Totilla de patatas con huevo vegano

Totilla de patatas con huevo vegano

Sofía Pacheco

Hacer una tortilla vegana no es difícil, solo hay que saber sustituir el huevo y hacerlo bien. A lo largo de este texto explicaremos algunos sustitutos y el que nosotros vemos más rápido para crear una tortilla vegana con patatas, cebolla, pimientos y sin huevos. Esos ingredientes no son obligatorios, ya que podemos echarle lo que queramos, o directamente dejarla solo en tortilla de patas vegana.

El huevo no es imprescindible en las recetas y lo entenderemos a lo largo de este texto, aunque sea un alimento muy nutritivo, no todos pueden o quien consumirlo. De hecho, los veganos no comen huevos al ser un derivado de animal, pero no olvidemos que hay muchas personas con intolerancia a los huevos, así que esta receta va más allá de la dieta vegana y vegetariana.

¿Esta receta es saludable?

Es bastante saludable si no la liamos, es decir, se trata de patatas, aceite de oliva virgen extra, el preparado casero de huevo y los ingredientes extras como cebolla, pimiento, acelga, tomates, queso, o lo que le queramos echar. Nosotros no somos muy partidarios de rellenar demasiado la tortilla, sino de hacerla con los ingredientes justos y necesarios, y así será nuestra tortilla vegana.

Una ración de nuestra tortilla tiene aproximadamente 120 kilocalorías, todo eso varía, según los ingredientes extras que se le pongan. En nuestro caso solo cebolla, pero recordemos que la cebolla caramelizada también es muy buena opción para la tortilla, y eso agrega muchas calorías, como el chorizo, aunque sea vegano, el queso, y otros ingredientes.

Dependiendo de nuestra dieta, alergias y otros factores, esta receta será saludable o no, ya que el huevo vegano lo podemos comprar ya hecho, o lo podemos preparar nosotros tal y como vamos a explicar en el siguiente apartado.

¿Cómo hacer huevo vegano?

Los veganos no comen huevos, no porque sea un derivado directo del animal como la leche o la carne, que también, sino por no apoyar a la industria donde se maltrata a las gallinas hembras y son enjauladas durante los pocos meses de vida que duran sin ver la luz del sol y obligadas a poner huevos, o los machos que son exterminados nada más nacer.

Para conseguir huevo vegano hay varias alternativas, por ejemplo, usar aceites vegetales como aguacate, coco o aceite de oliva virgen extra, aunque esta opción es solo apta para cuando la receta solo solicita 1 o 2 huevos como máximo. También se puede usar puré de manzana o puré de plátano, así como puré de calabaza, donde se agregan 65 gramos por cada huevo que queremos sustituir.

Nuestra opción favorita, aparte del puré que hemos comentado ates, es el uso de mantequilla de frutos secos. No solo por la textura y esponjosidad que aporta a la masa, sino por el sabor y los nutrientes. Para lograrlo mezclamos 60 gramos de esta mantequilla con la masa por cada huevo que queramos evitar. El huevo tiene casi 20 nutrientes a cada cual más importante, y los frutos secos también son alimentos muy completos.

La otra opción es usar agua y harina. No importa el tipo de harina que sea, aunque nosotros recomendamos integral, para favorecer los nutrientes buenos y reducir las grasas. Para logar esta alternativa al huevo se mezcla 1 parte de agua + 1 parte de harina por cada huevo que queremos sustituir. Es recomendable hacerlo antes de empezar a preparar la tortilla vegana y después agregarle las patatas y el resto de ingredientes.

Lo único que pasa es que el agua y la harina es la única solución neutra para usar en una tortilla, ya que el resto que opciones que hemos dado aporta sabores que no calzan bien con un plato como la receta que traemos hoy.

Tortilla de patatas vegana

Cómo mejorar la tortilla vegana

Aparte de agregar ingredientes saludables como acelgas y tomate, por ejemplo, o pimiento, hay algunos tops más o menos básicos que nos van a ayudar a lograr que nuestra tortilla vegana sea absolutamente perfecta y deliciosa.

  • Es importante que la sartén sea antiadherente, para que no se queme la tortilla vegana.
  • La circunferencia de la sartén es importante, cuanto más pequeña menos ingredientes cabrán y más alta será, y cuanto más grande, más ingredientes podremos poner y es probable que salga con menos altura.
  • Antes de volcar la mezcla, hay que esperar a que el aceite esté bien caliente.
  • Las patatas podemos cortarlas como queramos, e incluso con piel bien lavadas.
  • Media cucharadita de cúrcuma aporta nutrientes y ese color amarillento que recuerda a las tortillas tradicionales.
  • Si usamos sal negra del himalaya, tendrá más sabor a huevo.
  • Si la harina de garbanzos no nos convence, podemos agregar vinagre de manzana (solo una cucharadita pequeña) a la mezcla para mejorar el sabor final.
  • Es recomendable servirla cuando está recién hecha, ya que después cuando se enfría pierde potencial, a menos que usemos ingredientes originales como queso de cabra, cebolla caramelizada, hierbas aromáticas, etc.

La harina de garbanzo no puede quedar cruda, esta tortilla es más lenta que la tradicional. Suele tardar unos 40 o 45 minutos a fuego bajo, y esto debemos respetarlo, o no la podremos consumir.

Conservación

Para conservar esta tortilla tan peculiar, vamos a dar algunos consejos básicos. Al no tener huevos, dura en perfecto estado una media de 3 días, pero como siempre decimos, lo mejor es que hagamos la cantidad justa que vayamos a comer para no desperdiciar comida.

Podemos congelar la tortilla o meterla directamente al frigorífico. Si lo que ha sobrado nos lo vamos a comer en unas horas, podemos dejar la tortilla en un tupper y guardarlo en un lugar alejado de la luz, el calor, el viento, etc. Aunque nosotros recomendamos siempre en la envera, y al fondo, para evitar los cambios bruscos de temperatura.

Con respecto a la congelación., lo mejor es congelar cada trozo de forma individual, ya sea en tupper diferentes o en bolsas de congelación. Mucho cuidado, porque esta tortilla es menos consistente que las de huevo normal, sobre todo cuando está caliente. Para descongelar, lo mejor es pasar el trozo a la nevera por dos horas y después cuando esté descongelada calentar en la sartén o en el horno para un resultado más jugoso y más «recién hecho».

No meter en el congelador ni en la nevera cuando aún esté caliente, ya que ese cambio brusco de temperatura podría emporar la calidad de la tortilla vegana que acabamos de preparar.

Dificultad Facil
PlatoÚnico
Tiempo

Ingredientes

  • 4 patatas medianas
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal negra del Himalaya (opcional)
  • Ingredientes extras como cebolla, pimientos, queso, tomate, etc.
  • 70 gramos de harina de garbanzo
  • 180 ml de agua

Preparación

Pelar y freír las patatas
Lavamos y pelamos las patatas como más nos guste. Cortamos la cebolla y los ingredientes extras. Calentamos una sartén con aceite de oliva virgen extra y echamos las patas. Cuando estén medio hechas, agregamos la cebolla o los pimientos.
Agua y harina
En un bol con mucha profundidad mezclamos agua y la harina de garnbanzos. Batimos hasta que no queden grumos.
Mezclamos todo
Agregamos al bol de la mezcla de agua y harina las patatas y el resto de ingredientes ya fritos. Removemos hasta que se integren bien todos los ingredintes.
A la sartén
Echamos un poco de aceite en la sartén caliente y vamos echando poc a poco toda la mezcla. Dejamos que se cuaje sin pegarse a fuego bajo. Damos la vuelta y esperamos unos minutos hasta que se cuaje del todo y sacamos.
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