añade el que quieras (miel, stevia, sirope de ágave) pero sin excederte. Tanto el boniato como el plátano aportan un sabor dulce que evitan que sea un bizcocho amargo.

Ingredientes

  • 1 boniato horneado
  • 1 plátano maduro
  • 1 huevo
  • 120 gramos de claras
  • 100 gramos de harina de avena
  • 3 cucharadas de cacao desgrasado
  • Nueces
  • Edulcorante al gusto

Preparación

Realizamos la primera mezcla

En una batidora ponemos el huevo, las claras y el edulcorante. Batimos durante 5 minutos. Seguidamente agregamos las 3 cucharadas de cacao desgrasado y volvemos a batir.

Una vez que la tengamos, añadimos la harina de avena poco a poco y mezclamos hasta que quede una pasta homogénea.

Segunda mezcla

Con la ayuda de un tenedor, aplastamos el boniato previamente horneado y el plátano maduro. Lógicamente, ambos sin piel.
Cuanto más blandos estén, más fácil será el proceso.

Luego lo incorporamos todo a la primera mezcla y unimos con una paleta mientras hacemos movimientos envolventes.

¡Al horno!

Echa la masa en un molde especial para horno y con papel vegetal en la base (para evitar que se pegue). Hornéalo durante unos 30 minutos a 180º.

Vigila que no se queme, ya que cada horno puede funcionar diferente. Deja que se enfríe a temperatura ambiente antes de consumirlo.

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